
Uno de los aspectos más resaltantes del Nokia 1100, lanzado en 2003, fue su resistencia a múltiples impactos, una virtud que es cada vez más difícil de replicar en los smartphones livianos actuales. Recientemente, un teléfono móvil sobrevivió a una caída desde la estratósfera, a más de 30 kilómetros de altura. No obstante, el dispositivo contó con un aliado: una funda especial.
Este experimento, organizado por el fabricante de fundas para teléfonos RHINOSHIELD y la empresa aeroespacial británica Sent Into Space, ha obtenido un título de los Récords Guinness correspondiente a la caída desde mayor altura de un celular con funda sobre terreno natural. El dispositivo fue recuperado cerca de Kiruna, en el norte de Suecia, sin daños visibles.
PUBLICIDAD
De una línea de productos a la estratosfera
La idea surgió tras el lanzamiento de la línea de fundas AirX. En lugar de recurrir a las pruebas de caída convencionales, la compañía optó por un método considerablemente más extremo: elevar un teléfono —cuyo modelo no fue divulgado— hasta la estratósfera mediante un globo, y luego liberarlo sin paracaídas.

Las reglas del Libro Guinness de los Récords imponían condiciones estrictas: el teléfono debía caer sin ningún sistema de frenado y la funda tenía que tocar el suelo directamente antes de que el dispositivo impactara. El desafío, por tanto, no era solo sobrevivir al golpe final, sino resistir todo el trayecto de descenso desde el borde del espacio.
PUBLICIDAD
Temperaturas extremas antes del lanzamiento
A más de 30 kilómetros sobre la superficie terrestre, las condiciones atmosféricas difieren radicalmente de las del nivel del suelo. Las temperaturas pueden descender a valores extremadamente bajos y la presión atmosférica se reduce de forma drástica.
Para preparar tanto la funda como el teléfono, la compañía realizó pruebas de temperatura y presión bajo cero antes del intento, con el fin de verificar que ambos componentes resistirían el entorno estratosférico durante el ascenso y la caída.

La empresa señaló que el diseño de AirX toma como referencia los airbags de los automóviles y los sistemas de amortiguación de aire utilizados en el calzado deportivo. La estructura incorpora elementos destinados a absorber la energía del impacto, distribuida a lo largo de toda la carcasa.
PUBLICIDAD
Cinco horas de búsqueda en la naturaleza sueca
El lanzamiento se realizó cerca del Centro Espacial Esrange, una extensa área restringida en el norte de Suecia utilizada habitualmente para operaciones aeroespaciales y a gran altitud. El teléfono fue liberado deliberadamente sobre terreno deshabitado para eliminar cualquier riesgo para personas en tierra.
Esa decisión, razonable desde el punto de vista de la seguridad, complicó la fase de recuperación. Aunque el rastreo redujo la zona de aterrizaje probable a un radio de aproximadamente dos kilómetros, el equipo de recuperación tardó más de cinco horas en localizar el dispositivo en la zona despoblada. Cuando finalmente lo encontraron, el Libro Guinness de los Récords confirmó que el teléfono había sobrevivido a la caída sin sufrir daños.
PUBLICIDAD

Sostenibilidad como argumento de diseño
Más allá del récord, el experimento tenía un propósito adicional: poner en evidencia la fiabilidad del diseño sostenible de productos. La mayoría de las fundas para teléfonos combinan distintos tipos de plásticos, cauchos y otros materiales, lo que dificulta su reciclaje al final de su vida útil.
RHINOSHIELD afirmó haberse concentrado en la construcción con un solo material, con el argumento de que un producto fabricado con un único material reciclable no tiene que sacrificar la durabilidad para ser más respetuoso con el medioambiente. La empresa lleva años aplicando este enfoque monomaterial en su catálogo, y la línea AirX representa su apuesta por mayor protección sin abandonar ese criterio.
PUBLICIDAD
Un experimento difícil de replicar
La velocidad de caída, la orientación del dispositivo en el momento del impacto y el tipo de superficie sobre la que aterriza son variables que pueden alterar radicalmente el resultado de cualquier prueba de este tipo.

Una caída desde 30,6 kilómetros de altura, sin paracaídas y sobre terreno natural, representa un escenario que ningún consumidor enfrentará en condiciones reales, y los factores que determinaron el éxito del experimento son difíciles de controlar o reproducir de manera sistemática.
Aun así, tras cinco horas de rastreo en la naturaleza sueca y una caída desde el borde del espacio, el equipo recuperó el teléfono intacto y el Libro Guinness de los Récords lo certificó.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El exjefe de seguridad de OpenAI volvió a la empresa al advertir que la IA entró en un nuevo nivel de riesgo
Aleksander Madry trabajará junto al científico jefe de la empresa, Jakub Pachocki, mientras OpenAI enfrenta una serie de incidentes de seguridad con sus modelos de inteligencia artificial
Cuatro creencias falsas sobre criptomonedas que todos deben conocer, según Binance
Durante años, la discusión sobre las criptomonedas se concentró casi exclusivamente en la variación de los precios

Más de 30 servicios públicos del Reino Unido no están disponibles por fallas de ciberseguridad global
Las fallas detectadas en PHP encendieron las alertas internacionales por los riesgos que representan para sistemas y aplicaciones conectados a internet
Una madre demandó a OpenAI por usar datos de sus hijos de 12 y 16 años para entrenar a ChatGPT
La demanda pide que los menores reciban acciones de la empresa, que busca una valuación de USD 1,4 billones antes de salir a la bolsa
Lanzan una IA gratuita que traduce el ADN a lenguaje cotidiano
El sistema corre en una sola placa gráfica y sus creadores advierten que todavía no fue validado en experimentos de laboratorio




