
Se presentó el libro Inteligencia artificial para el bien. Aplicaciones de la IA orientadas a la sostenibilidad, la acción humanitaria y la salud, escrito por el uruguayo Juan Miguel Lavista, Corporate Vice President & Chief Data Scientist de Microsoft AI for Good Lab, y publicado por Fundación TAEDA.
El encuentro, realizado en el Teatro Solís, en Montevideo, contó con la apertura de Mario Montoto, presidente de la Fundación TAEDA, e incluyó además un panel de conversación con reconocidos referentes uruguayos del ecosistema tecnológico y académico, donde participó Lavista, además del ingeniero Nicolás Jodal, Co-Founder & CEO de GeneXus by Globant. La moderación estuvo a cargo de Daiana Beitler, PhD en Sociología por la London School of Economics, exdirectora de Filantropía de Microsoft Asia.
PUBLICIDAD
En sus palabras, Mario Montoto destacó la importancia de las nuevas tecnologías para la Fundación Taeda: “Estamos desarrollando distintos programas vinculados a la inteligencia artificial, especialmente orientados a líderes y actores estratégicos de América Latina. Creemos que comprender estas transformaciones es fundamental para poder aprovechar sus oportunidades y enfrentar sus desafíos”.
El desempleo como preocupación frente al avance de la IA
Ante la preocupación por el reemplazo de trabajos en la era de la inteligencia artificial, Nicolás Jodal abrió el debate con el siguiente planteo: “Lo que está pasando es una reformulación del tamaño de las empresas: antes, para que una empresa generara millones de dólares, se esperaba que tuviera miles y miles de trabajadores, pero hoy las compañías tienen una cantidad de personas ridículamente baja, que generan grandes impactos”.
PUBLICIDAD
Jodal ejemplificó esta situación con el caso bitcoin o el de Instagram: fueron pequeñas empresas que dejaron su huella de manera muy rápida y con grandes resultados económicos.
A nivel macro, por ahora, el impacto de la inteligencia artificial en el empleo no parece ser completamente disruptivo, aunque sí está transformando la forma en que se trabaja. Según Lavista, es evidente que las herramientas basadas en IA están aumentando la productividad de las personas. “Hoy la productividad de la gente gracias a estas herramientas es clara”, señaló y recordó que los cambios tecnológicos siempre han modificado el mundo laboral.
PUBLICIDAD

