Marcos Carreras, el niño violinista que debutó en el Colón a los 11 años, fue premiado por la Asociación de Críticos Musicales

Con casi nueve años de trayectoria sobre los escenarios y una reciente actuación junto a la Orquesta Sinfónica de Beijing, el joven porteño recibió el galardón Revelación 2025 en una ceremonia celebrada en la Legislatura porteña

Guardar
Google icon
Marcos Carreras, el joven violinista de 13 años, recibe el premio Revelación de la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina

El violinista Marcos Carreras, de apenas 13 años, recibió el Premio Revelación 2025 de la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina (ACMA) en una ceremonia celebrada en el Salón San Martín de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La distinción llegó días después de que el músico regresara de China, donde tocó como solista junto a la Orquesta Sinfónica de Beijing, ante una de las salas de conciertos más emblemáticas del mundo.

Fue el locutor Martín Wulich quien anunció el nombre del ganador ante la sala. Al recibir el galardón, Carreras agradeció a la ACMA, a su familia y a su maestro Rafael Gíntoli. Luego, con la naturalidad que lo caracteriza, distendió el clima con una broma: “No sé a quién se le ocurre ponerle el micrófono a alguien de trece años”, dijo entre las risas del público. “Estoy profundamente agradecido y gracias por estar. Es todo”, cerró el músico.

PUBLICIDAD

El agradecimiento por el premio del joven prodigio del violín, Marcos Carreras
El agradecimiento por el premio del joven prodigio del violín, Marcos Carreras

El 2 de junio, Carreras se presentó en la Sala de Conciertos de la Ciudad Prohibida, el vasto complejo palaciego de Beijing que durante casi 500 años fue residencia de los emperadores chinos. Lo hizo en el marco del 3° Concierto Especial del Día del Niño “La Esperanza del Futuro”, dirigido por el maestro Xia Xiaotang, e interpretó “Decarísimo”, la composición instrumental de Astor Piazzolla. Se trató de un hecho inédito para un niño latinoamericano.

La convocatoria de la Orquesta Sinfónica de Beijing fue internacional: buscaba músicos menores de 16 años para actuar como solistas. Los candidatos debían presentar una obra de movimiento rápido, una pieza clásica y una composición con violín y piano. Carreras superó varias instancias en un universo donde, de acuerdo con su madre, el 80% de los participantes eran músicos orientales, hasta quedar entre los cuatro seleccionados para el concierto.

PUBLICIDAD

Marcos Carreras en la sala de conciertos de la Ciudad Prohibida, en Beijing
Marcos Carreras en la sala de conciertos de la Ciudad Prohibida, en Beijing

Ante cada actuación, el violinista porteño lleva adelante un ritual propio. “Antes de pisar un escenario, pienso cómo cautivar al público”, confió el músico, que no oculta su relación con los escenarios grandes. “Cuanta más gente me mire en un concierto, mejor. No me pone nervioso. Al contrario, me motiva tocar para mucha gente”, afirmó en declaraciones a Teleshow.

Oriundo del barrio porteño de Almagro e hincha de Ferrocarril Oeste, Marcos creció con el violín antes de entender qué era. Hijo de dos violinistas —su madre, María José Camacho, integra la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, y su padre, Lisandro Carreras, la Orquesta del Tango de Buenos Aires—, tomó el instrumento como juguete desde los cuatro años y aprendió a tocarlo antes de aprender a leer, en el Centro Suzuki de Buenos Aires, con el maestro Eduardo Ludueña.

Marcos Carreras luego de tocar en Beijing, con el recuerdo de una noche especial
Marcos Carreras luego de tocar en Beijing, con el recuerdo de una noche especial

A los seis años lo invitaron al Live Virtual Concert; a los siete, al Concierto Cuatro Naciones. El salto cualitativo llegó cerca de los nueve, cuando comenzó a trabajar en forma particular con el maestro Rafael Gíntoli, su actual profesor. A los 11 años debutó como solista en el Teatro Colón, junto a la Orquesta Aeropuertos Argentina, bajo la batuta del maestro Néstor Tedesco. Desde entonces, su agenda no paró: la Usina del Arte, el Palacio Libertad, el Centro Cultural San Martín y el Teatro 25 de Mayo forman parte de una lista que sigue creciendo.

Como solista, Carreras tocó junto a cuatro orquestas argentinas: la Orquesta Aeropuertos Argentina, la Orquesta Sinfónica Municipal de San Martín, la Orquesta Sinfónica Municipal de Avellaneda y la Orquesta del Tango de Buenos Aires. A esa nómina se sumó la Orquesta Sinfónica de Beijing tras su presentación en China. En el plano internacional, participó de clases magistrales con Rolando Prusak, Pablo Saraví, John Mc Grosso, Misha Nodelman, Pierre Amoyal y Maxim Vengerov, entre los violinistas de mayor reconocimiento mundial.

Marcos Carreras en una de sus primeras fotos con un violín
Marcos Carreras en una de sus primeras fotos con un violín

A principios de mayo, en Alemania, Marcos obtuvo el Premio al Sonido Thomastik tras ser finalista del International Anton Rubinstein Violin Competition. El músico también es becario de la Fundación Corporación América, dentro del programa “Cantera de Talentos”, institución que lo apoyó para adquirir su actual violín.

Meses atrás, Teleshow informó que el joven participó del ciclo “Conciertos del Mediodía: Jóvenes maravillosos” de la Semana Musical Llao Llao, junto a la pianista Tamara Benítez, y luego se presentó en la Universidad Católica Argentina en la ciudad de Paraná. Antes, había actuado en “La Noche de los Museos”, en los estudios de Radio Nacional Clásica, y en el Concierto “El Legado”, un homenaje a Gíntoli en el Salón Dorado del Teatro Colón.

Marcos Carreras junto a sus padres, ambos prestigiosos violinistas: María José Camacho y Lisandro Carreras
Marcos Carreras junto a sus padres, ambos prestigiosos violinistas: María José Camacho y Lisandro Carreras

El Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo reconoció como “Artista de Alta Dedicación”, una figura que le permite adaptar su cursada en la Escuela Juan Pedro Esnaola —orientada a artes y música— para compatibilizar los compromisos artísticos con la vida escolar. Sus padres, dice, no lo presionan. “Diagraman mi vida para que también juegue como cualquier niño de mi edad”, señaló el músico, que en sus ratos libres se junta con amigos y es, según sus propias palabras, un “refutbolero” declarado.

“Mi sueño es hacer una gira internacional y tocar en los lugares más importantes del mundo”, dijo Carreras, que tiene oído absoluto —la capacidad de identificar o reproducir una nota musical sin referencia previa— y lleva casi nueve años de trayectoria sobre los escenarios.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD