Guilermo Miguel, dueño, fundador y factótum de la parrilla y restaurante, El Corralón. Un Rodrigo gigante da la bienvenida. Célebres y comensales comunes eligen el lugar para comer bien , disfrutar de la memorabilia y compartir un rato con “Guille”. Él siempre tiene tiempo para todos.  (Guillermo Llamos)
Guilermo Miguel, dueño, fundador y factótum de la parrilla y restaurante, El Corralón. Un Rodrigo gigante da la bienvenida. Célebres y comensales comunes eligen el lugar para comer bien , disfrutar de la memorabilia y compartir un rato con “Guille”. Él siempre tiene tiempo para todos.  (Guillermo Llamos)

En la porteñísima parrilla y restaurante El Corralón anida otro Buenos Aires, el de las reuniones de amigos y familia hasta la madrugada, el de las sobremesas largas;  en definitiva, el del tiempo para el encuentro y la charla, sin urgencias.

Allí ese Buenos Aires acontece de manera espontánea y sin pretensiones. Como si la vorágine de estos tiempos, la comida rápida y la indiferencia de quien brinda un servicio, nunca hubieran existido.

En el Corralón, sentirse bien atendido y comer rico es todo. Parrilla argentina y una carta de cocina porteña precisa, después el resto. Impecables entrañas y bifes de chorizo, ensaladas, papas fritas, buenos vinos de la casa, tiramisú casero, son todas buenas ideas.
En el Corralón, sentirse bien atendido y comer rico es todo. Parrilla argentina y una carta de cocina porteña precisa, después el resto. Impecables entrañas y bifes de chorizo, ensaladas, papas fritas, buenos vinos de la casa, tiramisú casero, son todas buenas ideas.

Podríamos decir que el manifesto de El Corralón es la atención, "sentirse como en casa" y comer bien. Allí todo fluye. Y la cara -y factótum- para que esto ocurra, dentro de un salón de perímetro rectangular mediano, emplazado en el corazón del barrio de Balvanera, con una verdulería de productos frescos en el interior y una cámara frigorífica donde se guarda la  carne que se compra en Mar del Plata, es el dueño y fundador del lugar: Guillermo Miguel.  "El Corralón es mi vida, es el comedor de mi casa; hace 26 años que paso más tiempo acá, que en mi hogar. Y mi familia siempre lo entendió así", definió Miguel a Infobae.

"Es cierto que en el Buenos Aires de hoy hacen falta más lugares como éste. Al Corralón "lo parí" solito, en 1992, venía de estar en una mala época, y tuve la suerte de tener amigos que me prestaron dinero y lo pude arrancar".

Ir a El Corralón para la farándula, deportistas, artistas y para el común de los mortales, también  es pasar a saludar a “Guille”, como todos lo llaman y lo solicitan a “viva voz”, desde las mesas. Todos, se sienten que llegan a un lugar en donde hay alguien que los espera con ganas.
Ir a El Corralón para la farándula, deportistas, artistas y para el común de los mortales, también  es pasar a saludar a “Guille”, como todos lo llaman y lo solicitan a “viva voz”, desde las mesas. Todos, se sienten que llegan a un lugar en donde hay alguien que los espera con ganas.

La exquisita y numerosa memorabilia que se exhibe desde las paredes cargadas, la conforman más de 4 mil fotos -hechas cuadros- y es testigo irrevocable de cada uno de los 26 años de existencia de este restaurante. Por allí pasaron estrellas de la farándula local, los mejores deportistas, periodistas y artistas notables de todos los géneros: Diego Maradona, Pepe Parada, el Potro Rodrigo, Gerardo Sofovich, Moria Casán, Norberto "Pappo" Napolitano, Carmen Barbieri, Diego Simeone, Santiago Bal, Arturo Puig, Pato Carré, Manu Ginóbili, Gogó Andreu, Juan Verdaguer, por solo nombrar algunos entre muchos otros de todas las disciplinas. Dos notables internacionales también eligieron El Corralón, como su "lugar en el mundo": el actor Tommy Lee Jones y el mimo francés Marcel Marceau.

