Este jueves, poco después de las 11, Silvia Süller ingresó al quirófano del Hospital Argerich para que le colocaran un stent. La noche del miércoles, y tras haber sido atendida de urgencia en un instituto privado por un infarto agudo de miocardio, la ex vedette había sido internada en el Ramos Mejía. Desde allí posteó fotos a su cuenta de Instagram.

"Nunca había sido cardíaca, nunca había tenido ningún problema en el corazón. No tuvo el dolor típico en el pecho sino que se le adormecieron los brazos y la espalda, y se caía del dolor", contó su hermano Guido Süller, mientras se realizaba la intervención. Y entre lágrimas, se explayó: "Le explotó el corazón por un grado de estrés grande y una tristeza profunda. No pudo resistir…".

El mediático adjudicó ese estado anímico a una "sumatoria de cosas", como "la (nula) relación con sus hijos, la falta de trabajo, la soledad, no tener un techo". Incluso, la ex mujer de Silvio Soldán había pedido asilo en la Casa del Teatro. "Pero no pudo, porque hay una lista de espera muy grande y priorizan a la gente de mayor edad".

Guido, quien fue el encargado de anunciar en las redes sociales el delicado estado de salud de su hermana, explicó que Silvia no cuenta con obra social ni prepaga. Por eso destacó que en el instituto privado "tuvieron la amabilidad de atenderla".

Visiblemente conmovido, y tras lamentar que no pudo ver a su hermana antes de que la trasladaran al Argerich, Guido continuó con su relato. "Me dijeron (en el Ramos Mejía) que no lo diga, pero es una obligación para mí decir que acá hay un equipo que no anda: todas las personas infartadas no se pueden operar acá", denunció.

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