Codo de tenista: los ejercicios que recomiendan los especialistas para aliviar el dolor y recuperar la movilidad

Rutinas progresivas de fortalecimiento y estiramientos ayudan a reducir la sobrecarga en el tendón, mejorar la función del brazo, además de prevenir recaídas en personas con movimientos repetitivos

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Persona con expresión de dolor sostiene su codo derecho, que muestra una zona rojiza brillante indicando molestia. Viste camiseta clara sobre fondo blanco.
La epicondilitis lateral o codo de tenista causa dolor en la parte externa del codo que afecta tareas diarias y deportivas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El dolor persistente en la parte externa del codo, conocido como codo de tenista, afecta a miles de personas y puede transformar gestos simples —como girar una llave o levantar una taza— en desafíos cotidianos. Aunque suele asociarse a deportistas, esta lesión también impacta a quienes repiten movimientos manuales en su trabajo o vida diaria. Para quienes buscan aliviar el malestar y recuperar funcionalidad, Cleveland Clinic ofrece pautas precisas de ejercicios y estiramientos, diseñadas para fortalecer el tendón afectado y reducir la rigidez muscular bajo supervisión profesional.

La epicondilitis lateral es una afección caracterizada por dolor en la parte externa del codo, que puede limitar tanto la actividad física como las tareas cotidianas. Según Cleveland Clinic, el tratamiento incluye una serie de ejercicios de fortalecimiento y estiramientos, cuya progresión debe ser pautada y monitorizada por un profesional de la salud. Estas rutinas abarcan extensiones excéntricas de muñeca, flexiones, ejercicios de pronación y supinación, técnicas de agarre y estiramientos posturales, con el objetivo de mejorar la fuerza y elasticidad del tendón comprometido.

El codo de tenista suele desarrollarse por movimientos repetitivos del antebrazo y la muñeca, como girar o sujetar objetos con fuerza, lo que provoca dolor al palpar o realizar gestos habituales. De acuerdo con Cleveland Clinic, muchas personas ignoran los primeros síntomas o recurren a soluciones sin fundamento, lo que retrasa el inicio de un tratamiento adecuado. Un diagnóstico oportuno resulta fundamental para evitar complicaciones y adaptar la rutina de ejercicios a las necesidades individuales.

Ejercicios de fortalecimiento recomendados para el codo de tenista

El doctor Dominic King, especialista en medicina deportiva de la Cleveland Clinic, aconseja iniciar los ejercicios de fortalecimiento con dos series de 12 a 15 repeticiones por movimiento, dos días por semana durante las primeras dos semanas.

Pantalla partida. Izquierda: Brazo masculino sujetando mancuerna en banco. Derecha: Mano masculina apretando fortalecedor de agarre.
La Cleveland Clinic recomienda ejercicios de fortalecimiento y estiramientos supervisados para aliviar el dolor del codo de tenista (Imagen Ilustrativa Infobae)

La extensión excéntrica de muñeca se realiza sentándose frente a una mesa, apoyando el antebrazo y dejando la muñeca colgando. Se debe elevar la mano hacia arriba y luego bajarla lentamente, pudiendo incorporar una pesa ligera para añadir resistencia.

En la flexión de muñeca, la palma se orienta hacia arriba y la muñeca se eleva suavemente con una pesa ligera. Los ejercicios de pronación y supinación consisten en girar controladamente el antebrazo, manteniendo la palma hacia arriba y hacia abajo, con una pausa de un segundo en cada extremo.

El ejercicio de agarre se puede realizar apretando una toalla enrollada o una pelota durante tres a cinco segundos antes de relajar. Otra variante consiste en sumergir la mano en un recipiente con arroz y alternar movimientos de extensión, flexión, pronación y supinación.

Estiramientos para aliviar la epicondilitis lateral

Los estiramientos resultan fundamentales para mejorar la elasticidad y reducir la rigidez muscular asociada a la epicondilitis lateral. El estiramiento de los extensores se realiza extendiendo los brazos al frente con las palmas hacia abajo y, con la ayuda de la mano sana, doblando la muñeca afectada hacia el suelo, manteniendo la posición hasta 30 segundos. Para estirar los flexores, la postura inicial es la misma, pero con las palmas hacia arriba y tirando de los dedos hacia abajo.

Primer plano de una persona realizando un estiramiento de rotación del antebrazo con la mano izquierda apoyando el derecho, en un gimnasio con ventanas.
Los estiramientos de extensores y flexores mejoran la elasticidad y reducen la rigidez muscular en casos de codo de tenista

El estiramiento de rotación del antebrazo implica mantener el codo junto al cuerpo y girar la palma hacia arriba y hacia abajo, conservando la posición algunos segundos en cada extremo. Estas rutinas pueden repetirse entre una y tres veces al día, de acuerdo con la tolerancia y evolución del dolor.

La postura corporal adecuada, con los hombros hacia atrás y la cabeza en posición neutra, contribuye a liberar tensión de los tendones lesionados. El ejercicio denominado “la hoja” consiste en apretar levemente los omóplatos hacia abajo, como si se intentara sujetar una manzana entre ellos, durante intervalos de cinco segundos, incrementando progresivamente el tiempo conforme se fortalece la musculatura de la espalda.

Recomendaciones y precauciones antes de comenzar una rutina

Antes de iniciar cualquier rutina, los especialistas subrayan la importancia de avanzar de forma gradual y prestar atención ante cualquier molestia agravada. El aumento brusco de la frecuencia o la intensidad puede provocar tendinitis o distensión muscular.

Una mujer sentada en un banco, vistiendo ropa deportiva gris y negra, sostiene una mancuerna ligera mientras realiza un ejercicio de codo.
El especialista Dominic King recomienda comenzar con rutinas progresivas y aumentar la frecuencia solo tras dos semanas de adaptación (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor King recomienda comenzar con uno o dos días de ejercicios a la semana durante al menos dos semanas: “Dos semanas te dan tiempo suficiente para hacerlo con cierta regularidad antes de aumentar la frecuencia a tres o cuatro veces por semana”, explicó el especialista de la Cleveland Clinic. Si después de seis u ocho semanas no se observa mejoría o los síntomas empeoran, es fundamental consultar con un profesional de la salud.

Mantener los hombros estables y una alineación corporal adecuada favorece el movimiento de codos y muñecas, disminuyendo la sobrecarga y contribuyendo a una recuperación más eficiente.