El FBI arrestó a un ingeniero de OpenAI por esconder un micrófono en una sala ejecutiva

El sospechoso usó un chatbot para investigar cómo ocultar el aparato y encriptar sus grabaciones, según la fiscalía

Alfozan trabajaba como ingeniero en OpenAI desde julio de 2025.

REUTERS/Bhawika Chhabra
Alfozan trabajaba como ingeniero en OpenAI desde julio de 2025. REUTERS/Bhawika Chhabra
Guardar

Un ingeniero de OpenAI identificado como Abdulrahman Alfozan, de 35 años y nacionalidad saudita, fue arrestado el 9 de octubre acusado de instalar en secreto un dispositivo de grabación de audio en una sala de reuniones ejecutiva de la empresa en San Francisco, según un comunicado del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Alfozan fue imputado por usar o intentar usar un aparato electrónico para interceptar comunicaciones orales. Compareció por primera vez ante un tribunal federal el martes y permanece detenido. Si es condenado, enfrenta hasta cinco años de prisión y una multa de USD 250.000, además de tres años de libertad supervisada.

PUBLICIDAD

Alfozan trabajaba como ingeniero en OpenAI desde julio de 2025. El 30 de septiembre, personal de la empresa descubrió un dispositivo de grabación insertado en un puerto USB detrás de un televisor, dentro de una sala de reuniones ejecutiva de una de las oficinas de la compañía en San Francisco.

El director del FBI, Kash Patel, dijo que proteger la innovación estadounidense en IA es una de las prioridades más altas de la agencia en materia de contrainteligencia.  

 REUTERS/Carlo Allegri
El director del FBI, Kash Patel, dijo que proteger la innovación estadounidense en IA es una de las prioridades más altas de la agencia en materia de contrainteligencia. REUTERS/Carlo Allegri

El aparato estaba oculto entre papel higiénico y su contenido estaba encriptado. Según la fiscalía, había sido instalado alrededor del 28 de septiembre, y las reuniones que se realizaban en esa sala solían incluir información confidencial sobre investigación, planes de producto y acuerdos comerciales de la empresa.

Cómo detectaron al sospechoso

Las cámaras de seguridad del edificio mostraron que Alfozan merodeó cerca de la sala en varias fechas previas al hallazgo, aunque no tenía autorización para ingresar ni para participar de las reuniones que se realizaban allí, señala la denuncia penal.

PUBLICIDAD

Antes de instalar el dispositivo, Alfozan usó una herramienta interna de la empresa para hacer consultas sobre direcciones de los edificios, salas de reuniones, capacidades y agendas, y sobre la ubicación del “liderazgo y los ejecutivos”, de acuerdo con la fiscalía.

Una cuenta de chatbot vinculada al cónyuge de Alfozan, que compartía varios identificadores con la suya, envió entre el 24 y el 30 de septiembre consultas sobre cómo construir, personalizar, instalar y ocultar un grabador de audio, y cómo encriptar la tarjeta de memoria del aparato.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El acusado recurrió a un chatbot de inteligencia artificial para consultar métodos sobre cómo esconder el dispositivo de grabación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La misma cuenta preguntó, entre el 27 y el 28 de septiembre, por las características técnicas del dispositivo hallado en la sala, incluida su dirección de identificación única, según el documento judicial.

El 5 de octubre, Alfozan ingresó a la sala y miró detrás del televisor donde estaba escondido el grabador, en una escena captada por una cámara que la empresa había instalado tras el hallazgo inicial.

Ese mismo día dejó una mochila sin vigilancia en otro sector de las oficinas. El personal de seguridad la abrió y encontró su billetera, su identificación y un segundo dispositivo de grabación similar al primero, de acuerdo con la denuncia.

La respuesta de OpenAI

OpenAI confirmó el hallazgo en un comunicado publicado en la red social X. “Descubrimos un sofisticado dispositivo de grabación escondido dentro de una de nuestras oficinas. Usamos nuestros modelos para entender el aparato y de dónde había salido, identificando que un empleado específico lo había colocado días antes”, señaló la empresa.

Entre el 30 de septiembre y el 9 de octubre, OpenAI restringió de manera progresiva los accesos de Alfozan a sistemas y espacios físicos. 

REUTERS/Carlos Barria
Entre el 30 de septiembre y el 9 de octubre, OpenAI restringió de manera progresiva los accesos de Alfozan a sistemas y espacios físicos. REUTERS/Carlos Barria

La compañía agregó que remitió el caso al FBI y que no tiene indicios de que Alfozan haya accedido o sustraído el peso de sus modelos de inteligencia artificial, el código fuente de sus productos o datos de clientes.

Entre el 30 de septiembre y el 9 de octubre, OpenAI restringió de manera progresiva los accesos de Alfozan a sistemas y espacios físicos, hasta suspenderlo y despedirlo el mismo día de su arresto, siempre en coordinación con la investigación federal.

Una prioridad de seguridad nacional

El director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Jay Clayton, calificó el episodio como un asunto de seguridad nacional. “Esta situación grave confirma por qué ganar la carrera global de la superinteligencia es una prioridad de seguridad nacional”, afirmó.

Clayton encabeza desde principios de octubre la Fuerza de Superinteligencia, un grupo de trabajo que el gobierno de Donald Trump creó para coordinar la política del Estado frente al avance de la inteligencia artificial y la competencia tecnológica con otros países.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las cámaras de seguridad del edificio mostraron que Alfozan merodeó cerca de la sala en varias fechas previas al hallazgo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El director del FBI, Kash Patel, dijo que proteger la innovación estadounidense en inteligencia artificial es una de las prioridades más altas de la agencia en materia de contrainteligencia, y agradeció a los fiscales que lograron un arresto rápido.

El fiscal federal Craig Missakian, a cargo del distrito norte de California, sostuvo que su oficina “seguirá al frente de la protección de esa innovación estadounidense” frente a quienes buscan robar tecnología del sector.

OpenAI detalló que su equipo técnico analizó imágenes forenses del almacenamiento del dispositivo para entender qué datos había capturado y cómo habían cambiado con el tiempo, un trabajo que la empresa atribuyó al uso de sus propios modelos de inteligencia artificial.

El caso quedó a cargo de la sección de contrainteligencia y control de exportaciones de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia. Alfozan permanece detenido y la fiscalía no difundió información sobre un abogado que lo represente.

.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD