Tenía pedido de captura en Bariloche y lo detuvieron tras una persecución que terminó en choque

La Policía de Río Negro interceptó a un sospechoso que circulaba en un vehículo vinculado a varios delitos. El operativo concluyó con el hallazgo de dispositivos electrónicos usados para abrir automóviles

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Intentó escapar a toda velocidad en un Toyota Etios, pero fue arrestado tras perder el control y chocar (Fuente: Río Negro)
Intentó escapar a toda velocidad en un Toyota Etios, pero fue arrestado tras perder el control y chocar (Fuente: Río Negro)

Un hombre de 29 años fue detenido en Bariloche tras una persecución de la Policía de Río Negro, la cual terminó cuando el auto que conducía el sospechoso chocó contra un cesto de residuos en el sector oeste de la ciudad. El hecho ocurrió en la mañana del martes cuando el sistema de videovigilancia 911 RN Emergencias identificó la circulación de un Toyota Etios blanco que ya estaba previamente asociado a diversos delitos.

De acuerdo con fuentes policiales, el sospechoso tenía un pedido de captura vigente emitido en marzo de 2026 por el Juzgado de Ejecución Penal 12 de Bariloche, en el marco de causas vinculadas a hechos delictivos anteriores. El sospechoso, identificado como Javier Alejandro Ortiz de 33 años, era buscado por una condena pendiente por robo agravado cometido en banda.

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Tras la detección de la camáras, se alertó a la Policía provincial que desplegó un operativo para capturar al sospechoso que involucró varias patrullas y el uso de tecnología urbana. La rápida detección del vehículo fue posible gracias a la integración de las cámaras de videovigilancia y al trabajo conjunto con las patrullas en la calle.

La persecución comenzó en la zona de avenida Bustillo y Book, y se extendió por barrios del sector oeste. Ortiz, al advertir la presencia policial cerca del kilómetro cinco, aceleró y realizó maniobras que pusieron en riesgo a otros automovilistas y peatones. Durante la huida, las patrullas coordinaron acciones a partir de la información transmitida por el sistema de monitoreo.

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El trayecto se prolongó por varias cuadras hasta que, en la calle Ojos del Salado, el conductor perdió el control del vehículo e impactó contra un cesto de residuos. En ese momento, los efectivos lograron reducirlo y evitar un nuevo intento de fuga. En el interior del vehículo se incautaron equipos de comunicación que, según la investigación preliminar, habrían sido utilizados para vulnerar sistemas de cierre centralizado y alarmas de automóviles.

El procedimiento quedó a cargo del personal de la Comisaría 27° de Melipal, que realizó la detención y la requisa del automóvil. Esta modalidad se encuentra bajo análisis de la Justicia de Río Negro para determinar su alcance y vinculación con otros hechos delictivos en la ciudad.

La verificación de antecedentes confirmó que Ortiz tenía un pedido de captura emitido en marzo de 2026 por el Juzgado de Ejecución Penal N° 12 de Bariloche, en causas de robo. El detenido debía cumplir una condena de seis años de prisión unificada por distintos robos, aunque permanecía prófugo desde que se dictó la sentencia.

La Policía de Río Negro continúa las actuaciones para determinar la posible participación del detenido en otros hechos, particularmente en aquellos en los que se utilizaron dispositivos electrónicos para sortear sistemas de seguridad vehicular. El despliegue coordinado del sistema de cámaras y la intervención de las patrullas resultaron determinantes para concretar la detención.

Un caso reciente en la región profundizó la preocupación por la escalada de episodios delictivos que terminan en situaciones extremas. El 20 de mayo, Héctor Lucas Llamani, de 32 años, intentó robar objetos del interior de una camioneta estacionada en la zona del Parque del Este, en la capital neuquina. Al ser descubierto por el propietario del vehículo, huyó a pie hacia la costa del río Neuquén y se arrojó al agua para evitar ser alcanzado.

El cuerpo fue hallado el 12 de junio entre la Isla Jordán, en Cipolletti, y la península Hiroki, en avanzado estado de descomposición. La identificación se realizó mediante huellas dactilares, ya que la desaparición había sido reportada por la madre del hombre días después de la fuga. Durante la investigación, un amigo de Llamani reconoció haber participado en el intento de robo y aportó detalles a las autoridades. La causa quedó a cargo de la Justicia de Río Negro, que confirmó la identidad de la víctima tras las pericias correspondientes.

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