A pocas horas del cambio de mando presidencial, previsto para el 7 de agosto, la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) presentó el balance de su gestión al cierre del gobierno de Gustavo Petro.
La rendición de cuentas llega en medio de un intenso debate sobre el futuro del sistema de salud, las intervenciones a las EPS, las dificultades de acceso a medicamentos y los cambios que tuvo la entidad en su dirección durante el último año.
En entrevista con Infobae Colombia, el superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero, defendió la gestión de la entidad, aseguró que el principal cambio durante este periodo fue fortalecer la inspección y vigilancia del sistema y lanzó varias advertencias sobre los retos que enfrentará la próxima administración.

“La Superintendencia tiene que tener los dientes suficientes para garantizar que las EPS, los dispensarios y las IPS presten el servicio como debe ser”, afirmó.
El funcionario recordó que llegó a la entidad en medio de uno de los momentos más complejos para el sistema de salud. Sin embargo, sostuvo que, tras los primeros meses de gestión, encontró que buena parte de los problemas obedecían a fallas en la supervisión más que a la falta de recursos.
“Las medicinas sí estaban, pero no las entregaban. Lo que faltaba era que la Superintendencia ejerciera realmente vigilancia y control sobre los operadores del sistema”, aseguró.
Según el balance de la entidad, entre abril y julio de 2026 la Supersalud adelantó acciones de inspección y vigilancia sobre 170.645 reclamos en salud, culminó 9.504 auditorías, realizó 325 acciones regionales de control y mantuvo nueve EPS bajo medidas especiales, siete de ellas intervenidas y dos bajo vigilancia especial.

Entre los resultados que destacó Quintero figura una reducción del 35,4 % en las quejas relacionadas con la entrega de medicamentos frente al mismo periodo del año anterior. También aseguró que el tiempo de respuesta para la atención de niños con riesgo vital pasó de 48 horas a ocho horas.
“Creo que son de los logros importantes, aunque también dejan en evidencia que el sistema necesita cambios estructurales”, señaló.
Denuncias de corrupción
Uno de los apartes más fuertes de la entrevista estuvo relacionado con las presuntas irregularidades detectadas durante su gestión. Quintero aseguró que el mismo día que asumió el cargo recibió una propuesta para ingresar a un esquema de corrupción.
“Una persona me hizo una propuesta para entrar en todo ese modelo de corrupción y de mafias del sistema, con un esquema de coimas para pagar facturas a un proveedor de forma particular”, afirmó, al indicar que el caso fue puesto en conocimiento de la Fiscalía.

El funcionario también aseguró que auditorías realizadas por la entidad detectaron presuntas irregularidades en el manejo de recursos del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG) y anticipó nuevos hallazgos en algunos entes territoriales.
Las EPS intervenidas y el modelo de quiebras programadas
Respecto a las nueve EPS bajo medidas especiales, Quintero explicó que la decisión buscó proteger a los usuarios y a la red hospitalaria, e impedir procesos de liquidación que afectaran la continuidad de los servicios.
“Se interviene porque están muy mal. Lo que hace el Gobierno es quitarles el control a quienes llevaron esas entidades a esas condiciones para proteger a los pacientes y a los prestadores”, afirmó.
El superintendente denunció que detrás de las liquidaciones hay un patrón deliberado. Según describió, las EPS se endeudan con la red prestadora, desvían los recursos y luego quiebran de forma programada. Los pacientes pasan entonces a otra EPS, cuyos dueños comienzan a recibir los recursos per cápita del sistema.

“Nos están robando la plata de frente y están matando a los pacientes de frente con un modelo de quiebras programadas”, advirtió.
Quintero, cifró en 150 las EPS liquidadas en los últimos 20 años y destacó que durante el gobierno Petro no se liquidó ninguna. Lanzó una advertencia directa sobre lo que, a su juicio, viene con la nueva administración: “El nuevo gobierno ya anunció que va a volver al modelo de quiebras programadas, que termina quebrando a las IPS, a las clínicas, a los hospitales, muchas de ellas públicas”.
Reforma al sistema y modernización tecnológica
Durante la entrevista, Quintero reiteró sus críticas a la Ley 100 y sostuvo que los problemas del sistema obedecen a incentivos que, según él, favorecen la negación de servicios y la demora en la entrega de medicamentos.
“Cada vez que una persona compra sus propios medicamentos, hay una EPS ganando plata. Esa es la verdad”, afirmó.

