
Una de las incógnitas antes de embarcar en un avión surge en torno a los pasajeros que se sentarán en el asiento de al lado y en el de atrás. Es que, en más de una ocasión, el compañero de asiento o vecino de viaje se interpone en que sea un vuelo placentero.
En este contexto, el buscador de vuelos y hoteles Jetcost realizó una encuesta a un total de 3.000 viajeros europeos que volaron al extranjero al menos una vez en los últimos 12 meses para establecer cuáles son las situaciones que más molestan de los compañeros de avión.

El análisis, basado en una encuesta con diez opciones distintas, establece que el mal olor corporal es la situación que provoca mayor rechazo entre los viajeros, y un 68% de los encuestados confesó haber sufrido esta pesadilla a bordo en primera persona en alguna ocasión.
Interior de un avión
La segunda circunstancia que causa mayor incomodidad tiene como protagonista al exceso de alcohol. Y es que son muchos los pasajeros (65%) que manifiestan haber volado con un compañero de viaje que ingirió alguna bebida alcohólica. Los pasajeros que se dirigen a una fiesta (57%), los que hablan demasiado alto (50%) y los que ocupan buena parte del espacio del acompañante (48%) completan el top five de sus quejas.

Otras conductas denunciadas en la encuesta y que han conseguido arruinar un vuelo han sido la excesiva sudoración (40%), el llanto de los niños (38%), aquellos que se mueven mucho y molestan a los de al lado (37%), los que discuten continuamente con la tripulación de cabina (35%) y, finalmente, los que muestran públicamente el afecto a su pareja (26%).
Además, la encuesta preguntaba a los pasajeros si ante estas incomodidades habían solicitado un cambio de butaca, pero, sorprendentemente, solo uno de cada cinco consultados confesaron haberlo hecho. De ellos, sin embargo, solo un 31% logró cambiar de lugar.
Otra encuesta realizada por Agoda enfatizó en los comportamientos que más molestaban a nivel global. En primer lugar se ubicaban los viajeros ruidosos (57%), los adictos a sus dispositivos electrónicos (47%) y aquellos insensibles a los matices culturales (46%).
Por otro lado, esta investigación se centró en los grupos grandes que viajan juntos y los que toman selfies, citados por 36% y 21% respectivamente, que completaron el top 5 de los que más irritan.

Además la encuesta distinguió también las respuestas de las distintas nacionalidades, ya que no todas tienen las mismas reacciones . Por ejemplo, los viajeros chinos son los que tienen mayor tolerancia a los que se toman selfies, ya que solo el 12% de encuestados chinos se mostró molesto por ello, mientras que los australianos llegaron al 31%.
La insensibilidad a los matices de la cultura local es particularmente notable en los viajeros de Singapur (63%) y Filipinas (61%). Sin embargo, los viajeros ruidosos ocupan las primeras posiciones en todos los encuestados, reconociéndose como lo más irritante.
SEGUÍ LEYENDO
Últimas Noticias
Tras seis años en Uber, fundó una fintech que ayuda a los trabajadores a jubilarse y ya cautivó a inversores
Ana Mahony fundó Addition Wealth, una plataforma que cobra una suscripción a las empresas para ofrecer a los empleados asesoría financiera gratuita con inteligencia artificial y expertos fiduciarios

Presunta mercenaria colombiana habría sido capturada en Ucrania
Al parecer habría sido capturada en la región de Zaporiyia por el ejército ruso

El general que acompañó a Hugo Chávez en sus últimos días fue removido de un cargo clave del poder militar
La remoción de Ornelas Ferreira no sólo marca el relevo en la Secretaría General del Consejo de Defensa de la Nación, también representa la salida de un oficial ligado al núcleo militar que acompañó al ex presidente hasta su muerte

Turco Mohamed reconoce que el Atlante superó al Toluca tras empatar: “Tuvieron las ocasiones más claras”
Potros y Diablos igualaron el sábado pasado en el Estadio Banorte

Lo buscaban por el crimen de un comisario y cayó por el asalto al padre de un exfiscal
Lautaro Gastón Lemos era buscado por el homicidio de Diego Fernando Ponce, baleado por delincuentes cuando retiraba a su hija de una escuela de inglés, en La Matanza


