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Crear música con IA tiene riesgos legales y pocos lo saben: el tema llegó a tribunales

Plataformas como Suno y Udio ya fueron demandadas por el uso no autorizado de canciones protegidas

Vista lateral de una joven sonriendo con cabello rizado y auriculares, sentada en un banco, manipulando un smartphone que muestra una interfaz de generación de música IA.
La inteligencia artificial permite crear música con plataformas como Suno, Udio y Lyria 3 a partir de instrucciones simples. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Así como es fácil entrar a una plataforma con inteligencia artificial para crear un texto, una imagen o un video, también es posible hacerlo para generar música. Herramientas como Suno, Udio o Lyria 3 permiten que cualquier persona, sin conocimientos avanzados, genere canciones completas a partir de instrucciones simples.

Sin embargo, este avance también crea dudas sobre legalidad del uso de la IA para la generación de música, motivando una incertidumbre tanto entre desarrolladores como entre artistas y compañías discográficas, por los límites y los derechos de autor.

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Las plataformas de IA han democratizado la creación musical, permitiendo que incluso los aficionados puedan generar pistas originales con apenas unos clics.

Basta con introducir descripciones como “canción de cumpleaños estilo country” o “melodía veraniega para fondo de video” para obtener resultados inmediatos. El proceso es simple y accesible, pero la facilidad de uso contrasta con la complejidad jurídica que rodea estos contenidos.

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Ilustración plana de una mano robótica azul sosteniendo un pentagrama con notas musicales variadas a la izquierda y notas repetitivas a la derecha. Iconos de streaming al fondo
La creación de música con inteligencia artificial puede ser legal si parte de material original o de bases libres de derechos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desde el punto de vista legal, según cuenta The New York Times, la generación de música mediante IA se encuentra en un terreno ambiguo. El marco normativo vigente no fue concebido para responder a los retos que plantea la inteligencia artificial, por lo que muchos de los aspectos legales están siendo discutidos en tribunales y foros especializados.

En esencia, crear una canción con IA puede ser legal si se parte de material original o de bases libres de derechos, pero la situación cambia radicalmente cuando la tecnología utiliza materiales protegidos por derechos de autor sin el permiso adecuado.

Un aspecto central en el debate es el uso de obras existentes para el “entrenamiento” de los sistemas de inteligencia artificial. Varias demandas recientes acusan a empresas de IA de infringir derechos de autor al alimentar sus algoritmos con catálogos musicales protegidos, con el argumento de que no cuentan con la autorización de los titulares de esos derechos.

Cuáles son los límites legales y conflictos de derechos de autor

Uno de los puntos más delicados es la relación entre la inteligencia artificial y los derechos de autor. Por ejemplo, en 2024, las principales discográficas presentaron demandas contra Suno y Udio, argumentando que estas empresas utilizaron sus catálogos musicales para entrenar a sus sistemas sin autorización.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El principio de uso justo es uno de los ejes de la controversia sobre la inteligencia artificial y la generación de música. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las empresas de IA, por su parte, alegan que están amparadas por el principio de “uso justo” (fair use), que permite utilizar obras protegidas sin licencia en ciertos contextos limitados, como la investigación o la parodia. La interpretación de este principio en el contexto de la inteligencia artificial sigue siendo motivo de controversia legal.

Además del copyright, existen otros derechos involucrados, como los llamados “derechos de publicidad”, que protegen el nombre, imagen y voz de los artistas frente a usos comerciales no autorizados. Por eso, muchas plataformas han comenzado a filtrar las solicitudes que buscan replicar estilos o voces de figuras célebres, reemplazando las referencias directas por descripciones más genéricas.

Qué puedes hacer y qué no si quieres crear música con IA

Antes de crear o modificar canciones con inteligencia artificial, es esencial analizar las implicancias legales y éticas.

Al crear música con IA para uso personal, es recomendable comprobar primero las condiciones de cada plataforma y la legislación local vigente. Aunque generar canciones para fines no comerciales suele tener menos restricciones, utilizar fragmentos de obras protegidas o imitar estilos reconocibles puede igualmente infringir derechos si se exceden ciertos límites.

Mujer con auriculares negros, sosteniendo un teléfono con aplicación de creación musical, sentada en escritorio de madera con teclado MIDI y laptop.
Los derechos de publicidad también limitan la música con IA cuando se replican la voz, el nombre o la imagen de artistas para usos comerciales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las plataformas pueden restringir la descarga o el uso externo de las canciones generadas, permitiendo solo la reproducción dentro de su propio entorno digital. Por ello, aun en el ámbito personal, conviene revisar los términos de servicio y ser cauteloso para evitar conflictos legales o violaciones de derechos de autor.

Por otro lado, la generación musical con IA puede implicar riesgos si se remezclan temas conocidos o se imitan estilos de artistas sin autorización, ya que esto suele requerir permisos especiales según la legislación y normas de cada plataforma.

Algunas discográficas, como Warner Music, han comenzado a pactar acuerdos para permitir el uso controlado de sus catálogos en aplicaciones de IA, siempre bajo condiciones claras.

La distribución de música generada por IA también está regulada: ciertas plataformas limitan su uso a su entorno digital, mientras otras permiten la exportación con advertencias legales.

La legalidad depende de no vulnerar derechos de autor ni explotar la identidad de artistas sin permiso. Dado que las reglas están en constante revisión, informarse y consultar los términos de cada servicio resulta imprescindible.

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