Tras el éxito de las tres temporadas de Narcos, Netflix vuelve a apostar por la historia del narcotráfico, pero esta vez, en México durante los 80. El actor Michael Peña se pone en la piel de Kiki Camarena, el asesinado agente de la DEA  que persiguió las actividades del cártel de Juárez y a su líder, Félix Gallardo (Diego Luna), en su intento por acabar con los albores de un imperio criminal que corrompió a todas las esferas de poder.

En el Distrito Federal, el actor de ascendencia mexicana, dueño de una amplia trayectoria en Hollywood por sus papeles en Million Dollar Baby, Ant-Man o The Martian, dio detalles sobre la historia de esta cuarta temporada.

—¿Cuál fue tu primera reacción cuando te convocaron para interpretar al agente Kiki Camarena? ¿Qué sabías de su historia?

—Al principio, tengo que ser sincero, sabía que había un gran show en Netflix. El productor Eric Newman vino y me preguntó si estaría interesado. Comencé a ver la serie de inmediato, me vi las primeras dos temporadas, la tercera todavía no había salido y, a partir de eso, estaba muy entusiasmado, quería ser parte. Por la estructura narrativa y porque pienso que captaron la esencia latinoamericana mejor que la mayoría de las películas, para ser honesto. Así que eso estaba muy bueno y me entusiasmaba formar parte de una serie como esta.

—¿Dónde buceaste, qué fuentes consultaste para construir a Camarena?

—Leí mucho, hay un artículo de la revista Time que te brinda una sinopsis, Wikipedia y esas cosas, pero aún no sabés por qué es como es hasta que pude hablar con su esposa, Mika Camarena. Ella me dijo que al fin y al cabo él quería luchar contra los tipos malos, sólo quería derribar el crimen. Y algunas veces es tan simple como eso, lo cual es una bendición, ser capaz de encontrar tu sentido en la vida.

—Si bien está ambientada en los 80 toca tópicos actuales, ¿cambió tu visión del flagelo del narcotráfico y cómo combatirlo a partir de tu inmersión en la serie?

—Lo que me hizo es entender, al menos, los orígenes de las personas: crecieron pobres, y aunque fueran a la escuela y tuvieran trabajo iban a terminar pobres, viven en un país donde la policía no está demasiado bien paga por lo que oscilan el camino. Dondequiera que haya un gobierno corrupto este tipo de cosas van a pasar.

Por último, el actor se refirió a sus pares: "Creo que hay muchos actores mexicanos que son fenomenales que la gente podrá ver ahora a una escala global, como Tenoch Huerta, Joaquín Cosío, esos hombres considero que hicieron un trabajo fantástico. Hay mucha diversión por verse. Y la historia también es muy cautivante. Con suerte, la gente la va a ver en un día".

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