Encontrar el paraíso afuera del hogar tiene aspectos positivos. Sin embargo, lo conocido mantiene al viajero a salvo y sin esperar ninguna experiencia imprevista (Getty Images)
Encontrar el paraíso afuera del hogar tiene aspectos positivos. Sin embargo, lo conocido mantiene al viajero a salvo y sin esperar ninguna experiencia imprevista (Getty Images)

Viajar por el mundo se encuentra en la bucket list de la mayoría de las personas. Y hay destinos que merecen una segunda visita, o tal vez incluso una tercera. Sin embargo, luego de una experiencia decente o incluso una excelente, ¿por qué correr el riesgo de intentar algo nuevo? Después de todo, el miedo a una posible decepción es lo que impide en mayor medida a los viajeros conocer lugares a los que nunca antes han ido, y por eso deciden apostar por "lo bueno y conocido".

"Ir al mismo lugar año a año con la familia forma una linda costumbre, una excusa perfecta para mantener la familia, pareja o amistad unida. Las conexiones emocionales con ciertas ciudades, destinos y lugares suelen hacer sentir al viajero en un lugar de pertenencia, que le es cómodo y  que lo inspira", explicaron a Infobae desde Turismocity, el buscador de ofertas de viaje.

Para sus expertos, otra de las razones por la que los turistas eligen visitar el mismo destino en repetidas ocasiones puede deberse a que sea uno con un amplio patrimonio histórico y cultural, con muchos rincones por descubrir, donde una única visita nunca será suficiente.

"Visitar más de una vez un lugar para conocer su gastronomía, atracciones turísticas, geografía e historia casi por completo, convierte a los viajeros en expertos del destino en la esfera de las redes sociales y dentro de un grupo social", explicó en diálogo con Infobae Nicolás Posse, experto en viajes de la agencia de turismo Avantrip.

Pero, ¿qué es lo que convierte a un lugar en tan significativo para una persona?

Dueños de un sentido de familiaridad que no tiene precio

Saber exactamente qué es lo que se encontrarán cuando aterricen en un lugar es uno de los grandes pros que convierten a los destinos repetidos en deliciosamente familiares (Getty Images)
Saber exactamente qué es lo que se encontrarán cuando aterricen en un lugar es uno de los grandes pros que convierten a los destinos repetidos en deliciosamente familiares (Getty Images)

"La memoria emocional y los recuerdos de los momentos vividos con familiares y amigos, sumado al interés de conocer la cultura del destino como un local, los convierte en viajeros recurrentes", agregó Posse.

La comodidad, la seguridad y el acierto son solo algunas de las características de un destino familiarizado. Al descubrir ciertas actividades y experiencias que disfrutaron al máximo, es muy probable que los viajeros vuelvan a elegir el destino una y otra vez.

De seguro resulta más fácil y rápido planificar un viaje, especialmente si se elige la misma ruta, el mismo alojamiento y las mismas actividades para realizar. Los destinos completos por sí mismos son lo suficientemente variados como para proporcionar una sensación de descanso y al mismo tiempo aventura.

Los destinos donde las familias poseen hospedaje propio también aparecen como opciones principales a la hora de decidir, por suponer una gran facilidad económica que les permite ahorrar muchísimo dinero. Y para las que no, visitar muchas veces un mismo lugar puede causar que la idea de hacerlo se les cruce por la cabeza para dejar de tirar el dinero en los alquileres.

Conexión profunda con la cultura local y la comunidad

Una profunda conexión con la cultura provoca en los turistas la necesidad adictiva de explorar más y más. Las cálidas bienvenidas de los locales y su amabilidad suelen dejar una impresión positiva, duradera y aprender sobre  sus culturas parece una tarea de nunca acabar.

A veces, incluso, los colegas extranjeros que los introducen en el descubrimiento de la región se convierten en grandes y preciadas amistades para toda una vida repleta de encuentros. Forjar conexiones sólidas a menudo hace que un lugar sea nuevamente elegido.

La hospitalidad atrae a la gente al destino. La mayoría de las ofertas de alojamiento ofrece un servicio atento y personalizado para sus huéspedes. Aprender sus preferencias para que se sientan especiales es solo una de las herramientas que utilizan los dueños o el personal de un resort para que sus visitas los vuelvan a elegir.

Ciertos complejos turísticos de vacaciones tienen disponibles para sus huéspedes una amplia gama de actividades que pueden mantener felices a todas las edades e intereses, convirtiéndolos en destinos muy populares de viajes repetidos, especialmente para familias grandes. Los viajeros disfrutan de esta manera de sus experiencias favoritas que año tras año se renuevan para sorprenderlos.

Un fuerte vínculo emocional

Desarrollar un vínculo emocional con determinada región parece posible a través de experiencias increíbles, a menudo con familiares y amigos. Viaje tras viaje, el vínculo se fortalece y los turistas simplemente no pueden imaginarse que no volverán.

Un gran atractivo puede ser un profundo interés histórico por un período o tema particular local. La gente a menudo vuelve a visitar los países de sus antepasados para conocer su historia y sus lugares ricos en patrimonio cultural.

La belleza única de una ciudad, la gastronomía regional y las atracciones turísticas características de cada lugar atraen a los sentidos y contribuyen a la recolección de pequeños tesoros en la memoria y al innegable deseo de repetirlos.

Una de las grandes ventajas de visitar por segunda vez una ciudad es que se pueden descubrir los rincones más inesperados alejados por completo de los musts turísticos. Relajarse y explorar barrios menos populares implica una menor cantidad de tiempo esperando en filas y un menor trato con las multitudes.

Sin embargo, según explicaron en diálogo con Infobae los travel influencers Federico Skrbec y Sol Luccisano, mejor conocidos como "Argentina y el mundo", quienes repiten sus destinos de viaje temen que aventurándose en los nuevos no puedan manejarse con tranquilidad y facilidad. "Se sienten seguros con lo que ya conocen y se limitan. A los argentinos, por ejemplo, les sucede con los Estados Unidos", explicaron.

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