
Pasar mucho tiempo frente al teléfono mientras se convive con hijos adolescentes puede afectar cómo ellos perciben la disponibilidad emocional de sus cuidadores y, con ello, su sensación de seguridad en el vínculo. Esa es la principal advertencia de un estudio del Centro de Investigación e Innovación de Newport Healthcare (Estados Unidos) publicado en la revista científica Frontiers in Psychology, que analizó el fenómeno a partir de lo que reportan los propios jóvenes sobre la interferencia de dispositivos móviles en la relación cotidiana.
El trabajo se enfocó en una idea concreta: no midió “horas de pantalla” de los padres, sino la percepción de los jóvenes sobre si el teléfono interrumpe conversaciones, atención y momentos compartidos. Esa diferencia importa porque pone el foco en cómo se vive la interacción —si el adolescente se siente ignorado o desplazado— más que en un conteo rígido de minutos.
PUBLICIDAD
Los investigadores, además, remarcaron un punto metodológico clave: los hallazgos muestran asociación, pero no prueban causa y efecto. Aun así, advirtieron que, por la omnipresencia del smartphone, incluso efectos pequeños en la dinámica familiar podrían acumularse y tener consecuencias a largo plazo.
En una línea convergente —aunque basada en otra población y en una metodología diferente—, un informe difundido por la Comisión Europea encontró una asociación entre el uso de pantallas y diversos indicadores de bienestar en adolescentes de la Unión Europea, que pasan en promedio 4,5 horas online durante los días de escuela y más de seis horas los fines de semana, además de reportar distintos síntomas y malestares.
PUBLICIDAD
Qué encontró el estudio: la “interferencia” del móvil y el apego inseguro

El estudio, citado por Infosalus, partió de un patrón que, según los autores, se repetía en la clínica y en conversaciones familiares: adolescentes que decían “competir” con el teléfono por la atención de sus padres.
A partir de ese punto, el equipo desarrolló una herramienta específica: la “escala de interferencia del apego a los dispositivos”, que pide a los adolescentes que califiquen cómo el uso de pantallas por parte de sus cuidadores afecta la atención, la disponibilidad y la calidad de las interacciones.
Con esa escala, los científicos reclutaron una muestra de 600 adolescentes de entre 12 y 17 años (presentada como representativa de la población general de Estados Unidos) y la combinaron con preguntas sobre estilo de apego. En términos generales, el texto explica que el apego inseguro puede expresarse como ansiedad (búsqueda intensa de validación y miedo al rechazo) o como evitación (distancia emocional y dificultad para sostener relaciones cercanas).
PUBLICIDAD
El resultado principal fue consistente: a mayor puntuación en la escala, mayores niveles reportados de apego inseguro, tanto en su forma ansiosa como evitativa. Don Grant, citado como investigador del Centro de Investigación e Innovación de Newport Healthcare, subrayó que el apego puede ser “maleable” incluso durante la adolescencia y que, por eso, la forma en que se sostiene la disponibilidad emocional del adulto sigue siendo relevante en esa etapa.
El artículo también recogió una recomendación práctica que se desprende del propio estudio: no se plantea que un padre o madre deba responder de inmediato a cada pedido de atención, pero sí que, cuando ocurren esas solicitudes, se reconozcan y se responda “de alguna manera”, para evitar que el adolescente acumule la sensación de quedar relegado por el dispositivo.
PUBLICIDAD
Qué puede hacer una familia: límites realistas y momentos sin dispositivos

El texto de Infosalus plantea un problema cotidiano: los teléfonos inteligentes atraviesan todos los aspectos de la vida —incluida la crianza— y pueden “colarse” en conversaciones, comidas o instantes de cercanía. En ese contexto, la discusión se desplaza del control absoluto al diseño de reglas simples que sostengan un mínimo de atención compartida.
En ese marco, el artículo propone una serie de medidas concretas orientadas a reducir fricciones sin caer en culpas imposibles: tiempos y espacios sin dispositivos, como comidas familiares sin teléfonos, actividades compartidas sin pantallas (salidas, juegos) y reglas domésticas (por ejemplo, no llevar el móvil al dormitorio en la noche).
PUBLICIDAD
Estas recomendaciones buscan que el adolescente tenga momentos previsibles en los que perciba que el adulto está presente, con atención sostenida y sin interrupciones por notificaciones o desplazamientos infinitos en redes.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Salvaje ataque en Villa Lugano: golpeó a una mujer que caminaba por la calle, escapó y terminó detenido
El agresor tiene 21 años y antecedentes por robo y hurto. El hermano de la víctima logró interceptarlo cuando intentaba darse a la fuga. La secuencia quedó registrada por una cámara de seguridad

Procesaron a los sospechosos del crimen narco de Palermo: la suela de zapatilla que fue clave para la acusación
Se trata de Cristian Nahuel Paiva y Ulises Aladro, ambos oriundos de Longchamps, detenidos por el ataque sicario que terminó con la vida del uruguayo Carlos Migales Viera. La decisión fue tomada por el juez Damián Kirszenbaum

Hallaron cuchillos y prendas con manchas rojas en la casa de un sospechoso detenido por la desaparición de Nancy Godoy
La docente de 52 años se contactó por última vez con su familia el 7 de octubre, cuando se encontraba en una estancia cercana a la escuela rural donde trabaja en Esquina, Corrientes

Organizaciones de adultos mayores demandaron a la ANMAT por el reemplazo de los prospectos en papel por códigos QR
La presentación judicial cuestiona la disposición que permite a los laboratorios prescindir del folleto impreso y advierte que el acceso a información sobre dosis, contraindicaciones y efectos adversos no debe depender de un celular ni de la conexión a internet

El Niño: la creciente del Paraná provocó dos muertes y Corrientes sigue en problemas por las evacuaciones
Dos peones que realizaban tareas en la zona de islas fallecieron al caer al agua. La capital y varias ciudades costeras correntinas continúan en alerta


