Cuatro minutos fatales: el tiempo que necesita un ciberdelincuente para robar tu información y dinero

El phishing se posiciona como una de las amenazas de ciberseguridad más usadas, ya que utiliza correos electrónicos o mensajes falsos

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Primer plano de unas manos sosteniendo un teléfono celular moderno con una pantalla roja brillante que muestra el texto en blanco "Alerta de estafa".
Cambiar las contraseñas con frecuencia reduce el riesgo de accesos no autorizados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En apenas cuatro minutos, un ciberdelincuente puede acceder a tu información y fondos si logra vulnerar una de tus contraseñas. Este es el tiempo que tarda en entrar a una cuenta y, si utilizas la misma clave en varios servicios, comprometer múltiples accesos personales y bancarios, explica Carolina Mojica, gerente de producto para el consumidor de Kaspersky.

La ejecutiva explica que el método más común y en rápido crecimiento es el phishing: recibes un correo que simula ser de tu banco o de una entidad reconocida y, al ingresar tus datos en una página falsa, los atacantes capturan inmediatamente tu usuario, contraseña y otros datos sensibles.

Gracias a la inteligencia artificial, estas páginas falsas son cada vez más difíciles de distinguir de las reales, lo que aumenta el riesgo de robo de identidad y suplantación.

Un grupo de empleados en una oficina se inclina sobre un monitor que muestra una alerta de exfiltración de datos, con uno de ellos señalando la pantalla.
Instalar soluciones de seguridad en todos los dispositivos es fundamental para proteger la información personal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las estafas también evolucionan a través de llamadas y mensajes por WhatsApp, donde los delincuentes intentan engañar para obtener información personal.

Cómo son estas estafas vía correo electrónico y llamada

Las estafas por correo electrónico suelen comenzar con un mensaje que aparenta ser de un banco o empresa conocida, solicitando que el usuario ingrese datos personales o contraseñas en un enlace que dirige a una página falsa, idéntica a la original.

Al hacerlo, los delincuentes capturan la información y pueden acceder a cuentas bancarias o perfiles personales.

En el caso de las llamadas, los estafadores se hacen pasar por personas importantes de tu vida o, usan datos básicos del usuario e intentan que la víctima confirme o revele información confidencial. Ambos métodos buscan obtener acceso rápido y directo a datos y fondos.

Teléfono inteligente con pantalla apagada en superficie lisa, rodeado de iconos digitales de candados abiertos, calaveras y virus disipándose.
El phishing es una de las estafas más comunes y utiliza correos electrónicos falsos para robar datos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué tanto se protegen las personas ante estas estafas

Aunque existe mayor conciencia sobre la importancia de protegerse ante las estafas digitales, la protección de los usuarios sigue siendo fragmentada.

Según la empresa de ciberseguridad mencionada, el 72% de las personas ha cambiado sus contraseñas por seguridad en los últimos seis meses, lo que indica preocupación por los riesgos.

Sin embargo, un 38% aún no tiene instalada ninguna solución de seguridad en sus dispositivos y el 18% desconoce que existen aplicaciones de protección. Además, el 25% ingresa datos personales en múltiples sitios y un 15% no sabe cómo verificar si una URL es segura, lo que deja brechas importantes frente a posibles ataques.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Muchos usuarios desconocen la existencia de aplicaciones de protección digital. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué es la ingeniería social

La ingeniería social es una técnica utilizada por ciberdelincuentes para manipular a las personas y obtener información confidencial, como contraseñas, datos bancarios o acceso a cuentas personales.

A diferencia de los ataques informáticos tradicionales, que buscan vulnerar sistemas tecnológicos, la ingeniería social explota la confianza, el desconocimiento o el descuido de los usuarios.

Los estafadores suelen hacerse pasar por representantes de bancos, empresas conocidas o incluso contactos personales, y utilizan canales como correos electrónicos, llamadas telefónicas o mensajes de WhatsApp para engañar a la víctima y convencerla de que entregue información sensible o realice alguna acción que comprometa su seguridad.

Para protegerse ante estas estafas, es fundamental adoptar una actitud crítica y cautelosa frente a cualquier solicitud inesperada de datos personales, especialmente si llega por correo o llamada.

Primer plano de una mujer con expresión preocupada sosteniendo un teléfono móvil que muestra una onda de sonido; junto a ella, una cabeza holográfica digital.
La educación digital es clave para reconocer y evitar las técnicas de ingeniería social. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo protegerse de estas estafas

Para protegerse de las estafas digitales, es fundamental adoptar varias medidas. Cambiar las contraseñas con regularidad, como ya hace el 72% de los usuarios, ayuda a reducir riesgos.

Además, es importante instalar soluciones de seguridad en los dispositivos, ya que el 38% aún no cuenta con ninguna protección. Informarse sobre la existencia de aplicaciones de protección, evitar ingresar datos personales en múltiples sitios y aprender a verificar si una URL es segura son pasos clave.

Estas acciones permiten fortalecer la defensa digital y cerrar brechas que los ciberdelincuentes suelen aprovechar.