Ya no es 18 años: la Generación Z ha decidido a qué edad comienza la adultez

Este grupo etario prioriza la independencia financiera y la autosuficiencia como pilares de la mayoría de edad

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Para la Generación Z, ser
Para la Generación Z, ser adulto no depende de cumplir 18 años, sino de alcanzar estabilidad económica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El concepto de adultez experimenta una transformación profunda entre los jóvenes actuales. La Generación Z ya no considera los 18 años como el inicio de la vida adulta, sino que sitúa ese umbral en torno a los 27 años, cuando la independencia económica y la toma de decisiones propias adquieren un peso real. Este giro en la percepción responde a factores económicos, sociales y culturales que han alterado la manera en que se entiende el paso a la madurez.

Un estudio titulado Adulthood Across Generations, realizado por Life Happens junto con Talker Research, analizó las respuestas de 2.000 personas de diferentes generaciones. Según los datos recabados, el 71% de los participantes coincide en que ser adulto hoy resulta más difícil que hace tres décadas. El 72% atribuye esa dificultad al incremento del coste de vida, señalando la presión financiera como el principal obstáculo para dar por superada la juventud.

El salto a la madurez, postergado hasta los 27 años

La investigación revela que la independencia económica se ha consolidado como el criterio central para definir la adultez. El 56% de los encuestados asocia la adultez con la capacidad de asumir gastos propios, el 45% la vincula a la autosuficiencia financiera y el 46% a la posibilidad de abandonar el hogar familiar.

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El 56% de los jóvenes encuestados asocia la adultez con poder pagar sus propios gastos sin ayuda. (Imagen ilustrativa Infobae)

Estos datos reflejan que la mayoría de la Generación Z no considera que la mayoría de edad legal marque un cambio real en su vida, desplazando ese momento hacia una etapa más avanzada, cercana a los 27 años.

El 42% de los jóvenes reconoce que la vida adulta es más compleja de lo que anticipaba, mientras que un 11% admite que ni siquiera se considera verdaderamente adulto después de cumplir los 18 años. Para este grupo, la adultez implica algo más que una fecha concreta: supone lograr autonomía e independencia en un contexto económico adverso.

El acceso a una vivienda propia y la posibilidad de formar una familia se perciben como objetivos lejanos, con el 47% de los encuestados considerando inalcanzable adquirir una propiedad y el 39% descartando la idea de tener hijos por motivos económicos.

A pesar de la postergación simbólica de la adultez, los miembros de la Generación Z toman decisiones financieras importantes a edades más tempranas que las generaciones anteriores. El estudio indica que a los 22 años muchos abren cuentas de ahorro y contratan seguros de vida, frente a los 27 o 34 años, que es cuando lo hacían los millennials y baby boomers respectivamente.

Casi la mitad de la
Casi la mitad de la Generación Z considera inalcanzable comprar una vivienda en la actualidad. (Imagen ilustrativa Infobae)

El 53% de los jóvenes considera que obtener un seguro de vida es un indicador claro de adultez, lo que sugiere una mayor conciencia sobre la necesidad de prever el futuro y protegerse ante riesgos imprevistos.

Responsabilidades económicas antes que símbolos sociales

Las prioridades de la Generación Z muestran un cambio respecto a cohortes previas. Mientras generaciones anteriores vinculaban la adultez a hitos sociales como formar una familia o alcanzar una carrera estable, los jóvenes actuales reconocen las responsabilidades económicas y la independencia financiera como los factores determinantes.

Según la encuesta, el 56% considera fundamental poder afrontar sus propios gastos, mientras que el 45% subraya la importancia de no depender económicamente de padres o familiares.

El estudio resalta que la Generación Z ha comenzado a ahorrar para su jubilación y a contratar seguros de vida desde los 22 años, mucho antes que los millennials, quienes lo hicieron a los 27 y 28 años respectivamente, o la generación X, que lo hizo a los 31 y 33 años.

A los 22 años, muchos
A los 22 años, muchos jóvenes ya piensan en el ahorro para la jubilación y en seguros de vida. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los baby boomers retrasaron aún más estas decisiones, postergándolas hasta los 34 años. Este comportamiento revela una actitud más precavida respecto al futuro, impulsada por la sensación de que el contexto económico actual exige anticipación y planificación.

El informe también evidencia que la Generación Z enfrenta mayores barreras estructurales, como el acceso a la vivienda o la posibilidad de mantener a una familia, lo que provoca que la percepción de adultez se desplace a edades más avanzadas. Este fenómeno refleja una redefinición de los ritos de paso tradicionales, donde la estabilidad económica y la autosuficiencia personal pesan más que la edad legal o los logros sociales convencionales.