Hace once años comenzó su relación con Araceli González. Y, desde entonces, Fabián Mazzei debió afrontar las consecuencias de ser la pareja de la ex de Adrián Suar. Pero a principios del año pasado todo se complicó cuando, después de separarse del director de Programación de El Trece, Griselda Siciliani aseguró que al actor no lo habían vuelto a llamar de Pok-ka ni "de ningún otro lado" porque no les servía a los productores.

A partir de allí, comenzó un enfrentamiento mediático entre Araceli, que saltó a defender a su marido, Griselda y Suar. Pero, aunque ya había hecho alguna esporádica declaración, recién ahora Mazzei se animó a hablar sin pelos en la lengua en Intrusos del conflicto con el ex de su esposa y de lo que sintió al escuchar a Siciliani.

"Uno tiene un pasado y la gente sabe cómo trabajo. Yo nunca tuve un padrino para esta carrera, que es bastante difícil. Y, cuando escuché eso, me dio un poquito de bronca. No salí a hablar porque no me gusta hacerlo en caliente. Soy capricorniano y me puedo cebar mucho. Además, como era una mujer la que habló, tenía que tener mucho cuidado con lo que decía. Lo elaboré, lo pensé, pero Araceli me ganó de mano… Es una leona y saltó", explicó Fabián, que está promocionando La Ratonera, obra con la que se presenta en el Teatro Tabaris.

En ese sentido, Mazzei dio a entender que Griselda había optado por hablar de él para no tener que dar explicaciones sobre los rumores que por entonces la vinculaban a Esteban Lamothe. "La habían arrinconado con el tema de una supuesta infidelidad y saltó con lo mío. Como ella es inteligente, desvió la jugada para otro lado. Lo que pasa es que del otro lado estaba armado un equipo completo que salió a defenderme", aseguró Fabián.

De todas formas, Mazzei confirmó que no trabajó más en Pok-ka por ser el marido de Araceli. Y reconoció que con Suar hace diez años que no se habla. "No tengo diálogo con Adrián. Nos cruzamos muchas veces y nunca nos hemos saludado. Pero es una cosa entre él y yo, punto", señaló.

Finalmente, Fabián destacó la actitud que tuvieron Florencia Torrente y Tomás Kirzner, los hijos de Araceli, quienes enseguida salieron a defenderlo. "Me partió al medio eso. Son una tribu. Yo no tengo hijos, pero a Flor la adoro. Y de Toto soy como el amigo imaginario que tomó forma", contó Mazzei. Y reconoció que aunque en su momento priorizó su carrera y los viajes por sobre la paternidad, cuando conoció a los chicos de Araceli se arrepintió de no haber sido padre.

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