El segundo y actual local de El Corralón:  Anchorena 883 , CABA. El primero se abrió a una cuadra, en Anchorena al 900, frente a la plaza Monseñor de Andrea. Allí se desdibujan las fronteras entre el artista y el comensal; allí todos son iguales. Se entremezclan celebridades y desconocidos.
El segundo y actual local de El Corralón:  Anchorena 883 , CABA. El primero se abrió a una cuadra, en Anchorena al 900, frente a la plaza Monseñor de Andrea. Allí se desdibujan las fronteras entre el artista y el comensal; allí todos son iguales. Se entremezclan celebridades y desconocidos.

En diálogo con Infobae Guillermo Miguel recordó: "El Corralón es mucho más que gastronomía. Es un lugar de encuentro, desde hace 26 años donde  se come una buena parrilla y cocina porteña. El primero que me presentó un artista fue el periodista Edgardo Antoñana, ¡que en paz descanse! – falleció a los 62 años, en 2017, de un aneurisma-. Una noche vino con la actriz Cipe Lincovsky, y ese fue el comienzo de todo".

"Luego llegaron los monstruos sagrados, el número uno Gerardo Sofovich; y el ícono del espectáculo Pepe Parada. Todos venían después de las funciones con sus elencos. ¡Una maravilla! Igual que Moria Casán y Carmen Barbieri, que llegaban tarde luego del teatro de revistas".

"Gerardo y Pepe me eligieron y me tiraron, como a los romanos, a los leones. Yo no sabía muy bien quién era quién, en el mundo de la farándula y del espectáculo. Parecía (Juan Carlos) Calabró en el scketch de "El Contra"; y como soy efusivo, varias veces me pasó que entraba un artista, y yo no tenía idea de quién se trataba, pero igual lo recibía como a un rey. Ser observador me facilitó las cosas", advirtió Miguel.

Guillermo Miguel hace 47 años que trabaja de noche: “Primero abría mediodía y noche; pero veía que la gente venía a comer al mediodía y tomaba un agua y una ensalada. Y a la noche, comían mejor, con un vino y un buen plato. Así que toda mi energía está puesta a la noche”.
Guillermo Miguel hace 47 años que trabaja de noche: “Primero abría mediodía y noche; pero veía que la gente venía a comer al mediodía y tomaba un agua y una ensalada. Y a la noche, comían mejor, con un vino y un buen plato. Así que toda mi energía está puesta a la noche”.

"Sofovich tenía su mesa exclusiva, un verdadero amigo. Aprendí mucho de él y hasta tuve el honor de que me haya invitado a integrar la mesa de Polémica en el Bar. Para hacer de mí mismo, no de actor. Ahora cuido y tengo cerca a Gustavo, el hijo de Gerardo, lo quiero como a un hijo; igual que a Fede Bal, que lo conozco de chiquito".

Gerardo Sofovich me decía: “Lo que siempre me gustó de vos es que no sos un tipo adulón, atendés a todos por igual”.

Noche especial

El pasado miércoles 23 de mayo, a la noche, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires distinguió a El Corralón, por su aporte a la cultura y lo declaró sitio de Interés Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires , en el marco de su 26vo. aniversario.

El Corralón fue distinguido como sitio de Interés Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, declarado por legisladores porteños del bloque “Vamos Juntos”.  Guille Miguel eligió a Moria como gran madrina del evento. (De izq. a der.) Miguel, Moria, la bella Carolina -hija de Guillermo- y los legisladores porteños que llevaron adelante el proyecto.
El Corralón fue distinguido como sitio de Interés Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, declarado por legisladores porteños del bloque “Vamos Juntos”.  Guille Miguel eligió a Moria como gran madrina del evento. (De izq. a der.) Miguel, Moria, la bella Carolina -hija de Guillermo- y los legisladores porteños que llevaron adelante el proyecto.

La iniciativa -aprobada por la Legislatura Porteña- tuvo como autores a los legisladores de la Ciudad de Buenos Aires, Cristina García de Aurteneche ; Daniel del Sol y Roberto Quattromano, quien culminó su mandato el año pasado .