Sobre el acceso a diagnósticos, advirtió que retrasar los exámenes médicos es tan grave como negar los medicamentos. “Cuando tú mandas el examen médico para el próximo año, lo que termina pasando es que ese paciente no se da cuenta de que necesita la medicina”, explicó.
Cerró su diagnóstico con una conclusión categórica: “Si no hay una reforma a la salud, este sistema seguirá robándose la plata de los colombianos y matando a los pacientes”.
Transformación tecnológica
Quintero indicó que uno de sus aportes al cierre de la gestión fue dejar proyectada una transformación tecnológica de la Supersalud. La entidad dejó reservados más de 150.000 millones de pesos para inversión tecnológica, con un plan que incluye el fortalecimiento de la gobernanza de datos, la implementación de inteligencia artificial para el trámite de aproximadamente 3.100 tutelas diarias y la modernización de plataformas digitales.
“Hay procesos que deberían demorar 20 días y están demorando un año, y eso no se va a resolver si no se usa tecnología de punta”, afirmó.

El funcionario reconoció que su paso por la entidad fue breve y que priorizó dejar la planificación lista antes que ejecutar los recursos directamente. “Más que ejecutarlo yo, lo que creo que puedo aportar es, con el conocimiento que tengo en temas de tecnología, decirles qué se necesita hacia adelante”, explicó.
Quintero, dejó un llamado expreso al próximo superintendente: que conozca del tema o se acompañe de personas con conocimiento tecnológico para ejecutar la transformación prevista.
Mensaje al próximo gobierno y a los colombianos
Al referirse al relevo de mando, Quintero señaló que la próxima administración enfrentará tres retos principales: fortalecer la inspección y vigilancia del sistema, garantizar el flujo oportuno de recursos hacia clínicas y hospitales, y avanzar en una reforma que, a su juicio, corrija las fallas estructurales del modelo de salud.

El funcionario también envió un mensaje a los ciudadanos frente al cambio de gobierno: “Nos va a tocar resistir estos cuatro años. Espero que se les enternezca el corazón a quienes van a gobernar”.
Finalmente, hizo un llamado a mantener la vigilancia sobre las decisiones que adopte la próxima administración en materia de salud. “El reto más grande que vamos a tener los colombianos es ver qué están haciendo y cómo lo están haciendo, porque sin duda hay un riesgo muy grande en cómo se va a administrar la salud de los colombianos”, concluyó.
Más Noticias
“Tecnología real para personas reales”: el libro de Alejandro Linares sobre la revolución digital centrada en las personas
La tecnología avanza, pero el reto sigue siendo entenderla. Con esa premisa, el autor presenta un libro que busca acercar la IA y la innovación a la vida cotidiana de las personas
Robots para salvar vidas: Boston Dynamics y República Dominicana exploran el futuro de asistencia de emergencias
Con más de 1,2 millones de llamadas atendidas entre abril y junio de 2026, la institución explora nuevas herramientas tecnológicas para fortalecer sus operaciones de respuesta

Emprender lejos de casa: así es la vida de una familia colombo-española en Bogotá
Sara y Jorge han construido su vida familiar en torno a la organización del tiempo y el trabajo compartido; los acompañamos en un día de su rutina junto a Volkswagen

El presupuesto de la salud en Colombia creció 60% en cuatro años y alcanzará una cifra récord en 2026
Los recursos administrados por la ADRES pasarán de $71,6 billones en 2022 a más de $115 billones en 2026

La Fórmula 1 mueve casi USD 4.000 millones y se convierte en un imán para nuevas marcas
La categoría se convirtió en una plataforma global de negocios que atrae inversiones de sectores como tecnología, entretenimiento y apuestas digitales




