
El 20 de noviembre de 2019 en el quinto piso de los tribunales de la calle Talcahuano, el ex fiscal general Julio Castro logró guardar su cara en su hora más crítica. Pidió ante el Tribunal N°8, encargado de juzgarlo, que la prensa presente no lo filmara ni le tomara fotos mientras leía el veredicto en su contra por violar y golpear a su ex novia, una abogada 25 años más joven que él. El pedido fue concedido. No hubo una sola cámara que le apuntara. Pero el gesto de Castro al oír la pena en su contra fue memorable. “No puede ser”, gritó en una voz media, disgustado, mientras el Tribunal le imponía seis años y seis meses de encierro tras un pedido de la fiscal de juicio Luz Castany. No fue detenido de inmediato; Castro sigue libre hasta hoy. Su defensa fue hábil. Jugó el juego de apelaciones, hasta ayer.
Finalmente, la Sala II de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, integrada por los jueces Eugenio C. Sarrabayrouse, Pablo Jantus y Gustavo A. Bruzzone resolvió el recurso de casación del equipo de abogados de Castro en un fallo de más de 180 páginas. El recurso fue denegado y la pena en su contra quedó confirmada. “A mi criterio no hay dudas que el acusado llevó a cabo las conductas reprochadas de abuso sexual con acceso carnal anal en la forma y los momentos indicados, sabiendo lo que hacía y que su novia no lo consentía”, razonó Bruzzone en una decisión histórica que apunta al corazón de la corporación judicial, al que Infobae accedió en forma completa.
PUBLICIDAD
Bruzzone, también, rechazó los argumentos previos que intentaban revertir la culpa en la víctima. Constató el maltrato verbal en diversas comunicaciones entre ambos. Castro se refería a su ex pareja” con ofensas y humillaciones que emergen de los casi treinta (no fueron “cuatro o cinco”) mensajes transcriptos en el voto, por mencionar sólo algunas: “boluda”, “trucha”, “chiflada”, “gato”, “trola”, “calienta bragueta”, “calienta chorizo”, “loca de mierda”, “estúpida de mierda”, “inaguantable”, “enferma desquiciada”, “insegura”, “tóxica”, “insoportable”, “desequilibrada”, “básica”, que nunca sería normal, que le daba “vergüenza”.

La víctima fue querellante en el caso: desistió de su querella al comienzo del juicio, desgastada, adujo motivos médicos. Sin embargo, su denuncia fue la clave. La presentó en 2017, primero ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte, recibió una prohibición de acercamiento, luego instó la acción en la Justicia penal. El juez Hernán López, hoy camarista, procesó a Castro, le creyó a la víctima que sostuvo su relato con pruebas y pericias: la Sala VII de la Cámara ratificó su decisión.
PUBLICIDAD
Sin embargo, el nuevo fallo de la Sala II que confirma la condena no ordenó su inmediata detención para hacer efectivo el cumplimiento de la pena. Al ex fiscal general le quedan dos vías abiertas: un recurso extraordinario ante la Cámara o llegar a la Corte Suprema. En ambos, coinciden fuentes en Tribunales que siguen de cerca la causa, sus chances son escasas.
Decir “ex fiscal” es particularmente significativo: este año, tras haber cobrado un sueldo de la Procuración a pesar de estar condenado en primera instancia por un delito aberrante, Castro fue destituido de su cargo y funciones en un juicio político histórico.
PUBLICIDAD

En su juicio político, lo acusaron de acosar sexual y laboralmente a 11 empleados desde 1995.
Así, fue removido por “mal desempeño del cargo” y por “no haber obrado con buena conducta”.
Castro, tras una denuncia original formulada por una ex empleada en 2014, enfrentó el comienzo de la investigación en su contra recién en 2017, con una sólida instrucción a cargo de la fiscal federal Laura Mazzaferri y su equipo. En la lectura del veredicto, se habló de “numerosos hechos de suma gravedad dirigidos a lo largo del tiempo caracterizados por ensañamiento con mujeres y dependientes” marcados por la “falta de consciencia de género y respeto a los demás” que “configuraron un ejercicio abusivo de su poder” y que “distan de lo que la sociedad espera de un magistrado”.
PUBLICIDAD
La causa por abuso fue puesta en la balanza. También, un perturbador hecho que Infobae reveló en 2018: una serie de tuits a una menor santiagueña que datan de 2014.
Castro, a lo largo del proceso “insistió en su inocencia y culpó a circunstancias externas sin un atisbo de arrepentimiento, no existieron pedido de disculpa a quienes fueron víctimas”, se afirmó en la lectura.
PUBLICIDAD
También se ordenaron reparaciones particulares a las víctimas.
SEGUIR LEYENDO:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Juicio por Loan Peña, en vivo: el padre del niño se emocionó al recordar a su hijo y complicó a Laudelina en su declaración
José Peña dijo que vio cómo la tía del menor “se alejaba de nosotros, eso me sorprendió”. Y además dijo ante el tribunal que la notó “nerviosa”, al igual que al marido de ella, Bernardo Benítez. Luego declarará María Noguera, la madre del pequeño
Juicio por la muerte de Maradona, en vivo: declara la expareja de un imputado que fue enfermera de Diego y la echaron
Se trata de Cinthia Córdoba, quien mantuvo una relación con Mariano Perroni. El acusado, que era jefe de enfermeros, habló de ella durante su declaración y dijo que su separación fue por esta causa. Que se espera para la jornada
Detuvieron al hijo del presidente de Rosario Central con un revólver
Matías Belloso fue aprehendido junto a otros tres jóvenes en un procedimiento que realizó el Comando Radioeléctrico en Granadero Baigorria, ciudad vecina a Rosario. Tenían un calibre 22 largo en el Peugeot 208 en el que se desplazaban

Matricidio en Castelar: qué reveló la autopsia de la abogada asesinada por su hijo
El acusado, de 24 años, también apuñaló a su padre, quien sobrevivió al ataque y fue internado en el Hospital Santojanni

Bastián Jerez, el nene que se accidentó en los médanos de Pinamar, inició la etapa de rehabilitación
Lo anunció Macarena, su madre, a través de sus redes sociales. El accidente ocurrió en enero cuando el vehículo UTV en el que estaba con su padre chocó con una camioneta