“El Corralón es el comedor de mi casa natal de Boedo, y esto quiere decir que, si te invito al comedor de mi casa, te tengo que atender bien. Y eso es lo que hago”, remarcó Guillermo a Infobae.
“El Corralón es el comedor de mi casa natal de Boedo, y esto quiere decir que, si te invito al comedor de mi casa, te tengo que atender bien. Y eso es lo que hago”, remarcó Guillermo a Infobae.

"Cuando abrí el primer local, me acuerdo que no podía encontrar un nombre, hasta que un día me entero de que el lugar había sido una casa antigua de 1898; y que en la planta baja había un corralón. Así salió y comenzó todo", explicó Miguel.

“Considero este reconocimiento como el más importante, porque es a la trayectoria, a la historia del lugar, a la cantidad de gente única e irrepetible, que pasó por acá, de mundos diversos como el espectáculo, la cultura, la política, el deporte”.
El talentoso humorista Rolo Villar, un habitué y amigo de Guillermo Miguel. Feliz por el reconocimiento: “Por El Corralón desfiló parte de la cultura argentina”, dijo Rolo a Infobae.
El talentoso humorista Rolo Villar, un habitué y amigo de Guillermo Miguel. Feliz por el reconocimiento: “Por El Corralón desfiló parte de la cultura argentina”, dijo Rolo a Infobae.

La fatídica noche de Rodrigo

La fatídica noche otoñal de aquel 24 de junio del 2000, cada vez que se la recuerda sirve para ratificar, que el destino existe y que ocurre como un juego de encastre que lo vuelve inexorable.

La última foto de Rodrigo de la noche que cenó en El Corralón junto a Pepe Parada. Allí mismo conoció a Fernando Olmedo, a quien invitó al show de La Plata. De madrugada, ambos murieron en la autopista de vuelta a BA.
La última foto de Rodrigo de la noche que cenó en El Corralón junto a Pepe Parada. Allí mismo conoció a Fernando Olmedo, a quien invitó al show de La Plata. De madrugada, ambos murieron en la autopista de vuelta a BA.

Guillermo recordó a Infobae : "A partir de esa noche mi visión sobre la muerte cambió radicalmente. Vivo el hoy con intensidad".

El cantante cordobés no se conocía con Fernando Olmedo, hijo de Alberto Olmedo y de Judith Jaroslavsky. Sin embargo, esa noche fatal, los dos estaban cenando en El Corralón. Fernando esperaba solo en una mesa a unos amigos – que nunca llegaron-; y Rodrigo estaba en otra mesa con Pepe Parada y gente que se iba sumando.

"Vieron a Fernando solo y lo invitaron a unirse a la mesa de El Potro. Casi al instante, ambos pegaron onda como si se conocieran de toda la vida. Al punto que Rodrigo lo invitó a ver su show en La Plata. A la madrugada, pasadas las 3 am, ambos murieron en el accidente automovilístico cuando retornaban a Buenos Aires, luego del show en City Bell".

El 24 de junio de 2000 Rodrigó cenó por última vez en su vida en El Corralón. Guillermo Miguel recuerda que ese día cuando el Potro entró al restaurant; él jura que le vio un aura azul detrás de su cabeza. Creer o reventar, pero la ví. Era un tipo que estaba angelado las 24 horas del día.
El 24 de junio de 2000 Rodrigó cenó por última vez en su vida en El Corralón. Guillermo Miguel recuerda que ese día cuando el Potro entró al restaurant; él jura que le vio un aura azul detrás de su cabeza. Creer o reventar, pero la ví. Era un tipo que estaba angelado las 24 horas del día.

"Esa noche me quedó clavada en el corazón, imposible de olvidar", dijo emocionado Guillermo a Infobae: "El Potro le preguntó esa noche a Fernando Olmedo: – ¿Cómo que nunca viniste a ver un show mío? ¡Hoy venís, sí o sí, a La Plata! Ambos pegaron onda al minuto. Es increíble lo que el destino les tenía reservado".

Recordó el humorista Rolo Villar a Infobae: "Una noche entré a El Corralón y me llamó la atención, que había un hombre solo en una mesa comiendo un gran bife de chorizo, con varios tacos de polo a su alrededor. Una imagen atípica. Ese hombre era el actor Tommy Lee Jones. Esas son algunas de las cosas que te pueden pasar cuando se abre la puerta de este lugar increíble".

