OpenAI interrumpe entrevista a Sam Altman cuando le preguntaron por muerte de usuaria de ChatGPT

Una vocera de la empresa pidió cambiar de tema justo cuando mencionaron el caso de la joven que usó el chatbot como terapeuta

Una publicista de OpenAI interrumpió una entrevista a Sam Altman cuando se abordaba el caso de una usuaria fallecida. (REUTERS/Carlos Barria)
Una publicista de OpenAI interrumpió una entrevista a Sam Altman cuando se abordaba el caso de una usuaria fallecida. (REUTERS/Carlos Barria)
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Una publicista de OpenAI intentó cortar la entrevista que Sam Altman le dio a la revista Vanity Fair justo cuando el editor Mark Guiducci mencionó el caso de una usuaria de ChatGPT que murió por autolesiones.

Guiducci le preguntó a Altman si conocía a Laura Reiley, una periodista que había escrito un ensayo en The New York Times sobre la muerte de su hija. “Su hija se quitó la mi vida después de hablar con ChatGPT. ChatGPT no le dijo que se matara”, empezó a explicar el editor antes de que una vocera de la empresa interrumpiera la grabación.

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“Mark, nos quedan dos minutos. Quiero ser respetuosa, pero me gustaría avanzar y hablar un poco sobre el futuro y lo que viene”, dijo la publicista, según el video que difundió Vanity Fair. Segundos después insistió: dijo que debían “salir por la puerta en uno o dos minutos”.

Altman no pareció convencido por el pedido. Se quedó sentado, ofreció responder igual y dijo que podía quedarse unos minutos más de lo previsto para terminar de contestar la pregunta de Guiducci.

Sam Altman optó por permanecer en la entrevista y responder la consulta sobre el impacto del chatbot en la salud mental. (REUTERS/Kim Kyung-Hoon/File Photo)
Sam Altman optó por permanecer en la entrevista y responder la consulta sobre el impacto del chatbot en la salud mental. (REUTERS/Kim Kyung-Hoon/File Photo)

Cuál es el caso detrás de la pregunta

La hija de Reiley, Sophie Rottenberg, murió el 3 de febrero de 2025 en Ithaca, Nueva York. Según el ensayo que su madre publicó en The New York Times el 18 de agosto de 2025, la joven de 29 años había usado durante meses una versión personalizada de ChatGPT.

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A esa versión la había bautizado “Harry” y la usaba como una especie de terapeuta para hablar de su angustia emocional y de pensamientos suicidas, según el relato publicado por su madre.

El chatbot no la empujó a hacerse daño, pero sí ayudó a redactar su nota de despedida, de acuerdo con ese mismo relato. El caso ya había circulado antes en The New York Times y en el Sunday Times, que publicó una nota relacionada el 20 de septiembre de 2025.

Guiducci retomó ese antecedente pese a la interrupción y quiso saber si OpenAI pensaba usar las conversaciones de usuarios en crisis para mejorar sus protocolos de salud mental. “Son algunas de las preguntas más difíciles que enfrentamos, o que enfrenta cualquiera que desarrolle esta tecnología”, respondió Altman.

Sam Altman rechazó la entrega de datos privados de usuarios vulnerables a investigadores externos sin un consentimiento previo. (REUTERS/Nathan Howard/File Photo)
Sam Altman rechazó la entrega de datos privados de usuarios vulnerables a investigadores externos sin un consentimiento previo. (REUTERS/Nathan Howard/File Photo)

El director ejecutivo agregó que la empresa intenta apoyarse en la opinión de expertos, aunque reconoció que “los expertos tampoco están seguros de qué hacer”. Sobre la posibilidad de compartir los registros de chat con investigadores externos, fue cauto.

“¿Deberíamos entregar los datos privados de la gente en algunos de sus momentos más difíciles a investigadores? Creo que probablemente no sin su consentimiento”, dijo Altman, sin cerrar del todo la puerta a esa posibilidad para el futuro.

Cuál fue respuesta oficial de OpenAI

Vanity Fair publicó la entrevista completa este lunes 5 de octubre. Guiducci la había grabado en dos sesiones, el 11 de septiembre y el 2 de octubre, según detalló la propia revista en la nota.

Consultado sobre el episodio, el vocero de OpenAI Drew Pusateri explicó que “la entrevista se estaba extendiendo, por eso terminamos pidiendo programar más tiempo para continuar la conversación después de que Sam abordara este tema tan importante”.

La difusión del video reavivó los cuestionamientos sobre los controles de ChatGPT ante usuarios que buscan sustitutos de terapia. (REUTERS/Carlos Barria)
La difusión del video reavivó los cuestionamientos sobre los controles de ChatGPT ante usuarios que buscan sustitutos de terapia. (REUTERS/Carlos Barria)

La empresa no cuestionó que la interrupción haya ocurrido tal como se la ve en el video, y tampoco aclaró si la publicista actuó por decisión propia o siguiendo un protocolo interno para entrevistas con prensa sobre casos de suicidio.

El video se viralizó horas después de publicado y reavivó las críticas sobre cómo OpenAI gestiona las preguntas relacionadas con la salud mental de sus usuarios. La compañía sostiene que está comprometida a orientar hacia ayuda profesional a quienes expresan pensamientos suicidas en sus conversaciones con ChatGPT.

El caso de Rottenberg se conoció meses antes de esta entrevista y ya había generado presión pública sobre la empresa para que explicara qué controles tienen sus modelos frente a usuarios vulnerables que recurren al chatbot como sustituto de terapia.

OpenAI dice haber incorporado medidas para detectar señales de riesgo en las conversaciones y redirigir a los usuarios hacia líneas de ayuda profesional, aunque la empresa no detalló cambios concretos a partir del caso de Rottenberg ni de la entrevista con Guiducci.

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