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Tres razones por las que no deberías dejar conectado el cargador al enchufe: una para no perder dinero

La comodidad puede hacer que debamos comprar un cargador continuamente si no tenemos buenos hábitos de uso

Enchufe de pared blanco con cargador de celular blanco conectado, cable con conector USB-C colgando sobre un suelo de madera.
Dejar el cargador del celular conectado a la pared expone a riesgos eléctricos y genera pérdidas de dinero en el hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Dejar el cargador del celular conectado a la pared es un hábito de muchos en casa que esconde una serie de riesgos y perdidas de dinero que los usuarios suelen ignorar.

Aunque la comodidad de no tener que buscar siempre el cargador parece una ventaja, existen al menos tres motivos para replantear este gesto y reducir gastos de energía o la reposición de accesorios.

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Cuáles son los motivos para no dejar conectado el cargador al enchufe

  • Riesgo de sobretensiones durante tormentas

Uno de los principales peligros de dejar el cargador enchufado es la posibilidad de daños causados por sobretensiones eléctricas, especialmente durante episodios de tormenta.

No es necesario que un rayo impacte directamente sobre una vivienda para que ocurra un problema: basta con que caiga cerca para que la subida de tensión se propague por la instalación eléctrica y alcance cualquier dispositivo conectado.

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Un cargador blanco con un cable conectado a un enchufe de pared blanco; una luz roja y líneas onduladas sugieren sobrecalentamiento.
Las sobretensiones durante tormentas pueden dañar un cargador enchufado aunque el rayo no impacte de forma directa en la vivienda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La recomendación es que cuando se avecina una tormenta, lo más seguro es desenchufar los aparatos electrónicos de la toma de corriente, incluyendo cargadores de móviles y portátiles. Dejar los cargadores conectados durante tormentas aumenta innecesariamente la exposición de los dispositivos a daños que, en muchos casos, pueden evitarse con una simple acción preventiva.

  • Consumo fantasma: energía desperdiciada que se acumula

El segundo motivo para evitar dejar el cargador enchufado es el conocido consumo fantasma. Aunque un cargador sin dispositivo conectado consume muy poca energía —la mayoría no supera los 0,1 W en vacío— ese consumo nunca es nulo.

A lo largo de un año, mantenerlo enchufado las 24 horas supone un gasto de 0,88 kWh. Al precio medio actual, esto equivale a unos doce centavos de dólar por cargador.

Más allá del cargador del celular, hay numerosos dispositivos que permanecen conectados y consumen energía sin estar en uso, lo que puede tener un impacto real en la factura eléctrica acumulada a lo largo del año. Por eso, reducir el consumo fantasma es una manera eficaz de ahorrar energía y dinero de forma colectiva.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El consumo fantasma hace que un cargador conectado al enchufe siga usando energía aunque no esté cargando ningún dispositivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Peligros de los cargadores de baja calidad

El tercer motivo está relacionado con la calidad y seguridad de los cargadores. Usar un cargador de baja calidad, sin certificaciones adecuadas, puede derivar en sobrecalentamiento o incluso cortocircuitos. Dejar estos dispositivos conectados permanentemente incrementa el tiempo de exposición a posibles fallos, aumentando el riesgo de incidentes.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), junto con otras entidades europeas, analizó 162 productos comprados en plataformas como Temu y Shein. Los resultados fueron contundentes: 112 de ellos incumplían la normativa europea y uno de cada cuatro resultó potencialmente peligroso.

Los cargadores se llevaron la peor parte: solo 2 de 54 adaptadores USB analizados cumplieron los requisitos eléctricos de la Unión Europea y 14 registraron un sobrecalentamiento excesivo. Si el calor deforma la carcasa, el aislamiento interno puede dañarse, elevando el riesgo de accidente.

Una regla sencilla para evaluar si el cargador es seguro consiste en comprobar si se calienta perceptiblemente cuando está enchufado pero sin cargar ningún dispositivo. Si al tocarlo se nota más caliente de lo normal, es aconsejable dejar de utilizarlo y optar por uno de mejor calidad.

cargadores - Unión Europea - USB-C - tecnología - 28 de abril
Un cargador de baja calidad y sin certificaciones puede sobrecalentarse o provocar cortocircuitos si permanece conectado de forma permanente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo saber si un cargador es rápido o lento

La clave para cargar rápido tus dispositivos está en la tecnología USB Power Delivery (USB PD). Este estándar, presente en muchos cargadores USB-C, ajusta automáticamente la energía que recibe cada equipo, evitando sobrecargas y acelerando el proceso.

Así, puedes usar un único cargador para móviles, portátiles y otros dispositivos, asegurando cargas seguras y eficientes sin importar la marca o potencia nominal.

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