Diego Maradona: "Yo te quiero pagar"

Diego Maradona comió muchas veces en El Corralón. Y le regaló, en persona, a Guillermo Miguel, la réplica de la Copa del Mundo que ganó Argentina, en el Mundial México ´86.

Dice Miguel a Infobae: "Diego es feliz cuando viene a El Corralón, lo considero un amigo. Siempre fue muy educado y correcto conmigo. Yo nunca tomé alcohol, ni me drogué; y Diego jamás me comprometió en ninguna cuestión en el restaurante".

Guillermo Miguel emocionado con la réplica en mano, de la Copa del Mundo que ganó Argentina en el Mundial de México ´86. El propio Maradona en persona se la trajo al restaurante y se le regaló.
Guillermo Miguel emocionado con la réplica en mano, de la Copa del Mundo que ganó Argentina en el Mundial de México ´86. El propio Maradona en persona se la trajo al restaurante y se le regaló.

"La cuestión es que un día, Diego me vino con un planteo. Somos dos escorpianos locos, así que lo escuché, y me dijo:                                                            -Guillermo a partir de ahora te quiero pagar la comida cada vez que vengo a El Corralón. No quiero que me invites más.                                                                    Yo le contesté que estaba loco, que para mí él ¡es un invitado de lujo! Y me retrucó: -¿Vos me viniste a ver jugar al fútbol ? Le dije: claro Diego, ¡viajé por el mundo para verte!

-¿Y pagaste la entrada?, me preguntó.
-Claro Diego, si no no me hubieran dejado pasar
-Viste, por eso mismo, te quiero pagar mi comida. ¡Porque yo acá te vengo a ver a vos!

“Cada foto que tengo en la pared tiene detrás una historia. Tengo por lo menos material fotográfico y anécdotas para publicar dos o tres libros”, describió el dueño a Infobae  .
“Cada foto que tengo en la pared tiene detrás una historia. Tengo por lo menos material fotográfico y anécdotas para publicar dos o tres libros”, describió el dueño a Infobae  .
Soy igual con todo el público. Los famosos son gente común, charlan de mesa y mesa, sufren, ríen y se preocupan. El Corralón no tiene que ver con la gastronomía, es mucho más.
Moria acompañó a Guillermo en el reconocimiento que le brindó la Legislatura porteña EC. “Moria es una diva nacional, ella es nuestra madrina de lujo. A Moria le gusta mucho comer entraña, pollo y toma mucha agua”, puntualizó a Infobae.
Moria acompañó a Guillermo en el reconocimiento que le brindó la Legislatura porteña EC. “Moria es una diva nacional, ella es nuestra madrina de lujo. A Moria le gusta mucho comer entraña, pollo y toma mucha agua”, puntualizó a Infobae.

Tengo una anécdota memorable con Manu Ginóbili. Recibí un llamado a la noche tarde. Y me dicen del otro lado:  -Hola Guillermo, soy Manu, voy para allá en un taxi.

Yo no le creí. Sí, ok y yo soy Maradona, le contesté y corté. A los 20 minutos estaba en la puerta el talento gigante de Manu Ginóbili, ¡Casi me muero de la vergüenza!.

Memorabilia del deporte: grandes deportistas de la Argentina regalaron camisetas y objetos de culto a Guillermo para que exhiba en El Corralón. Simeone fue uno de los primeros.
Memorabilia del deporte: grandes deportistas de la Argentina regalaron camisetas y objetos de culto a Guillermo para que exhiba en El Corralón. Simeone fue uno de los primeros.
Guillermo Miguel a Infobae: “En El Corralón se junta gente linda, diversa, que se hace amiga. También hubo romances y reconciliaciones como la de Flor de la V con Gerardo, o la de Moria con Carmen”.

Comensales célebres

Moria no ahorró palabras de afecto y admiración sobre Guillermo Miguel y el lugar a Infobae: "Adoro a Guillermo, es un gran anfitrión. Nos hicimos muy amigos, estos lugares son como casas, donde se respira una atmósfera de bohemia especial, porque vienen actores, músicos, y sobre todo la calidez de que te esperen con comida deliciosa después del teatro".

