Las claves de Juliana Awada para elegir outfits en otoño: de la moda urbana a la elegancia atemporal

En una reciente campaña, la empresaria muestra combinaciones simples construidas con una base versátil y prendas clásicas

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Mujer joven de cabello castaño sentada en un restaurante, mirando su teléfono móvil. En la mesa hay una taza de café y documentos
La elección de tonos neutros y prendas clásicas refuerza la estética sofisticada y minimalista que caracteriza a Juliana Awada

La moda en Argentina se mueve con una energía particular: cambia, se ajusta, toma referencias externas y las vuelve propias sin perder el hilo de una tradición propia que sigue presente. En un marco donde la elegancia se valora, pero rara vez se separa de lo funcional, las prendas terminan hablando de dos cosas a la vez: del pulso real de la ciudad y de las influencias de diseñadores, marcas y tendencias.

Esa convivencia entre lo clásico y lo actual, entre el deseo de verse bien y la necesidad de vestirse para un ritmo urbano, define buena parte del carácter del glamour local. Dentro de ese escenario en permanente transformación, Juliana Awada supo construir una lectura personal con una estética sofisticada, contemporánea y, sobre todo, coherente.

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En ese sentido, recientemente, la empresaria y referente de estilo protagonizó una producción con estética cinematográfica en la que la intención fue mostrar un guardarropa construido a partir de fórmulas simples que funcionan por su equilibrio. El resultado apuntó a looks de otoño elegantes, sofisticados y atemporales, con un registro que prioriza la prolijidad, la neutralidad de los tonos y la armonía de proporciones.

Una mujer sonriente con cabello castaño largo y una chaqueta gris está en una escalera mecánica, con un reloj de pared grande en el fondo
La mezcla entre abrigos prolijos y accesorios de texturas contrastantes aporta dinamismo sin perder la sobriedad en la propuesta de lujo de Awada

Awada fue presentada como nueva embajadora de Patio Bullrich y encabezó la campaña institucional El Patio, un fashion film que propuso una mirada más emocional y cercana del lujo. Eligió como base una prenda oscura y versátil —un jean negro— y, a partir de esa pieza, articuló combinaciones con prendas clásicas y neutras para crear distintas alternativas de temporada. El jean, en este caso, funciona como punto de apoyo: no es el “truco” del conjunto, sino una base que permite que el resto de las elecciones (abrigo, sastrería, accesorios) marque el tono de cada estilismo. El planteo se ordena alrededor de la misma idea que aparece de manera constante en su estética: menos elementos, mejor elegidos; menos ruido visual, más precisión en texturas, cortes y terminaciones.

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En una de las combinaciones, el eje estuvo en el negro como lenguaje: un sweater negro y un tapado corto al tono, trabajados como un bloque, con la decisión de sumar una cartera de cuero color suela que introduce contraste sin romper la sobriedad del conjunto. Ese accesorio aporta un cambio de temperatura en la paleta y suma una textura que se diferencia del abrigo y el tejido, con un resultado que mantiene el minimalismo pero evita que la monocromía se vuelva plana.

Otra propuesta se construyó con un sweater gris perla de escote en V y un blazer clásico, una fórmula que equilibra lo relajado con lo estructurado. Es el tipo de combinación que se apoya en la sastrería como herramienta de estilo, pero sin perder comodidad: prendas que se sienten “de todos los días” y, al mismo tiempo, sostienen un acabado prolijo.

En el tercer armado, Awada eligió un sweater blanco y lo combinó con un tapado corto de paño gris oscuro, más una cartera de cuero negro. La elección vuelve a insistir en una lógica de atemporalidad y neutralidad, donde el blanco aporta luz, el gris profundiza el registro de otoño y el negro en accesorios refuerza el carácter clásico. El conjunto apunta a una silueta simple, sin ornamentos, donde el material del paño y la definición del corte sostienen la presencia.

Mujer de cabello castaño largo caminando por una acera. Viste un abrigo oscuro y jeans, llevando un bolso marrón. Al fondo se ven tiendas de lujo
El styling de Juliana Awada enfatiza el concepto de menos elementos, mejor elegidos y una paleta de colores atemporales en la moda argentina

Más allá de esas combinaciones, la producción también expuso recursos de styling que aparecen con frecuencia en su manera de vestirse. En un look, trabajó la monocromía y la superposición de capas en clave urbana: un pantalón ajustado negro, un suéter gris oscuro y un abrigo negro llevado sobre los hombros. El cabello suelto, con ondas suaves, acompaña la lectura relajada y cuidada del conjunto.

En otra combinación, Awada apostó por el equilibrio al unir sastrería clásica con minimalismo casual: blazer azul marino de corte recto y camiseta gris claro. Los accesorios discretos, como un reloj metálico, completan el armado sin desplazar la atención del corte y la proporción. El pelo suelto y peinado con ondas mantiene el mismo código estético y refuerza un acabado pulido, contemporáneo.

Para el tercer conjunto, la propuesta se inclinó por el oversize y el layering. Awada eligió una camisa de paño gris de corte amplio y textura gruesa, que llevó abierta sobre una camiseta blanca básica. El pantalón ajustado negro equilibró el atuendo. El bolso negro de gran tamaño, con herrajes dorados, sumó presencia y acentuó el contraste entre volúmenes. El styling del cabello conservó coherencia con el resto de la campaña y sostuvo una idea de naturalidad y movimiento.

Bajo esta lógica, Awada muestra una idea concreta: muchas veces, el lujo se percibe en la calidad de las elecciones y en la manera de combinarlas, incluso cuando las piezas son clásicas y de uso cotidiano. La campaña, con el concepto “Donde cada momento importa” muestra una estética consistente: neutros, capas, sastrería y básicos, con el peso puesto en la terminación y en la forma de combinar.

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