La entrenadora de Hailey Bieber explicó cómo definir los brazos sin aumentar su volumen y por qué trabaja la musculatura miofascial

En una entrevista para el podcast “Well”, la preparadora física detalló su enfoque basado en ejercicios de fuerza y cargas controladas. Además, señaló de qué manera la postura puede modificar la apariencia corporal antes de una rutina

Dos mujeres sentadas en sillones frente a micrófonos con el logotipo del pódcast Well
Kirsty Godso diseña rutinas personalizadas que se adaptan a la estructura corporal y los objetivos estéticos de cada cliente (Captura de video: YouTube/@WellwithArielleLorre)
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La preparación física de las celebridades suele quedar asociada a rutinas de alto impacto, entrenamientos diarios y restricciones. Kirsty Godso, entrenadora de Hailey Bieber, explicó cómo trabaja los brazos para definirlos sin buscar un aumento de volumen y describió la importancia que atribuye al abordaje miofascial antes de planificar ejercicios de fuerza.

Durante una entrevista en el podcast Well with Arielle Lorre, la preparadora neozelandesa afirmó que el diseño de cada rutina depende de la estructura corporal, los objetivos estéticos y la recuperación de cada persona.

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En ese marco, señaló que evita trasladar sus propios criterios a sus clientas: “Es tu cuerpo. Debería sentirse y verse como tú quieres. Es tuyo”.

El trabajo de brazos con cables y foco en los tríceps

Godso, quien también trabajó con Kaia Gerber, Olivia Rodrigo y Maddie Ziegler, indicó que prioriza los ejercicios con cables para la parte superior del cuerpo. Su propósito no consiste en aumentar indiscriminadamente la musculatura de hombros, espalda o brazos, sino en dar forma a zonas específicas.

Imagen dividida con Hailey Bieber a la izquierda en vestido marrón y Olivia Rodrigo a la derecha sosteniendo un micrófono
Kirsty Godso, reconocida por entrenar a Hailey Bieber y Olivia Rodrigo, sostiene que el descanso y la recuperación son claves dentro de un plan de fuerza (REUTERS)

“Cuando observo los brazos, intento trabajar el detalle”, comentó durante la conversación. Entre sus movimientos preferidos mencionó los jalones en polea desde el suelo, extensiones de tríceps y distintas variantes de remo. También destacó el uso de cables sin agarre para ejercicios laterales de tríceps.

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La entrenadora sostuvo que los tríceps ocupan la mayor parte del brazo y pueden aportar una apariencia de mayor definición. “Me encantan los tríceps. Es el músculo más largo del brazo. Logras mucha definición desde ahí”, afirmó en el podcast.

Para personas con tendencia a desarrollar los hombros, recomendó utilizar cargas menores, reducir las repeticiones y seleccionar con precisión los ejercicios. La indicación se basa en evitar un estímulo excesivo en los deltoides y concentrar el trabajo en otras áreas.

Una mujer vista de perfil ejercita los brazos con la cuerda de una máquina de polea en un gimnasio.
La entrenadora prioriza los ejercicios con cables en los tríceps para dar forma a los brazos sin aumentar la masa muscular (Imagen Ilustrativa Infobae)

También advirtió que la planificación debe contemplar los días posteriores. Si una sesión lleva los músculos al fallo, sugirió reservar la jornada siguiente para el tren inferior o el descanso, con el objetivo de dar tiempo a la recuperación de la parte superior del cuerpo.

Por qué incorpora trabajo miofascial antes del entrenamiento

Otro de los ejes de su método es el trabajo miofascial, una práctica que ayuda a observar la postura y las compensaciones corporales antes de iniciar un programa de ejercicio. Godso explicó que los hábitos cotidianos, la forma de sentarse, caminar o conducir pueden influir en la posición de la pelvis, la espalda y las caderas.

“Si se piensa en el trabajo miofascial como una forma de volver a colocar el cuerpo en su sitio, idealmente se puede ver la estructura que se tiene”, expresó. Para ella, esa evaluación permite distinguir entre una cuestión de composición corporal y una alteración postural.

Puso como ejemplo a mujeres que perciben cambios en el abdomen, aunque parte de esa apariencia puede relacionarse con una espalda muy arqueada. “Puedes inclinar la pelvis de alguien hacia atrás y decir: ‘Esa es realmente la forma de su core y así se ven las cosas cuando están alineadas’”, señaló.

Una mujer en ropa deportiva rosa y negra apoya la espalda sobre un rodillo de espuma naranja colocado en una esterilla.
La liberación de tensión en la columna torácica y los trapecios se realiza con rodillos de espuma y pelotas de lacrosse (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la parte superior del cuerpo, Godso aconsejó liberar tensión en la columna torácica y los trapecios antes de comenzar con pesas o poleas. Para ello, mencionó el uso de rodillos de espuma y pelotas de lacrosse.

Según su descripción, ese paso puede ayudar a evitar que la tensión acumulada en cuello y hombros interfiera en los movimientos de espalda y brazos.

Fuerza, descanso y cardio planificado

La preparadora física ubicó al entrenamiento de fuerza como la principal herramienta para modificar la composición corporal. Ante la pregunta sobre qué elegir si solo hubiera 20 minutos disponibles, respondió: “Pesas”.

También eligió la fuerza por encima del entrenamiento interválico de alta intensidad, conocido como HIIT, cuando se trata de mejorar la composición corporal.

Una mujer trota sobre una cinta de correr en un gimnasio junto a máquinas elípticas y grandes ventanales con vista al exterior.
El trabajo aeróbico se planifica en bloques breves de pocos minutos con máquinas como la cinta curva, el remo o el SkiErg (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sin embargo, Godso no descartó el cardio. Indicó que prefiere incluirlo en bloques cortos y con una meta definida, en vez de sumar actividad aeróbica sin planificación. “Siempre digo cardio calculado porque no me gusta el cardio aleatorio. Me gusta que sea muy específico”, explicó.

En sus programas, suele repartir intervalos breves en distintas jornadas, con sesiones de cinco o 10 minutos en cinta curva, remo, SkiErg o sprints. También recalcó que los períodos de descanso forman parte del progreso físico. “Hay que darle al cuerpo la oportunidad de adaptarse”, sostuvo.

Godso relató que en una etapa anterior entrenó con alta intensidad de forma sostenida, perdió el ciclo menstrual y atravesó problemas hormonales y de tiroides.

“No puedes mantener tu cuerpo con 7 u 8% de grasa corporal siendo mujer durante tanto tiempo, durante años, y no esperar que en algún momento tu cuerpo te supere”, declaró en Well with Arielle Lorre.

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