Del mito a la realidad: la lección que la Generación Z le está dando a los directivos mayores de 30 años

A menudo se piensa que los jóvenes solo ocupan puestos básicos, pero en un entorno donde la transformación digital es prioritaria para las empresas, su aporte resulta mucho más significativo

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La brecha que separa a
La brecha que separa a las generaciones actuales no es digital, sino de expectativas. (Imagen ilustrativa Infobae)

La Generación Z, muchas veces señalada como el futuro y considerada nativa digital, asume hoy un papel fundamental en el entorno empresarial moderno. Su llegada al mercado laboral no se limita a ser una transición simbólica, sino que representa una verdadera transformación en la gestión de la información y la adaptación a la era digital.

Más allá de los tópicos, la experiencia real en empresas y entidades demuestra que el aporte de esta generación va mucho más allá de la tecnología: reside en la actitud, el rigor y la capacidad de construir puentes entre diferentes lenguajes y tiempos.

Generación Z y transformación digital: del tópico a la realidad

Para Alba María Fernández López, la incorporación de jóvenes al mundo laboral no debe verse como un simple trámite. Desde su experiencia en la Secretaría de la Cátedra Mujer Empresaria y Directiva y como gestora de comunicación institucional, dijo a Murcia Plaza que “la actitud y el rigor institucional son lo que marca la diferencia”.

La experiencia real en empresas
La experiencia real en empresas y entidades demuestra que el aporte de esta generación va mucho más allá de la tecnología. (Imagen ilustrativa Infobae)

A menudo se asume que los jóvenes llegan para cumplir funciones básicas, pero en un contexto donde la transformación digital es urgente en los Consejos de Administración, su papel es mucho más relevante.

Alba subraya que los perfiles de su generación son estratégicos porque comprenden la arquitectura de la información y los nuevos lenguajes. Según su visión, no son solo mano de obra joven, sino traductores entre el mundo analógico de la alta dirección y la inmediatez del entorno digital.

Las lecciones que no enseña la universidad: rigor y actitud

El salto al entorno laboral ha revelado a Alba aprendizajes que no figuran en los planes de estudio. “He aprendido que un correo electrónico mal redactado puede cerrar una puerta, y que la discreción es tan importante como la visibilidad”, sostuvo.

La Generación Z es muchas
La Generación Z es muchas veces señalada como el futuro y considerada nativa digital. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Trabajar junto a empresarias y directivas le ha enseñado que la inmediatez digital no puede desplazar la reflexión estratégica, y que en la gestión de la información la ética y el criterio son esenciales.

La convivencia con líderes de primer nivel en la Cátedra Mujer Empresaria y Directiva le ha permitido observar que el liderazgo se construye desde la diligencia y la lealtad, pero también desde la capacidad de gestionar los tiempos y el saber estar. Para Alba, la información sin una gestión adecuada se convierte simplemente en ruido.

Brecha de expectativas y alianza intergeneracional

Alba reconoce que su generación tiende a la impaciencia, buscando reconocimiento y flexibilidad desde el primer día. Sin embargo, la exigencia del entorno en el que trabaja le ha mostrado que no basta con cumplir. La excelencia es imprescindible, sobre todo cuando lo que está en juego es la reputación de mujeres líderes en la región.

La Generación Z se define
La Generación Z se define por ser nativos digitales, pragmáticos y con una fuerte conciencia social y ambiental. (Imagen ilustrativa Infobae)

En su opinión, el verdadero valor de los jóvenes en la empresa reside en su capacidad de gestionar la información para que quienes toman decisiones puedan hacerlo con mayor criterio. “No venimos a sustituir a nadie, venimos a gestionar la información para que ellas tomen las mejores decisiones”. Esta visión define lo que llama una verdadera alianza intergeneracional.

La brecha que separa a las generaciones actuales no es digital, sino de expectativas. Alba concluye que cuanto antes la Generación Z asuma que el mundo no les debe nada, antes podrá empezar a liderar con auténtico impacto.

Habilidades clave de la Generación Z en la empresa moderna

La experiencia de Fernández López permite identificar varios atributos estratégicos que la Generación Z aporta en las organizaciones:

  • Capacidad para traducir el lenguaje digital al mundo analógico y viceversa.
  • Rigor institucional y sentido de la discreción.
  • Adaptabilidad y aprendizaje rápido en entornos de alta exigencia.
  • Respeto y cultura del esfuerzo, más allá de la formación académica.
  • Gestión ética de la información para la toma de decisiones.

El recorrido de Alba evidencia que la Generación Z aporta mucho más que juventud y dominio tecnológico. Su verdadero valor reside en la combinación de habilidades clásicas y nuevas, fundamentales para navegar con éxito en un mundo empresarial en constante cambio.