OpenAI quiere crear medicamentos con IA: comprar una startup biotecnológica es su primer paso

La empresa detrás de ChatGPT busca integrar su tecnología en los equipos que desarrollan fármacos para reducir los 10 a 15 años que puede demandar la creación de un nuevo medicamento

OpenAI busca aplicar IA en la creación de nuevos tratamientos.  REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
OpenAI busca aplicar IA en la creación de nuevos tratamientos. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
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OpenAI quiere llevar la inteligencia artificial al desarrollo de medicamentos y dio un paso en esa dirección con la compra de Orchestra Bio, una plataforma que ayuda a las empresas biofarmacéuticas a ordenar y seguir el largo camino que lleva a crear un nuevo tratamiento.

La adquisición permitirá unir la tecnología de Orchestra Bio con Rosalind, las herramientas de OpenAI para investigadores de biología y química.

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La apuesta es usar IA no solo para analizar datos científicos, también para coordinar el trabajo que hace falta para que un descubrimiento llegue a convertirse en un medicamento.

OpenAI integrará Orchestra Bio a Rosalind, su sistema para ciencias de la vida. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo
OpenAI integrará Orchestra Bio a Rosalind, su sistema para ciencias de la vida. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo

Desarrollar un fármaco puede llevar, en promedio, entre 10 y 15 años desde la identificación de un objetivo hasta la aprobación regulatoria en Estados Unidos, según OpenAI. En ese período intervienen científicos, áreas de fabricación, equipos de ensayos clínicos y socios externos.

El desafío no está únicamente en encontrar una molécula prometedora. Consiste en evitar que los problemas de organización, los datos dispersos o una demora en una etapa frenen todo el programa.

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Qué significa esta adquisición para OpenAI

La compra de Orchestra Bio acerca a OpenAI a una de las partes menos visibles, pero más complejas, de la industria farmacéutica: la coordinación diaria de los proyectos que buscan desarrollar nuevos tratamientos.

Orchestra Bio ofrece una plataforma en la que las personas pueden trabajar junto con agentes de IA.

Una persona con bata, mascarilla y cofia sostiene un frasco transparente frente a un panel de luz junto a tubos de ensayo en un laboratorio.
La IA podría ayudar a coordinar el recorrido desde un hallazgo hasta un posible tratamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esos sistemas pueden seguir estudios, campañas y cronogramas, además de reunir información de distintas áreas para detectar posibles retrasos.

La empresa incorporará también a un equipo con experiencia en biotecnología, software e inteligencia artificial. La idea es combinar ese conocimiento con Rosalind, el conjunto de herramientas que OpenAI ya desarrolla para las ciencias de la vida.

Dentro de esa iniciativa, GPT-Rosalind puede ayudar a los científicos a analizar preguntas de biología y química. Rosalind Workbench, en tanto, conecta esos modelos con datos y herramientas científicas para revisar resultados y planificar experimentos.

El desarrollo de un tratamiento reúne a investigadores, fabricantes y especialistas en pruebas clínicas.  REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
El desarrollo de un tratamiento reúne a investigadores, fabricantes y especialistas en pruebas clínicas. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

Para qué sirve incorporar IA en el desarrollo de medicamentos

La inteligencia artificial puede ayudar a los equipos a encontrar antes los obstáculos que amenazan con retrasar un proyecto. Un problema en la fabricación de un lote, por ejemplo, puede postergar el inicio de un ensayo clínico y afectar otras tareas previstas.

Los agentes de Orchestra Bio pueden identificar qué actividades y plazos están comprometidos, reunir la información relacionada y mostrar distintas alternativas para responder. La decisión final sigue en manos de científicos y responsables del programa, pero con más datos disponibles y menos tareas manuales.

OpenAI mencionó sus alianzas con Novo Nordisk y Moderna. Según la compañía, la IA puede transformar información científica compleja en planes de trabajo y experimentos concretos.

Los agentes de IA pueden monitorear investigaciones, actividades y plazos. REUTERS/Carlos Barria//File Photo
Los agentes de IA pueden monitorear investigaciones, actividades y plazos. REUTERS/Carlos Barria//File Photo

El objetivo es acompañar todo el proceso: desde explorar una idea y diseñar un experimento hasta interpretar los resultados y coordinar los pasos necesarios para que los tratamientos prometedores lleguen antes a los pacientes.

Sam Altman confiesa su temor con ChatGPT

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, afirmó que no ha dormido bien desde el lanzamiento de ChatGPT por la responsabilidad de definir cómo responde la herramienta.

El directivo explicó que cada límite, advertencia o rechazo implica decidir qué información puede ofrecer el sistema, cuándo debe intervenir y cómo equilibrar la libertad de uso con la prevención de daños.

El CEO de OpenAI aseguró que desde que se lanzó ChatGPT le cuesta descansar por el peso de decidir qué tipo de respuestas debe dar la plataforma. REUTERS/Carlos Barria
El CEO de OpenAI aseguró que desde que se lanzó ChatGPT le cuesta descansar por el peso de decidir qué tipo de respuestas debe dar la plataforma. REUTERS/Carlos Barria

En una entrevista con The Tucker Carlson Show, Altman señaló que OpenAI consulta a filósofos morales y expertos en ética tecnológica, aunque reconoció que la decisión final corresponde a la empresa.

Según explicó, una norma puede evitar un perjuicio, pero también restringir una consulta válida para educación, salud o investigación.

Le preocupan, sobre todo, los ajustes pequeños: el tono, el detalle de una explicación o la forma de rechazar un pedido.

El ejecutivo defendió que ChatGPT debe tratar a los adultos como adultos, con protecciones frente a solicitudes que faciliten daños graves, como instrucciones para fabricar armas biológicas o desarrollar síntesis virales.

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