El Turco García habló de su ingreso a la casa de Gran Hermano y su relación actual con Mariela Prieto: “Me molesta la actitud”

El exfutbolista entró a la casa más famosa por el congelado y enfrentó a su pareja luego de los románticos gestos que tuvo con Emanuel Di Gioia

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El exfutbolista ingresó a la casa más famosa por el congelado y contó el por qué de su actitud (Video: Cortá por Lozano-Telefe)

El Turco García ingresó dos días atrás a la casa de Gran Hermano Generación Dorada en el congelado, en medio de la repercusión que generaron los gestos de complicidad entre su esposa Mariela Prieto y el participante Emanuel Di Gioia. Lejos de esquivar el tema, García se sentó en el piso de Cortá por Lozano (Telefe) y habló durante varios minutos sobre lo que vio, lo que sintió y lo que prefiere no decir.

Lo primero que admitió fue la sorpresa. Mariela es bailarina, pero García no anticipaba que dentro de la casa fuera a mostrarse de esa manera. “No pensaba que iba a bailar así”, dijo. Y agregó un detalle que graficó la imagen que tenía de ella antes del ingreso: “Una piba que está en la casa todo el día, no sale. Yo voy a comprar en frente porque no sale a comprar”.

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Sobre el estado de la relación, García se cerró y decidió no volver a hablar de los rumores de separación que hace semanas comenzaron a circular y que él mismo confirmó. Cuando Lozano le preguntó si estaban juntos o separados, respondió: “Pregúntale a ella cuando sale”. Y justificó el silencio: “No puede ser, es una falta de respeto hablar. La respeto, todo. Aparte, compañera de toda la vida, veintiocho años”.

Aun así, reconoció que algo le había movido el piso. “Más allá de ese estado que no querés ponerle un título, claramente te movilizó verla hacer eso”, le planteó Lozano. García no lo negó: “Sí, sí, tampoco me hago el boludo”. Aunque aclaró que después lo procesó y lo dejó pasar.

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Así fue la entrada del Turco García a la casa de Gran Hermano

Con Di Gioia no tuvo ningún intercambio cuando entró a la casa. Lo explicó con una lógica propia: “Si no le das identidad a la gente... No, con él no tengo nada. Si le quiero decir algo bueno o malo, es como que estar acáatado”. Y agregó, con humor: “Yo igual si me contesta me voy a Gran Hermano”.

García también explicó cómo se enteró de lo que había pasado adentro. No lo vio en vivo. Fueron las amigas de Mariela quienes le avisaron. “Mirá que tranqui, es un juego”, dijo que le dijeron, entre risas.

Su experiencia previa en realities le dio perspectiva, aunque no lo dejó del todo indiferente. “Yo estuve en tres reality y yo sé cómo es, cómo ponen las cosas. Igual tampoco me va a hacer el boludo. Me molesta la actitud, pero después dije ‘bueno’”.

Una de las lecturas que hizo sobre el comportamiento de Mariela dentro de la casa fue que ella buscaba generar contenido. Lozano le señaló que la propia Mariela lo había dicho. Titi, exparticipante del programa que también estaba en el piso, confirmó que había hablado con ella antes del ingreso: “Le pregunté a ver si eras celoso. Me dijo sí, pero yo creo que él entiende que es un juego”.

El tramo más inesperado de la charla llegó cuando García salió del terreno del juego y habló de su historia personal. Mencionó un hijo extramatrimonial y sus problemas con las drogas como parte de un pasado que Mariela sostuvo junto a él. “Con todo lo que hice yo, no me hago el canchero. Tengo un hijo extramatrimonial. Me bancó. Veintiocho años. Y encima con el tema de la droga, a mí me va a buscar la villa. ¿Qué puedo decir?”

Hacia el final, Lozano le señaló que el hermetismo también tiene un costo: “Si sos claro la gente te va a apoyar más”. García no respondió con una definición, pero sí con un gesto de afecto hacia la conductora: “A vos te ama Mari”.

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