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Así se reemplaza el vientre materno con incubadoras tecnológicas para cuidar bebés prematuros

Estos equipos médicos deben proporcionar un ambiente cómodo y seguro para que los niños terminen de desarollarse. Emulan la temperatura del vientre y monitorean el nivel de estrés del pequeño

Uno de cada diez bebés en el mundo nace antes de tiempo: 15 millones al año. Cortesía del Ministerio de Salud egipcio/Distribuida vía REUTERS
Uno de cada diez bebés en el mundo nace antes de tiempo: 15 millones al año. Cortesía del Ministerio de Salud egipcio/Distribuida vía REUTERS
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Cada año, 15 millones de bebés nacen de forma prematura en el mundo, lo que equivale a uno de cada diez nacimientos. Son niños que llegan antes de completar las semanas necesarias para que sus pulmones y su organismo alcancen la madurez suficiente para enfrentar la vida fuera del útero.

Gracias a los avances de la tecnologia en la medicina, más del 90% de ellos logra sobrevivir, pero ese proceso de recuperación exige equipos capaces de recrear, con la mayor fidelidad posible, el ambiente que el bebé tenía dentro del vientre de su madre.

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Gildardo Salgado, Managing Director Central & South America North de Dräger, explicó a Infobae que el objetivo central de estas tecnologías es acompañar al bebé prematuro en cada etapa de su desarrollo dentro de la unidad de cuidado intensivo neonatal, hasta que pueda ir a casa con sus padres o tutores.

Hoy, más del 90% de los prematuros sobrevive gracias a los avances médicos. REUTERS / Ricardo Moraes
Hoy, más del 90% de los prematuros sobrevive gracias a los avances médicos. REUTERS / Ricardo Moraes

La incubadora que imita el vientre materno

La incubadora es el eje de la atención neonatal. Su función, explicó Salgado, no es simplemente mantener al bebé con vida, sino permitirle continuar su desarrollo en condiciones lo más cercanas posible a las que tenía antes de nacer.

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“Lo que va a tratar de hacer es permitirle a esos bebés que se sigan desarrollando y que puedan estar más fuertes, pues para que los bebés se puedan ir para su casa”, señaló el directivo.

Para lograrlo, los equipos de la compañia alemana controlan y monitorean variables que van más allá de la temperatura: el suministro de oxígeno, el nivel de estrés del bebé y, de manera particular, el ruido.

Dos incubadoras con monitores, un ventilador médico, un peluche de canguro, ilustraciones de un ratón y un león, logotipos Dräger y Babyfirst
Los equipos van más allá del control de temperatura: monitorean oxígeno, ruido y estrés del bebé. (Dräger)

En una unidad de cuidado intensivo neonatal, el ruido es un factor clínico determinante.

“Nuestros equipos están enfocados justamente a que dentro de la incubadora los bebés no sientan ruido o esté dentro de los niveles y los decibeles máximos permitidos para que él pueda, primero, estar tranquilo y se pueda seguir desarrollando y no le afecte”, detalló Salgado.

La atención del bebé prematuro no se limita a la incubadora. Muchos de estos pacientes también requieren ventilación mecánica, una terapia que varía según la madurez pulmonar de cada recién nacido.

Equipo médico Dräger con pantalla, maniquí de bebé en incubadora con cables y mascarilla, peluche de canguro y decoraciones de pared
La ventilación mecánica es otra terapia frecuente, y su intensidad depende de la madurez pulmonar de cada recién nacido.(Dräger)

Los equipos de ventilación de Dräger están adaptados para pacientes de todos los tamaños y edades, desde prematuros hasta adultos en cuidado crítico.

Para ajustar esa terapia con mayor precisión, la compañía desarrolló una herramienta de tomografía por impedancia que permite visualizar el interior de los pulmones sin trasladar al paciente fuera de la unidad de cuidado intensivo.

El sistema funciona a través de un cinturón que se coloca en el tórax del paciente: a medida que el bebé respira, el equipo registra los cambios de impedancia y estima una imagen interna de los pulmones en tiempo real.

“Lo que eso le permite al personal clínico y a los intensivistas es ver cómo están funcionando los pulmones, pero adicional, cómo tienen que ir ajustando la terapia para que sea más efectiva”, explicó Salgado.

Incubadora con bebé, monitores médicos encendidos, lámpara Dräger, tubos, cables y registros clínicos en una sala de hospital
El dispositivo opera mediante un cinturón colocado en el tórax del paciente. (Dräger)

La ventaja es doble: los especialistas pueden evaluar el estado pulmonar del paciente sin someterlo al traslado que implica una tomografía convencional y, al mismo tiempo, medir en tiempo real qué tan efectiva está siendo la terapia aplicada.

Esa información permite ajustar los parámetros del ventilador de manera inmediata, lo que se traduce en tratamientos más precisos y en una recuperación más ágil.

La empresa también cuenta con incubadoras de transporte medicalizado, diseñadas para mantener las condiciones de vida del bebé durante los traslados entre instituciones o dentro del hospital.

Estos equipos tecnológicos enfocados en medicina se implementan en toda América Latina. Asimismo, de acuerdo con el ejecutivo, tienen más de veinte mil equipos de esta clase instalados en todo el mundo.

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