El caso de “la más celosa de Reino Unido”: le compraba consolas a su esposo para alejarlo de otras mujeres

El caso británico expone cómo dispositivos de entretenimiento digital, pensados originalmente para el ocio, terminaron empleados con un fin completamente distinto dentro de la dinámica de una pareja

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La mujer que gastó sus beneficios estatales en consolas enfrenta un diagnóstico de síndrome de Otelo - (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Debbi Wood, una mujer de Leicester, Inglaterra, se convirtió en 2024 en noticia mundial al revelarse que utilizaba parte de los más de 100.000 dólares que recibía en beneficios estatales para comprarle consolas de videojuegos a su esposo con el objetivo de mantenerlo alejado de otras mujeres.

El caso, conocido ahora como el de “la más celosa de Reino Unido”, reflejó las consecuencias extremas de un trastorno psiquiátrico poco difundido. La estrategia formaba parte de un patrón de conductas que medios británicos calificaron como tóxicas y que convirtieron a la pareja en protagonista recurrente de programas de televisión y portadas de diarios locales e internacionales.

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Una consola PlayStation blanca y negra con un mando negro, una consola Xbox negra y una consola Nintendo Switch con mandos azul y rojo sobre una superficie oscura.
"Gran Turismo" y "Call of Duty" se convirtieron parte de una estrategia de control de pareja (Imagen Ilustrativa Infobae)

Quién es Debbi Wood y cómo surgió el apodo

Wood, de 43 años, y su esposo Steve Wood, de 32, saltaron a la fama después de aparecer en el programa británico This Morning, donde Debbi admitió someter a su pareja a pruebas periódicas con un detector de mentiras cada vez que salía de la casa.

La práctica comenzó luego de que Steve, en tono de broma, dijera que estaba dispuesto a tomar una prueba de este tipo para demostrar su fidelidad. Debbi tomó la frase al pie de la letra y compró el dispositivo.

A esa medida se sumaron otras formas de control que la pareja detalló públicamente a lo largo de los años:

  • Revisión constante del teléfono, el correo electrónico y los estados de cuenta bancarios de su esposo.
  • Instalación de filtros infantiles en la computadora y el celular de Steve para impedir que viera imágenes de mujeres.
  • Prohibición de ver programas de televisión con presencia femenina, incluido el concurso The Weakest Link, conducido por Anne Robinson.
  • Compra de tres consolas de videojuegos como estrategia para mantener ocupado a su esposo y reducir el tiempo que pasaba fuera de casa o en contacto con otras personas.

Steve relató que, a raíz de estas restricciones, “probablemente pasamos más de la mitad del día jugando”, y mencionó entre sus títulos favoritos “Gran Turismo” y “Call of Duty”.

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(Call of Duty)
Los videojuegos, elegidos por su capacidad de generar horas de entretenimiento prolongado, fueron utilizados como método para mantener ocupado a un hombre y reducir su contacto con el exterior - (Call of Duty)

El origen del dinero y las críticas públicas

Wood recibía entonces alrededor de 1.500 dólares mensuales en concepto de apoyo de ingresos, movilidad, discapacidad y beneficios de vivienda, otorgados por el Estado británico debido a una condición de movilidad reducida vinculada con el sobrepeso.

Ante los cuestionamientos sobre el uso de esos fondos, la mujer defendió su postura: “He pagado al sistema, tengo derecho a recibir las cosas que recibimos. Mi discapacidad, mi subsidio de cuidado, mi apoyo a los ingresos. No puedes darte la vuelta y decirle a alguien: ‘Oh, porque eres obeso es tu culpa’. No fue culpa mía que subiera de peso”, sostuvo.

El diagnóstico detrás de la conducta

Con el paso del tiempo se reveló que los celos extremos de Wood respondían al Síndrome de Otelo, un trastorno psiquiátrico que lleva a quienes lo padecen a convencerse de que su pareja les es infiel, incluso sin ninguna prueba que lo sustente.

El nombre del síndrome proviene del personaje de la obra de Shakespeare que asesina a su esposa tras sospechar, de forma infundada, que lo había engañado. Especialistas señalan que la condición puede tratarse mediante terapia y medicación.

Mando verde con botones negros A, B, X e Y, una palanca analógica y un botón con el icono de inicio sobre fondo oscuro
Consolas, filtros de contenido y aplicaciones de seguimiento se combinaron en una estrategia doméstica que terminó generando debate público sobre los límites de la tecnología dentro de las relaciones - (Nintendo)

Wood atribuyó el origen de su inseguridad a una relación traumática anterior que le dejó secuelas de desconfianza. En busca de una solución, anunció que se sometería a una cirugía financiada por el sistema de salud público, con un costo cercano a los 3.000 dólares, con la expectativa de perder diez kilos y reducir así el nivel de ansiedad que, según explicó, alimentaba sus sospechas constantes sobre una posible infidelidad de su esposo.

A pesar de las restricciones impuestas dentro del matrimonio, Steve sostuvo en distintas apariciones públicas que la relación funcionaba bien fuera de los episodios de celos: “Cuando no estamos discutiendo por esto, nuestra relación es absolutamente increíble”, afirmó.

La exposición mediática de la pareja, lejos de resolver el conflicto, funcionó como un espejo de cuánto cuesta todavía reconocer los celos patológicos como un problema de salud mental y no como un simple rasgo de carácter.

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