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Lola Morán, la actriz de Aliados, tuvo que ser internada y se sometió a una cirugía: “Toca tener más paciencia y fe”

La intérprete de la serie de Cris Morena, volvió a preocupar a sus seguidores luego de mostrarse en una clínica. En 2023 reveló que padece una enfermedad que no tiene cura ni tratamiento

La actriz de Aliados se encuentra hace poco más de una semana internada en un sanatorio (Video: Instagram)

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Lola Morán volvió a preocupar a sus seguidores al contar que permanecía internada tras una intervención quirúrgica. Recordada por sus papeles en Aliados y 100 días para enamorarse, la actriz convirtió sus redes en un minuto a minuto de la internación. Todo comenzó con un video.

“Acompáñame en estos días de mierda. Get ready with me versión dolor crónico”, arrancó. El tono lo marcó desde el primer segundo: humor como escudo frente al dolor crónico y una cámara encendida para no atravesar sola lo que venía.

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El relato empezó con cuatro horas en la guardia sin que nada lograra bajarle el dolor. “Por suerte vino novio al rescate con mondongo y Teté”, contó. Como ningún tratamiento funcionó, la internaron. La noche fue difícil: “Dormí como el orto y esto ya es al otro día”.

Mujer recostada en cama de hospital con bata de paciente azul; dos mujeres de pie y sentada a su alrededor; mesa con comida; ventana grande con vista a árboles y cielo
Lola estuvo acompañada por amigas y por su pareja
Mujer en cama de hospital con camiseta azul, sostiene un dulce. Bandeja con comida, naranjas y botellas de agua. Equipo médico, cortina y cruz en la pared
La actriz, a pesar del mal momento, eligió tener pequeños momentos de felicidad

Desde la habitación, hizo el recorrido con cámara en mano. “Ahora sí vamos con el room tour. Por acá tenemos el cosito que me pasa la medicación, que no le funcionan las ruedas”, describió. El hospital no era el que tenían en mente: “En realidad me quiso llevar a un hospital un toque más cheto. Pero nos confundimos y caímos a uno a un par de cuadras de ese. Entre la desesperación del dolor y que llegamos al más cercano que había y bueno, las instalaciones estaban un toque venidas a menos”. Aunque aclaró: “Ah, pero la comida estaba deli”.

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La intervención se demoró tres horas. “Tenía que hacer ayuno. Estaba cagada de sed”, recordó. Cuando por fin la fueron a buscar, todo salió bien: “Salió todo joya. La sedación pegó súper. Volví a la habitación, comí rico. Novio me trajo un chocolate para ser feliz”. Después de una semana sin dormir, logró cinco horas seguidas. “Cinco y media me tomé estos matecitos del bien. Me hicieron un enema y me fui a casa. El dolor bajó y me derivaron a otro médico que lo voy a ver mañana. Chauchis”, cerró.

Las historias que vinieron después mostraron otro capítulo. Al volver del quirófano, Lola se encontró con una sorpresa: sus dos perros —Churri, un dachshund marrón con arnés negro, y Chinchu, un perro rubio con arnés verde— estaban sobre su cama del hospital. En la foto, Lola sonríe con los ojos cerrados mientras ambos descansan sobre ella, con el camisón institucional y la vía en la mano. “Volví del quirófano, me dormí un ratito y de repente miren la sorpresa que me hicieron!!!”, escribió.

Mujer en bata de hospital con vía intravenosa en el brazo, recostada en cama de clínica con dos perros pequeños con arneses bajo una manta azul
"Volví del quirófano, me durmió un ratito y de repente, miren la sorpresa", contó la actriz de Aliados en medio del dolor
Brazo de persona con vía intravenosa en una cama de clínica junto a un perro salchicha acostado. Fondo amarillo con televisores
Una de las empleadas del hospital fue la encargada de facilitar el ingreso de sus mascotas

Una segunda historia mostró a Churri acostado sobre sus piernas, con la vía en primer plano y la habitación de paredes amarillas y dos televisores apagados al fondo. “Churri no se me despega no puedo más del amor”, decía el texto sobreimpreso. La tercera capturó a Lola y a Chinchu dormidos juntos, el perro sobre su pecho y ambos con los ojos cerrados. “Tengo la cara explotada de los corticoides pero que me importa miren este momento con Chinchu”, escribió.

El posteo que explicó cómo llegaron los perros al hospital llegó después y completó el cuadro. “Casi una semanita internada y contando, pero como verán tuve el mejor recargo de energía por lejos”, arrancó Lola. Detrás de la sorpresa había una cadena de gestos: Dani, una seguidora que trabaja en el hospital Austral, vio una historia donde Lola contaba que extrañaba a sus mascotas. Le escribió a Day, del área de experiencia del paciente, quien lleva adelante el proyecto Patitas de Guardia: una iniciativa que permite a los pacientes internados recibir la visita de sus perros.

“¿Pueden creer que le escribió a Day, quien trabaja en experiencia del paciente, que lleva el proyecto Patitas de Guardia, donde los que estamos internados podemos recibir de visita a nuestros perritos, y lo hicieron posible? Todavía no puedo creerlo”, escribió la actriz.

Una mujer con bata hospitalaria yace en una cama clínica con un perro pequeño de pelaje claro y arnés verde sobre su pecho
Lola no dio detalles de por qué tuvo que ingresar al quirófano (Instagram)

Lo organizaron como sorpresa. Marcos, su novio, esperaba en la habitación cuando le tocaron la puerta para preguntarle si quería recibir visitas caninas. “Marcos me dijo que se tenía que ir a hacer algo del trabajo de urgencia... pero en realidad iba a buscar a las sanguijuelas”, contó Lola.

El posteo cerró con una actualización sobre su estado: “Por acá la verdad que bastante dolorida de la intervención de ayer, toca tener más paciencia y fe, pero me siento más que agradecida de lo cuidada y querida que me siento. Gracias a ustedes también, que me acompañan 24/7 y no saben cuánto se siente”.

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