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Air fryer | Cómo cocinar al aire sin una freidora de aire en casa

Con poca cantidad de aceite, una temperatura adecuada y espacio entre los alimentos, el horno puede conseguir un acabado dorado y crujiente similar al de una air fryer

La freidora de aire puede ser reemplazada. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La freidora de aire puede ser reemplazada. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La freidora de aire se ha convertido en uno de los electrodomésticos más populares para preparar alimentos crujientes con poco aceite. Sin embargo, no es necesario comprar una air fryer para conseguir un resultado similar: un horno convencional puede reproducir buena parte de su funcionamiento con algunos ajustes en la temperatura, la circulación del aire y la distribución de los alimentos.

La razón es sencilla. Aunque su nombre pueda llevar a pensar que estos equipos fríen los alimentos, las freidoras de aire funcionan, en esencia, como pequeños hornos de convección. Un ventilador hace circular aire caliente a gran velocidad alrededor de la comida, favoreciendo la evaporación de la humedad y el dorado de la superficie.

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Por ello, quienes ya tienen un horno con función de convección pueden aprovecharlo para preparar papas, verduras, carnes y otros alimentos con un acabado similar al que ofrece una freidora de aire.

La mitad izquierda muestra una freidora de aire negra con patatas fritas, una mano saca una; la mitad derecha un horno abierto con alitas de pollo y patatas asadas.
Un horno convencional puede reemplazar a la famosa freidora de aire. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo convertir el horno en una especie de air fryer

El principal inconveniente de utilizar un horno tradicional es que su cámara de cocción es más grande y puede acumular más humedad. Para conseguir una superficie crujiente, es importante facilitar la circulación del aire caliente.

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Una de las opciones más efectivas consiste en colocar una rejilla metálica sobre la bandeja del horno. Los alimentos se sitúan encima de ella, de manera que el aire pueda circular tanto por la parte superior como por la inferior. Esto evita que las piezas permanezcan en contacto directo con sus propios jugos y ayuda a conseguir un dorado más uniforme.

También es recomendable activar la función de convección si el horno dispone de ella. Generalmente está representada por un símbolo de ventilador. El sistema mueve el aire caliente dentro del horno y se aproxima al mecanismo utilizado por las freidoras de aire.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un horno convencional puede replicar el sabor y la textura de los alimentos que pasan por una freidora de aire. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La temperatura también requiere un pequeño ajuste. Debido a las diferencias de tamaño y circulación del aire, se puede utilizar una temperatura entre 15 y 20 grados Celsius superior a la indicada para una receta específica de air fryer. El tiempo de cocción, sin embargo, puede variar según el alimento y el horno, por lo que conviene supervisar el proceso.

Eliminar la humedad es fundamental

La textura crujiente depende en gran medida de la cantidad de agua que permanezca en los alimentos antes de cocinarlos. Por eso, uno de los pasos más importantes consiste en secarlos correctamente.

Las verduras, las papas e incluso determinados cortes de carne pueden liberar humedad durante la cocción. Si existe demasiada agua en la superficie, el horno generará vapor y será más difícil conseguir el efecto dorado característico de una air fryer.

Después de lavar o preparar los ingredientes, es conveniente utilizar papel absorbente o un paño limpio para retirar el exceso de humedad.

Los mismo alimentos que preparas en una freidora de aire se puede hacer en un horno convencional o eléctrico.
Los mismo alimentos que preparas en una freidora de aire se puede hacer en un horno convencional o eléctrico.

Poco aceite y suficiente espacio

El aceite tampoco tiene que desaparecer completamente de la preparación. Una pequeña cantidad distribuida de manera uniforme puede favorecer el dorado y mejorar la textura exterior.

Lo importante es evitar el exceso. Una capa fina aplicada con un pincel o mediante un pulverizador puede ser suficiente para cubrir los alimentos sin necesidad de sumergirlos en aceite.

Otro aspecto clave es no amontonar las piezas. Cuando los alimentos quedan demasiado juntos, el aire caliente no circula correctamente y aumenta la acumulación de vapor. Lo recomendable es distribuirlos en una sola capa y dejar espacio entre ellos.

Este electrodoméstico tiene más capacidad de almacenamiento que la freidora de aire. (Oster)
Los alimentos que preparas en un horno convencional pueden llevar poco aceite. (Oster)

Un ingrediente para conseguir más crocante

En preparaciones como papas o pollo existe además un recurso sencillo para mejorar la textura: añadir una pequeña cantidad de fécula de maíz o maicena antes de cocinar.

Esta fina capa puede contribuir a formar una superficie más seca y crujiente durante el horneado. La cantidad debe ser moderada para evitar que el resultado tenga una cobertura excesivamente gruesa.

Con estos ajustes, el horno convencional puede convertirse en una alternativa práctica a la freidora de aire. No reproducirá exactamente todas las características de una air fryer, especialmente por las diferencias de tamaño y circulación del aire, pero permite aprovechar el principio de la cocción por convección sin comprar otro electrodoméstico.

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