Un represor pidió la prisión domiciliaria por el coronavirus pero por su esposa se quedará en la cárcel

Es Mario Durquet, condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad en Mar del Plata. Dijo que es grupo de riesgo ante el virus. Pero luego desistió del pedido porque su esposa tenía problemas respiratorias y podía contagiarse

mangulo@infobae.com
Campo de Mayo
Campo de Mayo

El represor Mario Durquet, un civil condenado por delitos de lesa humanidad en Mar del Plata, pidió el arresto domiciliario porque es grupo de riesgo frente al coronavirus. El planteo fue rechazado pero luego reabierto para que se analice mejor su estado de salud. Cuando el Servicio Penitenciario Federal (SPF) debía entregar su informe de salud, Durquet dijo que se quedaba en la cárcel: es porque su esposa tiene problemas respiratorios y los dos corren riesgo de contagio.

Así, la defensa desistió por el momento de su pedido de arresto en su domicilio pero lo podrá volver a pedir cuando su mujer se recupere.

Durquet tiene 69 años y problemas de salud. Por eso su defensa sostuvo que integra los grupos de riesgo ante el coronavirus. La defensa sostuvo que la condena a prisión perpetua de Durquet no está firme, que las prisiones están bajo emergencia y con déficit para contener la pandemia de un virus que es mortal en los grupos de riesgo.

Explicó que su pedido de prisión domiciliaria “contribuye no sólo a resguardar a un adulto mayor especialmente vulnerable ante una situación de riesgo extraordinaria, sino también a proteger al resto de la población carcelaria -como al personal del SPF- y, en definitiva, a nuestra sociedad ante un virus que se propaga por simple proximidad interpersonal".

Integrante de la Concentración Nacional Universitaria (CNU), una organización de ultraderecha, Durquet fue condenado a prisión perpetua en 2016 por el crimen de cinco dirigentes peronistas. Recibió la pena en el primer juicio oral que se hizo en Mar del Plata a civiles por la represión en el que también fue condenado a perpetua el ex fiscal federal Gustavo Demarchi

Durquet está preso en la Unidad 34 de Campo de Mayo, donde están detenidos varios genocidas de la última dictadura militar. Allí funcionaron durante la represión ilegal varios centros de detención -como “Las Casitas” y “El Campito”- y una maternidad clandestina.

El fiscal federal de Mar del Plata Daniel Adler se opuso al pedido. Explicó que los problemas de salud no están acreditados por las autoridades penitenciarias y que la ley establece que el requisito de la prisión domiciliaria es a partir de los 70 años. “Debemos destacar que en la actualidad el temor planteado por el imputado y su defensa importa una situación potencial, toda vez que no existe ningún reporte oficial de la existencia de algún caso sospechoso intramuros en la unidad penitenciaria en la que se encuentra alojado el imputado”, sostuvo el fiscal en las constancias de la causa a la que accedió Infobae y que el SPF tomó medidas de prevención ante el virus.

Uno de los juicios de lesa humanidad que se hizo en Mar del Plata
Uno de los juicios de lesa humanidad que se hizo en Mar del Plata

Adler también señaló que la defensa no informó en qué domicilio Durquet cumpliría el arresto domiciliario ni si allí iba a recibir atención médica que tiene en la cárcel sin tener que salir de su casa, situación que lo que expondría a un riesgo de contagio. Además, la Fiscalía le pidió al SPF que tome medidas para resguardar la salud de los presos.

El Tribunal Oral Federal de Mar del Plata resolvió compartió el criterio y rechazó el pedido de prisión domiciliaria.

El caso llegó a la Cámara Federal de Casación Penal y los jueces Alejandro Slokar, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña entendieron que la decisión no está fundamentada y que se debe analizar más en concreto el estado de salud de Durquet en el contexto de la pandemia por el coronavirus.

Los camaristas señalaron que el represor forma parte de los 1280 presos del sistema federal que el SPF informó que integran los grupo de riesgo ante un contagio del virus y que el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura pidió que los jueces y fiscales tengan en cuenta “la especial situación por la que atraviesa el país y el mundo, así como la imposibilidad del estado de garantizar la integridad física de muchas de las personas privadas de la libertad”.

Así los jueces de Casación resolvieron el viernes pasado que el Tribunal Oral debía dictar un nuevo fallo. El mismo día el Tribunal le pidió al SPF que “con carácter de muy urgente” le envíe un informe completo sobre la salud de Durquet y si las patologías que tiene pueden ser tratadas en la cárcel en el contexto de la pandemia.

Pero la tarde del sábado la defensa de Durquet informó que el represor desistía de su pedido de prisión domiciliaria. Lo explicó en una nota que su defensor oficial, José Gabriel Galán, le envió al Tribunal Oral.

“Que, habiéndome comunicado telefónicamente con mi asistido Mario Ernesto Durquet el nombrado expresó que no cuenta hoy con la posibilidad de cumplir una detención domiciliaria (o una libertad con cuarentena hogareña), en tanto su señora -con quien hubiera cohabitado- además de ser también una persona adulta mayor, padece problemas respiratorios entre otras dolencias, agravándose el consabido riesgo sanitario debido incluso a la precaria situación habitacional de su domicilio”, sostuvo la defensa.

Los jueces del tribunal, Víctor Bianco y Luis Imas, dieron por desistido el trámite de la prisión domiciliaria. El represor continuará en la cárcel y podrá volver a pedido el arresto en su casa cuando su mujer se recupere.

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