Debido a la ola de calor, los habitantes de Río Gallegos aprovecharon el histórico “veranito” para sumergirse en el homónimo río, ubicado a 30 km de la capital de Santa Cruz. (Walter Diaz)
Debido a la ola de calor, los habitantes de Río Gallegos aprovecharon el histórico “veranito” para sumergirse en el homónimo río, ubicado a 30 km de la capital de Santa Cruz. (Walter Diaz)

Desde comienzos de febrero, la Patagonia argentina fue alcanzada por una inédita ola de calor. La temperatura promedio en la región trepó por encima de los 30° C y les otorgó a turistas y residentes la poco convencional oportunidad de bañarse en aguas australes.

Según un reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las altas temperaturas de la última semana fueron causadas por un "intenso anticiclón que desde el sábado pasado  se ubica en el centro-este del país y, por su circulación, se ha ocupado de impulsar aire muy cálido hacia el sur del país de manera persistente, afectando toda la Patagonia".

Este año, sin embargo, los vientos llevados por el anticiclón fueron cálidos al punto tal que llevó a registrar máximos históricos en algunas ciudades de la región: en Perito Moreno, provincia de Santa Cruz, los 38.2° C del lunes superaron largamente a los 35° C de enero de 2013, que marcaban el récord anterior.

Vecinos de Santa Cruz se metieron en el frío Río Gallegos.
Vecinos de Santa Cruz se metieron en el frío Río Gallegos.
(Fotos de Walter Diaz)
(Fotos de Walter Diaz)

Más aún, en la ciudad fueguina de Río Grande, el termómetro superó por primera vez los 30° C -al menos desde 1961, año en que comenzaron las mediciones sistemáticas-. El lunes el número llegó a 30.8° C, muy por encima de la máxima de 28.6° C registrada en febrero de 1962.

Lo inusual de estas temperaturas en la provincia más austral del país se vio reflejado en la decisión de la gobernadora, Rosana Bertone, de restringir la asistencia de empleados públicos a las distintas dependencias del Estado para la jornada laboral del martes.

"Las particulares condiciones edilicias de las dependencias públicas fueguinas (preparadas para ser calefaccionadas y no para enfriarse) no permiten templar los ambientes acorde a este inusual clima", explicaron a la hora de justificar la medida.

Además del extraño paisaje de turistas y vecinos utilizando remeras y ropa ligera, una de las postales llamativas en el extremo sur del país fueron los chapuzones en las aguas de Playa Grande, ubicada sobre uno de los márgenes de la ciudad de Ushuaia. Allí, el frío suele impedir que los bañistas entren en contacto con el mar.

La misma actitud tomaron residentes y extranjeros que hicieron los tradicionales senderos de trekking de la zona. En la Laguna Esmeralda y Turquesa, por ejemplo, algunos se animaron a ingresar a los coloridos cursos de agua.

Otros, en cambio, aprovecharon las circunstancias extraordinarias para realizar deporte al aire libre. "Esta tarde más de cincuenta personas aprovecharon al máximo el buen clima en la Plaza Cívica con las clases abiertas de Body Combat del instructor Hugo Flores y Zumba con la profe Marta Ortiz", escribió ayer en su cuenta de Twitter el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto.

En una de las plazas céntricas de Ushuaia, un grupo de vecinos aprovechó el calor para realizar deporte al aire libre.
En una de las plazas céntricas de Ushuaia, un grupo de vecinos aprovechó el calor para realizar deporte al aire libre.
(@WalterVuotoTDF)
(@WalterVuotoTDF)

Iris, una vecina de Ushuaia que alquila cabañas a turistas, contó a Infobae: "Hace 31 años que vivo acá y tuve varios con 1 o 2 días de temperaturas que superaron los 25°. No es común una sensación térmica de 30° todos los días, pero no es la primera vez". En su familia optaron por realizar una rutina doméstica. "Nuestros amigos se metieron a las aguas del canal, al río Pipo y algunos fueron a Playa Larga. Nosotros nos quedamos en casa esta vez. Metimos mucho protector solar porque hizo mucho sol y acá es mucho más fuerte que en Buenos Aires. Short, reposera, mate y ¡bebidas con mucho hielo!", agregó.

Incendios en Chubut

Como contracara de las imágenes que muestran las orillas del Canal de Beagle convertidas en el espejo de una playa de la costa bonaerense, varios focos de incendio que afectaron miles de hectáreas en la región, principalmente en el noroeste de Chubut y el suroeste de Río Negro.

Una de las localidades más afectadas fue Epuyén, donde las llamas ya arrasaron 2.000 hectáreas. A pesar de un amplio operativo donde participan más de 150 agentes, aviones hidratantes y helicópteros de Chubut, Río Negro y Chile, los fuegos están lejos de ser controlados. 

Esta calamidad termina de confirmar un verano negro para el pueblo de 4,000 habitantes. La misma localidad alberga un brote de hantavirus, cuya particular cepa que facilita el contagio entre humanos dejó un saldo de 32 contagiados y 12 muertos.

Uno de los focos de incendio en Epuyén. (Télam)
Uno de los focos de incendio en Epuyén. (Télam)

No obstante, tras varias jornadas sofocantes la ola de calor patagónica no se prolongaría durante mucho tiempo más. "De a poco, el anticiclón va a desplazarse hacia el este y permitirá el ingreso de aire más frío a la Patagonia, por lo que se espera que en breve ya comiencen a notarse los cambios en las temperaturas en el oeste y sur de esa región", indicó el SMN. 

Las elevadas temperaturas ya empezaron a menguar en las últimas horas. En Tierra del Fuego, volvieron los registros habituales para esta época del año, con 6° de mínima y 14° de máxima en las ciudades de Ushuaia y Río Grande. En Santa Cruz, la amplitud térmica oscilará entre los 8° y 20°.

El SMN adelantó que el fenómeno enfilará hacia el centro y norte del país. "Se prevé que las temperaturas estén entre 35º C y 39º C en el sur de Buenos Aires, La Pampa, este de Mendoza y sur de San Luis. Jueves y viernes también serán días de mucho calor en el noroeste argentino y se esperan temperaturas entre 40º C y 45º C", indicó el organismo. 

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