El entrenamiento cruzado: para qué sirve y por qué es una gran alternativa para los corredores

Para quienes corren todo el año, la búsqueda de disciplinas alternativas resulta beneficiosa para el cuerpo y la mente

Santiago García - El entrenamiento cruzado #Running

Un corredor pasa años realizando entrenamientos parecidos entre sí. No son iguales y aquel que tenga un entrenador habrá conocido mil formas de realizar ejercicios para correr. Distancias, velocidades, descansos, todo puede ser armado para que no se vuelva rutinario. Evitar la monotonía es fundamental, tanto para el cuerpo como para la mente. Aun así, siempre se trata de correr. Es por ese motivo que muchos recurren al entrenamiento cruzado como una forma de diversificar y obtener nuevos beneficios.

¿Pero qué es el entrenamiento cruzado exactamente? Se les llama así a las prácticas deportivas que no son las que principalmente practicamos y que usaremos de complemento para la misma. No cualquier deporte, sino aquel que sirva como complemento y nos permita alcanzar un mejor desarrollo en la que es nuestra actividad principal. Generalmente el mejor momento para comenzar con el entrenamiento cruzado es cuando estamos en la parte más liviana de nuestra temporada de carreras. Lo que se conoce como pretemporada en los atletas profesionales.

Muchos corredores van al gimnasio para trabajar con peso, pero muchos otros realizan pilates, yoga, funcional, entre otras prácticas  (iStock)
Muchos corredores van al gimnasio para trabajar con peso, pero muchos otros realizan pilates, yoga, funcional, entre otras prácticas (iStock)

El entrenamiento cruzado permitirá trabajar músculos que no trabajamos habitualmente o que trabajamos poco. En los entrenamientos de running nunca llegamos a realizar el trabajo idéntico al que hacemos en las carreras, en particular en las carreras de fondo, tanto de calle como de trail. Es muy común que al terminar un maratón experimentemos un dolor o un agotamiento en músculos que no son los principales a la hora de correr. Eso demuestra hasta qué punto el entrenamiento cruzado puede ayudarnos en la práctica deportiva.

Aquellos que realizan triatlón naturalmente realizan entrenamiento cruzado, ya que esa es la esencia de la disciplina que están haciendo. Pero es muy común que en un momento del año alguna de las tres rutinas sea alivianada para permitir un descanso sin perder estado físico. El running tiene un gran impacto y por eso los músculos deben estar preparados correctamente. El entrenamiento cruzado más común tiene que ver con el trabajo en el gimnasio, realizando rutinas apropiadas para corredores. Pero no solo musculación deportiva, sino las diferentes disciplinas que se pueden realizar trabajando la fuerza.

Muchos corredores van al gimnasio para trabajar con peso, pero muchos otros realizan pilates, yoga, funcional, entre otras prácticas. Siempre recordando que son el complemento del running y no la actividad principal. Correr fortalece el cuerpo, pero no alcanza a cubrir el nivel de exigencia que se puede necesitar a la hora de competir. El entrenamiento cruzado permite también mantener el estado físico dándole un respiro al cuerpo, es decir que permite descansar sin retroceder, para poder luego exigirse más sin que esto traiga lesiones o agotamientos.

La natación y el ciclismo son también dos deportes que los runners usan como entrenamiento cruzado (GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM)
La natación y el ciclismo son también dos deportes que los runners usan como entrenamiento cruzado (GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM)

La natación y el ciclismo son también dos deportes que los runners usan como entrenamiento cruzado. Pero incluso cuando uno vaya a nadar, pedalear o realice las mencionadas actividades en el gimnasio deberá evitar caer allí en la rutina. Si hacemos siempre los mismos ejercicios vamos a trabajar algunos músculos y descuidar otros. Justamente el entrenamiento cruzado permite que en mayor o menor medida se trabajen todos los músculos.

Y sí, un entrenador general o uno para cada disciplina es imprescindible para hacer las cosas bien. Los detalles son una pieza importante y la atención personalizada hace la diferencia. Consulten a su entrenador profesional y con total realismo y sinceridad planteen las necesidades. Esa guía vale oro. Se puede empezar solo, pero se crece más rápido y de forma más segura si vamos armando un plan claro. Valga la contradicción, necesitamos que alguien nos arme una rutina no rutinaria. Porque ahí está la última clave del entrenamiento cruzado: entrenar también la mente. Alternar disciplinas ayuda a pensar diferente, a entrenar el cerebro, a evitar el agotamiento mental y el aburrimiento. Correr no es solo correr, eso lo sabe cualquier que se haya dedicado en serio a este hermoso deporte.

*Santiago García es maratonista, autor del libro “Correr para vivir, vivir para correr”. Completó la Six World Marathon Majors dos veces. En Instagram: @sangarciacorre.

Realización: Gastón Taylor. Edición: Mariano Llanes. Producción: Macarena Sánchez

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