Empezar a alimentarnos un poco más sano, es el objetivo de gran parte de la población en los últimos años.
La comida casera preparada con alimentos frescos y naturales que nos preparaba la abuela, se fue sustituyendo por gran cantidad de productos procesados, muchos de ellos con exceso de nutrientes críticos como azúcar agregado, grasa y sal.
Hace unos días, se aprobó con media sanción la ley de etiquetado frontal que además de incluir el modelo de advertencias con octágonos negros en los rótulos, hizo hincapié en la alimentación infantil.
La última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS 2) nos mostró datos muy preocupantes: el exceso de peso en los chicos menores a 5 años alcanza el 13,6%, mientras que el sobrepeso y obesidad afecta al 41,1% de los niños y niñas de entre 5 y 17 años. Y muchas veces conté, que un niño con problemas de peso, tiene muchas chances de seguir siéndolo en la edad adulta.
¿Qué propone esta ley? Que se regule la publicidad de alimentos dirigida a niños, niñas y adolescentes y se prohíba que se utilicen figuras públicas, dibujos animados o personajes infantiles para fomentar el consumo de alimentos poco convenientes así como su venta dentro de los kioscos escolares.

El proyecto busca implementar un etiquetado frontal de advertencias con la inscripción “Exceso en..” para advertir en los envases sobre el contenido excesivo de nutrientes críticos como azúcar, grasas y/o sodio. Además, está basado en el sistema de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud, el que mejor se corresponde con las recomendaciones de las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA).
Una encuesta realizada por FIC Argentina a 1167 personas adultas residentes en Argentina reflejó que el 91% de los encuestados apoya una política que incluya sellos negros de advertencia en el frente de los envases de alimentos y bebidas con exceso en nutrientes críticos (azúcares, sodio, grasas totales, grasas saturadas) y calorías. Este alto porcentaje de acuerdo se observó en todos los grupos de edad y niveles socioeconómicos (93% para el nivel socioeconómico más alto y 87% para el más bajo).
La encuesta, realizada en abril de este año, también ahondó sobre algunos aspectos incluidos en el proyecto de ley de etiquetado frontal que espera ser tratado en Diputados. Por un lado, el 80% de los y las encuestados refirió estar de acuerdo con la regulación de la venta en entornos escolares de productos que cuenten con un sello o más. Por otro lado, el 73% apoyó la restricción de la publicidad dirigida a niños y adolescentes de estos productos.
Mientras se discuten las políticas regulatorias en nuestro país, creo que desde casa, podemos mejorar pequeños hábitos para que nuestros chicos coman más sano: reemplazar las gaseosas por agua, preparar la comida al horno en vez de frita, y volver a la comida caserita todo lo que te sea posible.
*Romina Pereiro es licenciada en Nutrición MN 7722.
Edición de video: Martín Ducco / Guión: Nicolás Spalek
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