Luego del caso de la mujer a la que le cortaron una pierna erróneamente cuando en realidad no era necesario amputarle ninguna y de la jubilada a la que le extirparon la vesícula innecesariamente y terminó muriendo ahora se sumó otro caso de mala praxis en el "Nuevo Sanatorio Berazategui". Dionisia Caballero tenía 64 años. En mayo del año pasado, por un accidente doméstico, sufrió la fractura expuesta del brazo derecho. Los médicos recomendaron operarla para colocarle una placa de metal. Ingresó al quirófano sólo por la quebradura de ese hueso pero salió 3 horas después con una traqueotomía y en estado vegetativo.

Si bien el fallecimiento de la mujer se produjo en mayo del año pasado, la denuncia se conoce recién ahora en medio de una catarata de denuncias de mala praxis de todo tipo contra el sanatorio. La fiscalía N°7 de la doctora Karina Santolín ya tiene, al menos, tres denuncias de las cuales dos implicaron el fallecimiento del paciente. Se espera que en las próximas horas se presenten ocho denuncias más.

"El lunes cuando termine la feria vamos a ponernos en contacto con la causa para poder determinar las responsabilidades. Vamos a pedir que se hagan distintas pericias. Creemos que esta vez el problema pudo ser la cantidad de anestesia suministrada", dice Paola Stekloff, la abogada que esta aglutinando la mayoría de los casos.

Cuando Dionisia ingresó a la clínica, los médicos le informaron a la familia que debería realizar dos intervenciones. La primera para poder limpiar la zona y la segunda para colocar una prótesis y unos tornillos provistos por PAMI. La primera de las operaciones se llevó a cabo sin problemas pero en la segunda surgieron las complicaciones. Al terminar esta segunda cirugía la mujer sufrió un paro cardiorrespiratorio. Inmediatamente el cirujano procedió a practicarle una traqueotomía. Todo se complicó y según le informaron los doctores a los familiares que esperaban afuera, Dionisia quedó en estado vegetativo.

"Tres días estuvo así hasta que finalmente murió. Encima los médicos decían que nos quedáramos tranquilos que si ella era fuerte iba a salir cuando claramente el cuadro era irreversible. Nunca dieron una explicación adecuada", comenta un allegado a la familia.

Lo cierto es que la única teoría que llegaron a esbozarle los médicos al esposo y los hijos de Dionisia es que todo se habría complicado porque la mujer tenía sobrepeso y fumaba. Sin embargo la mujer no tenía ningún tipo de antecedente cardíaco.

"Es cierto que todas las operaciones conllevan un riesgo, eso es indudable pero llama mucho la atención que haya entrado por una fractura en el brazo y se haya muerto tres días después dentro de la clínica. A medida que los casos van tomando repercusión son cada vez más los que se acercan a denunciar", señaló Stekloff.

A raíz de esta nueva denuncia, Infobae se acercó nuevamente al sanatorio denunciado en busca de alguna palabra oficial que dé alguna explicación sobre las denuncias. Nuevamente primó el silencio: "No va a bajar nadie a hablar. Se va a emitir un comunicado cuando la dirección lo crea conveniente", respondió una de las recepcionistas. Es la misma respuesta que vienen dando desde hace una semana cuando se hizo público el caso de la mujer a la que le amputaron la pierna.

El sanatorio denunciado ya fue allanado en dos oportunidades. La última fue ayer al mediodía cuando la justicia se presentó para secuestrar la historia clínica de Teresa Angilleta, la mujer a la que debían operarle el píloro (una válvula que conecta el estómago con el duodeno) y en lugar de eso le habrían sacado la vesícula por error, lo que le produjo la muerte. No se descarta que en las próximas horas se realicen nuevos procedimientos.

Uno de los médicos denunciados es el cirujano Fernando Javier Palladino. Fue el que opero erróneamente a Teresa. Tal como contó Infobae, la justicia, en paralelo a la investigación por mala praxis, analiza la conexión entre el profesional y una casa velatoria que queda a tres cuadras de la clínica y a la cual se derivaban a los familiares de los muertos con una "recomendación especial". En las últimas horas surgieron nuevos elementos que indicarían que Palladino sería el dueño de ese lugar. También está comprobado que el profesional estuvo, al menos, dos años como jefe de la morgue de Quilmes.

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