Aislar el hogar del frío: 5 recomendaciones para no perder el calor de la casa

El confort térmico en invierno depende menos de la potencia de la calefacción que de la capacidad de la vivienda para retener la energía que genera

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Primer plano de unas manos aplicando una tira de burlete adhesivo de color blanco y beige en el marco de una ventana de PVC, con luz natural de fondo.
La aplicación de selladores acrílicos o siliconados en las uniones entre marcos y paredes bloquea fisuras y reduce filtraciones de aire y agua (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mantener el calor dentro de la vivienda durante el invierno no depende solo de encender la calefacción: precisa, sobre todo, de que no se escape. Detectar y sellar las filtraciones en ventanas y puertas es la intervención más efectiva y económica para mejorar el confort térmico del hogar, ya que las aberturas concentran buena parte de las pérdidas energéticas que hacen que el ambiente nunca termine de templarse.

Según un análisis publicado por el Departamento de Energía de Estados Unidos, las ventanas, puertas y tragaluces pueden ser responsables de hasta el 35% de la pérdida total de calor en una vivienda. En ese contexto, las intervenciones más simples —burletes, selladores y films plásticos— producen mejoras perceptibles sin necesidad de obra y con una inversión mínima.

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Recomendaciones para aislar el hogar del frío

Detectar las filtraciones antes de actuar

El primer paso es localizar por dónde se escapa el aire. El método más directo es pasar la mano cerca de los marcos en días fríos y ventosos: si se percibe corriente, hay una filtración. También se puede acercar una hoja de papel o una llama de encendedor a las uniones entre marco y pared; cualquier movimiento delata el punto de fuga.

Los sectores más críticos son la parte inferior de las puertas, los laterales de las ventanas y las uniones entre el marco y la pared.

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Colocar burletes adhesivos en ventanas y puertas

Una vez identificadas las filtraciones, la solución más directa son los burletes adhesivos. Se venden en tiras de distintos espesores y materiales, y no requieren herramientas especiales para su instalación: basta con limpiar la superficie, medir el tramo, cortar el burlete y pegarlo sobre el marco o la hoja.

Al cerrar la ventana o la puerta, el burlete queda comprimido y bloquea el paso del aire. Es una intervención rápida, económica y reversible, lo que la hace también para viviendas alquiladas.

Sellar la parte inferior de las puertas exteriores

Las puertas que dan al exterior presentan un punto de fuga especialmente frecuente: el espacio entre la hoja y el piso. Para resolverlo existen burletes tipo “barrido”, que se atornillan o adhieren al canto inferior de la puerta y sellan ese espacio.

El objetivo en todos los casos es impedir que el aire frío entre por debajo y genere corrientes en todo el ambiente.

Aplicar sellador acrílico o siliconado en las uniones entre marco y pared

Con el tiempo, las uniones entre el marco y la pared se agrietan y se convierten en canales de filtración. Los selladores acrílicos o siliconados permiten cerrar esas fisuras de forma sencilla: se limpia la zona, se aplica el producto con una pistola aplicadora y se alisa con el dedo o una espátula.

Una vez seco, el sellado es continuo y reduce tanto el ingreso de aire frío como posibles filtraciones de agua.

Instalar film plástico en ventanas simples

Para las ventanas con un solo vidrio, el film plástico transparente es un recurso eficaz dentro de la misma lógica de sellado. Las láminas se adhieren al marco y se tensan con calor —habitualmente con un secador de pelo—, y crean una cámara de aire entre el vidrio y el interior. Esa cámara funciona como barrera térmica adicional y mejora el comportamiento de la ventana sin modificar la carpintería.

Un estudio del Cold Climate Housing and Research Center (CCHRC) indica que métodos de aislamiento exterior similares pueden reducir la demanda de calefacción hasta un 15% en ventanas antiguas con bajo rendimiento térmico. No equivale a un doble vidrio, pero se le acerca en rendimiento para usos domésticos y a un costo muy inferior.

Mujer con camiseta rosa aplicando una película de plástico transparente a una ventana, con cortinas azules y burletes en el alféizar, para aislar del frío.
Las cortinas de materiales densos como lana y terciopelo brindan mayor aislamiento térmico y disminuyen el paso del frío por las ventanas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué tipo de cortinas es mejor para evitar que entre frío por las ventanas

Las cortinas son un complemento útil al sellado de aberturas, pero su efectividad depende del tipo de tela y de cómo se instalen. Según un estudio de la Universidad de Salford sobre el comportamiento térmico de los cubrejuntas en ventanas, cerrar las cortinas al caer la noche puede reducir la pérdida de calor entre un 15% y un 17%.

Una revisión académica publicada en 2017 por Fitton, Swan, Hughes y Benjaber sobre el rendimiento térmico de cortinas en viviendas con ventanas simples concluyó que los materiales de mayor densidad —lana y terciopelo— son los que mejor limitan el movimiento del aire y mejoran la resistencia térmica.

Para obtener el mayor beneficio, las cortinas deben cumplir ciertas condiciones de instalación: llegar hasta el piso, extenderse al menos 15 cm más allá del marco en cada lateral y superponerse en el centro para evitar fugas.

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