Amigos, Moria y Guillermo: Moria fue la encargada de descubrir la placa homenaje de la Legislatura porteña. “El Corralón es como mi casa, varias veces me han esperado hasta la madrugada 1:30 ó 2 am para comer” .
Amigos, Moria y Guillermo: Moria fue la encargada de descubrir la placa homenaje de la Legislatura porteña. “El Corralón es como mi casa, varias veces me han esperado hasta la madrugada 1:30 ó 2 am para comer” .

"Invité una noche a Guillermo a mi programa "La noche de Moria", que era muy rupturista. Transpiraba, era la primera vez que estaba en la tele, después lo llevó Gerardo a Polémica. Recibió a presidentes, músicos, artistas empresarios, periodistas, actores, actrices. Esta es como una embajada con bife de chorizo", remató Moria a Infobae

La actriz Luisa Albinoni contó a Infobae: "Arranqué viniendo a El Corralón cuando estaba en la cuadra de Anchorena al 900, y luego aquí al 800. Al comienzo, venía con las largas mesas que organizaba Pepe Parada, y ahí lo conocí a Guille, con quien conservo más de 20 años de amistad".

“En El Corralón siempre amaron a los artistas. En todas las fotos que Guillermo tiene colgadas se refleja una gran familia. Este lugar es como un museo, pura cultura, por aquí pasaron grandes actores, actrices, deportistas y cantantes”, explicó Albinoni a Infobae.
“En El Corralón siempre amaron a los artistas. En todas las fotos que Guillermo tiene colgadas se refleja una gran familia. Este lugar es como un museo, pura cultura, por aquí pasaron grandes actores, actrices, deportistas y cantantes”, explicó Albinoni a Infobae.

Para Gustavo Sofovich es indivisible la figura de su padre Gerardo y El Corralón,  y así lo recordó para Infobae: " Mi viejo era íntimo amigo de Guilermo. Venía a comer 2 ó 3 veces por semana, y luego lo sentó en la mesa de Polémica en el Bar. Tengo muchas anécdotas, pero la mayoría no se pueden contar. Papá tenía mesa propia en El Corralón, y es un lugar muy especial porque está lleno de fotos de él, con retazos de su historia".

Gustavo Sofovich considera a El Corralón como su casa. Es un lugar que su padre adoraba y donde tenía una mesa exclusiva para él. “Gustavito es como un hijo”, expresó Guillermo.
Gustavo Sofovich considera a El Corralón como su casa. Es un lugar que su padre adoraba y donde tenía una mesa exclusiva para él. “Gustavito es como un hijo”, expresó Guillermo.

Como señaló con agudeza Moria Casán, Guillermo Miguel tiene la impronta de un Minguito Tinguitella moderno. Divertido , entrañable y bien argentino.

"Hice todo sin saber, y nunca me la creí. Sé que tengo que trabajar de por vida. Tuve la oportunidad de sentarme con gente importante, y hoy a los 65 años cumplí algunos sueños, como por ejemplo jugar en la cancha de Boca – equipo del cual es fanático- o ser parte de la mítica mesa de Polémica en el bar junto a Gerardo, concluyó Guillermo Miguel a Infobae.

“Toda mi energía la descargo acá, a este hijo lo parí yo solito”, dijo Guillermo a Infobae. Muchas veces me han ofrecido abrir sucursales del local en la Costa, Punta del Este y Mar del Plata. Como soy yo, eso sería imposible porque a mí me gustar estar de verdad, y no a medias.
“Toda mi energía la descargo acá, a este hijo lo parí yo solito”, dijo Guillermo a Infobae. Muchas veces me han ofrecido abrir sucursales del local en la Costa, Punta del Este y Mar del Plata. Como soy yo, eso sería imposible porque a mí me gustar estar de verdad, y no a medias.

El Corralón se sostiene fuerte, vigoroso, enérgico porque sin duda alguna es el último bastión de la farándula argentina. 

Fotos: Guillemo Llamos 

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