La discusión sobre el desarrollo de la inteligencia artificial no solo pasa por su potencial tecnológico, sino también por los desafíos éticos y regulatorios que plantea. Durante el debate, surgieron preguntas sobre cómo evitar sesgos en los modelos, garantizar la transparencia de los algoritmos y proteger la privacidad de las personas. En ese marco, el interrogante central fue cuál debería ser el rol de los gobiernos: cómo promover la innovación sin descuidar la responsabilidad.
El dilema de la regulación de la inteligencia artificial
Desde la perspectiva de Jodal, en el caso de la inteligencia artificial, algunas regiones están invirtiendo ese orden. Señaló, particularmente, el caso de la Unión Europea, donde se aprobaron regulaciones amplias antes de que el ecosistema tecnológico se desarrollara plenamente. “En este momento, tenemos todo un continente que puso primero la licencia de conducir y después el automóvil”, afirmó. Según su análisis, esto ha tenido consecuencias en el ecosistema emprendedor: “En el nombre de regular la innovación y de no correr ningún riesgo, lo que pasó es que la innovación se movió a otros países”.
PUBLICIDAD
Sin embargo, Lavista coincidió parcialmente con esta mirada, pero introdujo un matiz importante: el desafío no es solo cuánto regular, sino también cómo coordinar esas regulaciones a nivel internacional.
A su juicio, el mayor riesgo no siempre está en la existencia de normas, sino en la falta de estándares compartidos entre países. “Si somos un mercado relativamente chico –y, cuando digo chico, estoy hablando de Latinoamérica entero– tenemos que pensar muy bien cómo regulamos”, explicó. El problema surge cuando cada país adopta reglas diferentes para un mismo problema, lo que puede generar fricciones en los mercados.
PUBLICIDAD
La crisis energética en torno a los centros de datos
El debate luego se trasladó hacia otro de los temas que genera preocupación en relación con la inteligencia artificial: su impacto ambiental, especialmente el consumo de energía y recursos naturales por parte de los centros de datos donde se procesan y almacenan los modelos.
El autor del libro comenzó señalando que el tema suele generar alarma pública, pero que es importante analizarlo en términos de datos concretos. Según explicó, todos los centros de datos del mundo combinados consumen alrededor del 1,5 % de la electricidad global. “Es mucho, sin duda”, reconoció, pero también contextualizó ese número: en términos de emisiones de carbono, representan aproximadamente el 0,6 % del total global.
PUBLICIDAD
Además, recordó que gran parte de la infraestructura digital que sostiene la economía actual depende de esos centros de datos. “Gracias a los data centers, tenemos hospitales, supermercados, bancos; el mundo corre sobre estos sistemas”, explicó. De hecho, en algunos casos, la centralización del procesamiento ha permitido reducir el consumo energético. En el pasado, muchas empresas operaban con servidores propios en sus oficinas. El traslado de esos sistemas a grandes infraestructuras compartidas en la nube permitió aumentar significativamente la eficiencia energética.
Esto no implica que deba ignorarse el desafío ambiental. “No quiere decir que no tengamos que hacer que los data centers consuman electricidad renovable”, aclaró. Ese, según dijo, debería ser el objetivo central y, para algunos países, puede representar incluso una ventaja competitiva.
PUBLICIDAD
A partir de ese punto, Nodal amplió la reflexión hacia una cuestión más amplia: la relación entre el crecimiento de la civilización y el consumo de energía. “Es obvio que la civilización crece usando cada vez más energía”, afirmó. A medida que las sociedades avanzan tecnológicamente, la demanda energética también aumenta. Sin embargo, sostuvo que muchas de las soluciones energéticas del futuro todavía están en desarrollo y hoy pueden parecer ideas poco realistas.
Soluciones y oportunidades para la región
Uno de los ejemplos que mencionó fue la posibilidad de instalar centros de datos en el espacio. Aunque suene futurista, este tipo de proyectos ya empieza a discutirse en algunos ámbitos tecnológicos. En teoría, un data center orbital podría aprovechar energía solar prácticamente ilimitada y evitar algunos de los problemas actuales de enfriamiento de los servidores.
PUBLICIDAD
Según el CEO de GeneXus, la discusión energética debería enfocarse menos en restringir tecnologías y más en impulsar nuevas soluciones. La investigación en fuentes de energía avanzadas —incluido el desarrollo nuclear— podría ofrecer, en el futuro, una capacidad energética mucho mayor que la actual. “No debemos mirar solo la energía que tenemos hoy, sino la que vamos a poder generar”, señaló.
“La historia nos muestra que la tecnología ha ayudado sistemáticamente a mejorar la forma en que vivimos”, afirmó Lavista. Por eso, aunque reconoció que el desarrollo de la inteligencia artificial debe hacerse con responsabilidad, se mostró optimista sobre su potencial para seguir impulsando mejoras sociales y económicas.
Ese optimismo también se extiende al futuro de Uruguay dentro del ecosistema tecnológico global, destacando que el país cuenta con talento y experiencias exitosas que demuestran su capacidad de innovar. Entre ellas, mencionó el caso de GeneXus, una empresa tecnológica creada en Uruguay que logró posicionarse internacionalmente.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Guatemala y su nueva estrategia de defensa: modernización de fuerzas armadas, fronteras y narcotráfico
El titular de la cartera de Defensa de Guatemala habla sobre el nuevo diseño operacional en las fronteras, la modernización de las Fuerzas Armadas tras el levantamiento del embargo de Estados Unidos y la estrategia para combatir pandillas y carteles

Tierras raras: la estrategia de Estados Unidos con Groenlandia para reducir su dependencia de China
La empresa norteamericana Critical Metals Corp. cerró un acuerdo clave en Groenlandia en el marco de la disputa con China por los metales estratégicos

La mirada de un exembajador de EE. UU. sobre Venezuela: narcotráfico, autoritarismo y el silencio de la región
James Story, embajador de Estados Unidos en Venezuela entre 2018 y 2023, advierte que la recuperación económica del país no es posible sin una democratización real de sus instituciones, y que el crimen organizado enquistado en el poder es hoy el mayor obstáculo para el cambio

La mirada de la expresidenta de Costa Rica sobre la actualidad del crimen organizado en América Latina
Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica, advierte que la región enfrenta un deterioro acelerado de sus instituciones y que los gobiernos siguen apostando al cortoplacismo, en vez de atacar las causas estructurales de la violencia

El mundo al borde del colapso: cuando la interconectividad global se vuelve nuestra mayor vulnerabilidad
La humanidad enfrenta por primera vez la posibilidad de un colapso verdaderamente global: no por una sola causa, sino por la convergencia de guerras silenciadas, una economía interdependiente y líderes que no han crecido a la altura de las decisiones que deben tomar



