30 sensores, 17 kilómetros por hora y solo 2,6 kilos: así es el exoesqueleto con IA pensado para deportistas y adultos mayores

El modelo denominado Halo se presentó en la feria IFA 2026 de Berlín. El dispositivo predice el movimiento del usuario con 200 milisegundos de anticipación y protege articulaciones exigidas en bajadas o caminatas

Presentado en la IFA 2026 de Berlín, el armazón de fibra de carbono distribuye el esfuerzo a lo largo de toda la extremidad, una configuración pensada para caminatas prolongadas y descensos exigentes (video: redes sociales)

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Bajo el nombre de Halo, un exoesqueleto de pierna completa que se ajusta al cuerpo con correas, funciona con cuatro motores y reduce la fatiga muscular hasta un 40%, fue presentado en la feria tecnológica IFA 2026, celebrada en Berlín, Alemania, a principios de septiembre.

No es un traje robótico de ciencia ficción ni un equipo reservado a la rehabilitación médica. El modelo es el más completo de Hypershell, empresa especializada en exoesqueletos de rendimiento físico, según informó el medio digital estadounidense CNET. Asimismo, está pensado para cualquier persona que quiera ir más lejos sin que las rodillas o los muslos pongan el límite.

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Fibra de carbono, cuatro motores y una articulación que imita la columna vertebral

El aparato pesa 2,6 kilogramos en total, con la mayor parte distribuida en la cintura. Su estructura es de fibra de carbono e incluye una articulación flexible —llamada “columna de pez”— que acompaña los gestos naturales de la cadera y la pierna sin restringirlos. Un cinturón en la cintura, dos correas en los muslos y el artefacto queda colocado; una vez calibrado, puede ponerse y sacarse en apenas 20 segundos.

Un hombre en vaqueros y camisa a cuadros camina sobre una cinta de ejercicio mientras sostiene la barra y lleva un exoesqueleto
La plataforma calcula la acción 200 milisegundos antes de que ocurra y ajusta sus cuatro motores en tiempo real (Captura de video)

La primera impresión al usarlo es una leve sensación de rigidez, que desaparece en cuanto se da el primer paso. Levantarse de una silla baja sin apoyarse en las manos se vuelve un gesto sin esfuerzo, y bajar escaleras deja de generar presión en las rodillas. Puede sentirse algo de tensión en los tobillos, pero la descarga en el resto de la pierna es inmediata.

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Lo que distingue al producto de modelos anteriores es su cobertura: llega desde la cadera hasta la pantorrilla, lo que le permite distribuir mejor la carga y proteger las articulaciones que, en una bajada empinada o una caminata larga, suelen ser las primeras en resentirse.

Más de 30 sensores predicen cada paso con 200 milisegundos de ventaja

El sistema de inteligencia artificial integrado es uno de los aspectos más llamativos del equipo. Más de 30 sensores registran en forma continua la actividad del tren inferior y envían esa información a un chip de IA incorporado en el propio artefacto. Ese chip anticipa cómo va a moverse la persona 200 milisegundos antes de que la acción ocurra, lo que le permite adaptarse en tiempo real, paso a paso.

Maniquí blanco en postura de carrera con un cinturón negro y tiras mecánicas articuladas en las piernas
Con 2,6 kilogramos repartidos principalmente en la cintura, el dispositivo busca dar apoyo a senderistas, corredores y personas mayores durante rutas largas (Captura de video)

El sistema no reacciona al cuerpo: lo acompaña de forma simultánea, sin interrupciones ni desajustes perceptibles. El modelo admite velocidades de hasta 17 kilómetros por hora, equivalente al ritmo de una maratón completada en 2 horas y 30 minutos. También incluye un modo de mayor resistencia para quienes prefieren entrenar con más exigencia, aunque puede desactivarse en cualquier momento.

La batería dura 20 horas y puede intercambiarse en ruta

Para travesías largas, el equipo ofrece una autonomía de hasta 20 horas de uso continuo. La batería pesa solo 370 gramos y puede intercambiarse con facilidad, lo que permite llevar una de repuesto sin que eso represente una carga significativa en la mochila.

Un hombre con traje prueba un exoesqueleto mecánico en las piernas frente a otro hombre en un estand
Su articulación flexible, denominada columna de pez, sigue los gestos de la cadera y permite sentarse, levantarse o bajar escaleras (Captura de video)

El producto apunta a un público más amplio que el de los exoesqueletos clínicos. Está orientado tanto a adultos mayores y personas con movilidad reducida como a deportistas activos —corredores, senderistas, aficionados a la montaña— que llegan a su tope antes de lo que quisieran.

La posibilidad de extender el rendimiento en una ruta de varios días o de completar terrenos más exigentes sin el desgaste habitual es uno de sus usos más concretos.

Según el medio especializado, uno de los factores que puede generar dudas es su visibilidad: el armazón no pasa desapercibido en espacios públicos, y este tipo de tecnología sigue siendo poco frecuente fuera de entornos especializados.

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