Estados Unidos destruyó el 90% de la industria militar de Irán y redujo drásticamente su capacidad de ataque

El jefe del Comando Central norteamericano, Brad Cooper, afirmó ante el Senado que Teherán ya no puede amenazar a Washington ni a sus aliados regionales. También sostuvo que fueron interrumpidas las rutas de suministro hacia Hezbollah, Hamas y los hutíes

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El almirante Brad Cooper durante una visita al USS Tripoli, desplegado por Estados Unidos en Medio Oriente (REUTERS/Archivo)
El almirante Brad Cooper durante una visita al USS Tripoli, desplegado por Estados Unidos en Medio Oriente (REUTERS/Archivo)

El jefe del Comando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper, aseguró este jueves ante el Senado norteamericano que la ofensiva militar lanzada contra Irán destruyó cerca del 90% de la infraestructura industrial vinculada a la defensa del régimen iraní y redujo de forma drástica su capacidad de amenazar a otros países de Medio Oriente.

Durante una audiencia legislativa en Washington, Cooper afirmó que los bombardeos ejecutados por Estados Unidos e Israel desde finales de febrero provocaron un deterioro severo en las capacidades militares iraníes.

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Irán tiene una amenaza significativamente degradada y ya no amenaza a los socios regionales ni a Estados Unidos de la manera en que podía hacerlo antes”, declaró el militar.

El comandante sostuvo además que el impacto de la campaña fue mucho más amplio que la simple destrucción de misiles o drones. Según explicó, también quedaron afectados los sistemas de mando, coordinación y producción armamentística del régimen iraní.

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“Lo que hemos destruido es la capacidad de reconstrucción inmediata”, afirmó Cooper ante los senadores. Y agregó: “Es una degradación significativa de capacidades”.

El jefe del CENTCOM, almirante Brad Cooper, y el comandante del AFRICOM, general Dagvin Anderson, durante una audiencia en el Senado de Estados Unidos en Washington (REUTERS/Kevin Lamarque)
El jefe del CENTCOM, almirante Brad Cooper, y el comandante del AFRICOM, general Dagvin Anderson, durante una audiencia en el Senado de Estados Unidos en Washington (REUTERS/Kevin Lamarque)

El jefe militar remarcó que la industria de defensa iraní sufrió un golpe del que tardará años en recuperarse. Según precisó, los ataques destruyeron aproximadamente el 90% de la base industrial militar de Teherán, incluyendo instalaciones vinculadas a la fabricación de drones, misiles y equipamiento utilizado por fuerzas iraníes y grupos aliados en la región.

La declaración del jefe del CENTCOM llega mientras persisten dudas dentro de la propia comunidad de inteligencia estadounidense sobre el verdadero nivel de destrucción del arsenal iraní. Informes citados en los últimos días por funcionarios y analistas señalaron que Teherán todavía conservaría parte importante de sus lanzadores móviles y reservas de misiles.

Cooper evitó responder directamente a esas versiones, aunque rechazó las cifras que circulan públicamente. “Los números que he visto en fuentes abiertas no son precisos”, sostuvo durante la audiencia.

El almirante insistió en que la evaluación militar no debe centrarse únicamente en la cantidad de armamento sobreviviente, sino también en la capacidad operativa general del régimen. “El sistema de comando y control fue destruido”, afirmó.

Pese a las declaraciones optimistas de Washington, el propio Cooper reconoció que Irán todavía conserva cierto nivel de amenaza regional debido a su tamaño territorial y a remanentes de infraestructura militar.

El USS Gerald R. Ford atraca en la ciudad croata de Split el 28 de marzo de 2026. (AP Foto/Tom Dubravec/Archivo)
El USS Gerald R. Ford atraca en la ciudad croata de Split el 28 de marzo de 2026. (AP Foto/Tom Dubravec/Archivo)

“Es un país muy grande”, explicó ante el comité del Senado.

No obstante, aseguró que el régimen perdió buena parte de su capacidad de proyectar influencia militar fuera de sus fronteras. Según el comandante, las operaciones estadounidenses e israelíes interrumpieron las rutas utilizadas por Teherán para transferir armas y recursos a organizaciones aliadas en Medio Oriente.

“Esas rutas y métodos de transferencia fueron cortados”, afirmó Cooper al referirse a los suministros destinados a Hezbollah, Hamas y los hutíes de Yemen.

El militar justificó la ofensiva iniciada el 28 de febrero argumentando que grupos respaldados por Irán habían atacado repetidamente intereses estadounidenses en la región durante los últimos años. Según indicó, fuerzas vinculadas a Teherán realizaron más de 350 ataques contra tropas y diplomáticos norteamericanos en aproximadamente 30 meses.

De acuerdo con Cooper, esas acciones dejaron cuatro militares estadounidenses muertos y cerca de 200 heridos.

Las declaraciones del jefe del CENTCOM se producen además en medio de una situación todavía inestable en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial. Antes del conflicto, por ese corredor marítimo circulaba alrededor del 20% del petróleo comercializado a nivel global.

Efectivos militares de Yemen patrullan la zona del estrecho de Bab el-Mandeb en medio de las tensiones regionales (REUTERS/Archivo)
Efectivos militares de Yemen patrullan la zona del estrecho de Bab el-Mandeb en medio de las tensiones regionales (REUTERS/Archivo)

Aunque rige un alto el fuego desde hace un mes entre Estados Unidos e Irán, las negociaciones políticas continúan sin avances significativos y persisten las tensiones por las restricciones impuestas sobre el tránsito marítimo.

(Con información de EFE, AFP y Reuters)

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