Perderse en calles misteriosas, tomar una taza de café en una conocida esquina local, probar los más exquisitos platos regionales y encontrar un momento para dialogar con lugareños, son solo algunas de las actividades que propone el “slow travel” (Getty Images)
Perderse en calles misteriosas, tomar una taza de café en una conocida esquina local, probar los más exquisitos platos regionales y encontrar un momento para dialogar con lugareños, son solo algunas de las actividades que propone el “slow travel” (Getty Images)

Por lo general, los viajes contribuyen al descubrimiento y aprendizaje de distintos aspectos de una cultura desconocida. Sin estrés, sin nervios y sin preocupaciones, la modalidad del slow travel o viaje lento logra que los viajeros se sientan como en casa, incluso cuando se encuentran a miles de kilómetros de distancia de sus hogares.

Para descansar y empaparse de las historias que cuenta cada rincón de un destino, el concepto de viaje no tan popular propone dejar atrás las urgencias diarias al vacacionar, sin importar si se trata de un destino nuevo o uno ya visitado antes en estadías cortas o largas.

"En lugar de recorrer a las apuradas para conocer la mayor cantidad de monumentos en el menor tiempo posible, invita a viajar sin prisas para poder disfrutar del lugar de destino de forma pausada y contemplativa", indicó en diálogo con Infobae Nicole Moscovich de Turismocity, el buscador que compara precios de viaje.

Según la experta, el concepto de viaje toma entidad durante los años 80, en el marco del auge de las comidas rápidas, con el objetivo promover los restaurantes de comidas locales para que los viajeros pudiesen disfrutar de la típica gastronomía regional.

El ruido de información que enfrentan los viajeros en las redes sociales no les permite relajarse por completo. Después de todo, las esperadas vacaciones se terminan rápido y más aún si uno pasó la mayoría del tiempo observando cada paisaje a través de un dispositivo móvil.

El viajero instagramero necesita todo de inmediato y en su mejor versión para ser retratado y los planes o paquetes turísticos se adaptaron cada vez más para satisfacer sus necesidades. Por lo contrario, el slow travel no se enfoca en la cantidad, sino en la calidad del viaje.

“No hace referencia a la distancia recorrida, sino a la profundidad de la experiencia”, sostuvo el cronista de viajes Dan Kieran.

No se trata de correr de prisa desde un lugar hacia otro, y tampoco de tomar fotografías para poder decir: "Estuve allí". Se trata de celebrar cada momento y aprovecharlo al máximo para que los viajeros regresen a casa habiendo recopilado en sus memorias nuevas experiencias y recuerdos.

Viajeros instagramers vs. viajeros slow travel

“Se pueden tener unas vacaciones instagrameables en la modalidad ‘slow travel’ y probablemente como resultado, las fotografías de los lugares, platos de comidas, retratos o paisajes naturales y urbanos sean más ricas y reflejen una mirada más tranquila” (Getty Images)
“Se pueden tener unas vacaciones instagrameables en la modalidad ‘slow travel’ y probablemente como resultado, las fotografías de los lugares, platos de comidas, retratos o paisajes naturales y urbanos sean más ricas y reflejen una mirada más tranquila” (Getty Images)

Que ambos se puedan fusionar puede sonar ridículo. Sin embargo, combinar ambas actividades es posible siempre y cuando no se pierda el foco del disfrute de la experiencia en todo sentido y sin apuro.

"Se pueden tener unas vacaciones instagrameables en la modalidad slow travel y probablemente como resultado, las fotografías de los lugares, platos de comidas, retratos o paisajes naturales y urbanos sean más ricas y reflejen una mirada más tranquila", explicó a Infobae Nicolás Posse de la agencia de turismo y viajes Avantrip.

Sin embargo, no es lo mismo visitar un lugar por las imágenes viralizadas en las redes sociales, que perderse por caminos desconocidos, adentrarse en la cultura para entender los modos, relacionarse con los locales y llevarse una impresión más completa y enriquecedora de viaje. "Se trata de acumular recuerdos de vivencias más que meros puntos históricos o geográficos del destino", agregó Posse. 

“Para los fanáticos de compartirlo todo se presenta como una oportunidad para relajarse, y verdaderamente tomar una ‘foto’ que perdure en el tiempo” (Getty Images)
“Para los fanáticos de compartirlo todo se presenta como una oportunidad para relajarse, y verdaderamente tomar una ‘foto’ que perdure en el tiempo” (Getty Images)

"Para los fanáticos de compartirlo todo -explicó Moscovich– se presenta como una oportunidad para relajarse, y verdaderamente tomar una 'foto' que perdure en el tiempo". A través de ello, los viajeros componen el encuadre perfecto del destino a partir de la contemplación. Para la experta, el concepto de viaje no está dirigido a aquellas personas que toman fotos cada dos segundos para subir a sus "historias".

En el podio de los beneficios de viajar despacio se encuentra la posibilidad de alejarse de las modalidades donde los viajeros pasan tres días por cada ciudad intentando verlo todo sin ver nada a la vez. De esta manera, las vacaciones dejan de ser para descansar y pasan a ser arduas horas de recorridos.

Recomendaciones para viajeros exigentes

El uso de antiguos mapas impresos de regiones o carreteras permitirá que el viajero recuerde mejor las ubicaciones de los sitios que recorre (Getty Images)
El uso de antiguos mapas impresos de regiones o carreteras permitirá que el viajero recuerde mejor las ubicaciones de los sitios que recorre (Getty Images)

Antes de partir, leer sobre la región, tomar nota de la información más importante y explorar blogs de viajeros puede aportar consejos interesantes. "La asesoría con expertos resuelve dudas y proporciona información muy valiosa acerca de la normatividad, sanidad, cultura y religión local", advirtió Posse.

Estudiar los parámetros básicos de la cultura es clave para no incurrir en faltas de respeto por vestimentas, hábitos alimenticios y maneras de tratar con los locales.

Sin embargo, olvidarse de los dispositivos móviles y la tecnología a la hora de viajar permitirá disfrutar del momento de una manera distinta. Apagar los teléfonos y cerrar las sesiones de las redes sociales hará que la experiencia de viaje se convierta para algunos en una salida de la zona de confort.

“El reloj no puede ser un grillete y tampoco es placentero viajar con una lista de cosas para hacer” (Getty Images)
“El reloj no puede ser un grillete y tampoco es placentero viajar con una lista de cosas para hacer” (Getty Images)

También, optar por no participar en la planificación total de las vacaciones dejará espacio y tiempo para la aparición de aventuras inesperadas. Los expertos limitan la organización a las reservas de los alojamientos y algunos preparativos. 

Para convertirse en "uno más" del lugar, el experto recomienda observar con detenimiento cómo viven los locales allí, caminar y realizar excursiones o paseos que quizás no tenían en mente, pero que valorizan la experiencia.

Dejarse llevar. Si bien las vacaciones tienen pasaje de ida y de vuelta, el slow travel rige bajo el lema: "Que los días pasen sin prisa". "El reloj no puede ser un grillete y tampoco es placentero viajar con una lista de cosas para hacer", agregó.

Para Moscovich, es fundamental intentar evitar las "vacaciones carrera" que buscan cumplir con las visitas de la mayor cantidad de lugares posibles. Para la especialista, relajarse y disfrutar de cada paseo, sin importar el tiempo que demore, es clave para no estar preocupándose por lo que vendrá, sino vivir el momento. 

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