El desafío de superar el estigma de la soltería y cuidar el bienestar emocional, según expertos

Especialistas en psicología y ciencia coinciden en que la presión cultural afecta el bienestar de quienes eligen permanecer solos, subrayando la necesidad de estrategias de apoyo y redes de contención más inclusivas

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
La soltería como identidad social redefine el concepto tradicional entre jóvenes adultos, según Psychology Today (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante los últimos años, la soltería como identidad social en los jóvenes adultos ha adquirido un nuevo significado, alejándose de la visión tradicional que la consideraba un estado civil transitorio. Un análisis de Psychology Today y un estudio longitudinal publicado en el Journal of Personality and Social Psychology examinan cómo estos cambios transforman las experiencias individuales, influyen en el bienestar emocional y replantean los debates sobre el estigma social.

Considerar la soltería como una identidad significa que, para muchos jóvenes adultos, no se trata solo de una etapa temporal, sino de un elemento clave en su autopercepción. Esta visión impacta la manera en que las personas experimentan la presión social y afrontan su bienestar.

Según Psychology Today y datos del Journal of Personality and Social Psychology, quienes identifican la soltería como parte central de su vida tienden a definir su satisfacción vital y emocional desde ese marco personal, influyendo en cómo perciben y responden a entornos sociales que privilegian la vida en pareja.

Un nuevo enfoque psicológico plantea que la soltería debe analizarse más allá de la simple variable demográfica. Para algunos adultos jóvenes, la soltería funciona como una identidad organizadora y da sentido a su rol social, de acuerdo con Psychology Today.

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Un estudio del Journal of Personality and Social Psychology muestra que la soltería impacta en el bienestar emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este cambio de perspectiva permite entender por qué existen diferencias tan profundas en la experiencia de la soltería: algunas personas hallan arraigo y energía en ella, mientras que otras se sienten agotadas o marginadas. La cuestión central pasa de preguntar si las personas solteras son más felices que quienes tienen pareja, a explorar qué significa la soltería para cada individuo y qué valor ocupa en su autoconcepto.

Categorías de identidad en la soltería

Psychology Today identifica tres formas principales de vivir la soltería: contranormativa, periférica y central.

En la posición contranormativa, la persona percibe que su estado de soltería se considera socialmente “incorrecto”. Esto conlleva un juicio social negativo y expectativas culturales o familiares que pueden generar anticipación de estigma y un mayor nivel de estrés emocional.

En el caso de la identidad periférica, la soltería tiene cierta importancia, pero no define por completo a la persona. Los individuos pueden valorar su autonomía sin descartar una relación futura, o considerar la soltería como una etapa pasajera. Las decisiones cotidianas se ven influidas por este estatus, pero existe flexibilidad y apertura al cambio.

Por último, quienes adoptan la soltería como identidad central la consideran esencial para su autenticidad y prioridades personales. En estos casos, la vida en pareja no es un objetivo predeterminado y la soltería se integra como una opción vital coherente con los propios valores. Según Psychology Today, este enfoque reconoce que no se trata de un atributo biológico fijo, sino de una preferencia personal que puede cambiar.

Impacto en el bienestar de los jóvenes adultos

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Un estudio longitudinal en Reino Unido y Alemania analiza el efecto de la soltería prolongada en el bienestar de jóvenes entre 16 y 29 años (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Journal of Personality and Social Psychology realizó un estudio longitudinal con 17.390 jóvenes de 16 a 29 años en Reino Unido y Alemania, en el que se siguió la trayectoria de bienestar de quienes permanecieron solteros frente a quienes formaron pareja. Los datos muestran que la soltería mantenida durante toda la juventud estuvo asociada con mayores disminuciones en la satisfacción vital y aumentos en la soledad.

Estas diferencias se hicieron más notorias en la segunda mitad de los 20 años. Factores como vivir solo o con padres y niveles más bajos de bienestar inicial aumentaron la probabilidad de mantenerse solteros durante más tiempo. No obstante, el estudio subraya que no se halló una relación significativa entre el hecho de permanecer soltero y un incremento sostenido en síntomas depresivos.

Formar la primera relación amorosa se asoció con incrementos en la satisfacción vital y descensos de la soledad, tanto en el corto como en el largo plazo. Sin embargo, los riesgos para el bienestar de los solteros jóvenes resultaron ser de magnitud moderada y estuvieron condicionados más por características sociales y personales preexistentes que por la soltería en sí misma.

Estigma social y presiones culturales

La discriminación y el estigma contra las personas solteras siguen presentes en distintos ámbitos, fenómeno que Psychology Today denomina “solterismo”. Este concepto engloba desde estereotipos y prejuicios —como dudas sobre la madurez o la responsabilidad— hasta políticas sociales que tienden a beneficiar a quienes viven en pareja de manera acrítica.

Quienes experimentan la soltería en su variante contranormativa tienden a anticipar el juicio social y pueden sentir aislamiento o presión por no cumplir la expectativa de encontrar pareja. El Journal of Personality and Social Psychology agrega que esta presión puede incrementar la soledad y alimentar nociones erróneas sobre el éxito o la autosuficiencia de las personas solteras.

Adolescente sentado solo en un banco, con la cabeza gacha mientras el mundo alrededor se desplaza rápidamente, simbolizando posibles trastornos de ansiedad, depresión o disociación. La fotografía subraya la importancia de identificar y tratar problemas de salud mental en las etapas tempranas de la vida. (Imagen ilustrativa Infobae)
La discriminación contra personas solteras, conocida como solterismo, genera exclusión en la sociedad y afecta su bienestar emocional (Imagen ilustrativa Infobae)

Comprender la variabilidad en el bienestar de los solteros requiere distinguir entre vivencias personales, relaciones y contextos sociales. Tanto Psychology Today como el Journal of Personality and Social Psychology coinciden en que reducir la discriminación social implica desafiar los estándares internalizados y brindar apoyos adaptados a cada experiencia individual.

Estrategias para una soltería saludable

Abordar la soltería como una identidad legítima significa replantear las preguntas que se hacen a los jóvenes y promover enfoques más inclusivos. Psychology Today sugiere que profesionales, educadores y familiares eviten atribuir automáticamente el malestar al hecho de ser soltero. Recomienda que se indague cuál es el verdadero significado de la soltería en la vida de cada persona y si esta vivencia se percibe como auténtica o impuesta.

No existe una sola forma de experimentar la soltería. Algunas personas desean una pareja y sufren por su ausencia, mientras que otras eligen un modo de vida autónomo sin que ello implique patologizar ninguna opción.

Entre las estrategias propuestas destaca el fortalecimiento de la pertenencia social, la crítica a normas colectivas rígidas, la creación de redes de apoyo y la clarificación de valores personales para que las decisiones, en torno a tener pareja o no, respondan a la autenticidad y no a la presión o el estigma social.

Entender la soltería desde la óptica de la identidad permite analizar vidas variadas y singulares, alejándose de interpretaciones unilaterales. Reconocer la diversidad de experiencias de quienes atraviesan la soltería abre paso a un debate social y científico más empático y a políticas que reflejen la realidad de estas identidades.