
La evidencia disponible advierte que el consumo sin control de vitaminas y minerales no solo resulta innecesario, sino que puede tener efectos negativos en la salud. Los especialistas subrayan que, aunque la ingesta de suplementos aumentó de manera constante entre los adultos mayores, las investigaciones más recientes recomiendan evaluar primero si existen deficiencias nutricionales concretas antes de optar por estos productos.
Un informe publicado por la revista especializada en salud ScienceDaily aborda este fenómeno: los suplementos tienden a promocionarse como soluciones rápidas para mejorar el bienestar, pero su eficacia depende de la presencia comprobada de carencias.
PUBLICIDAD
El artículo explica que para muchos adultos mayores, el verdadero reto es saber si existe una deficiencia, cuál es su origen y si la suplementación es la vía más segura para corregirla. La investigación subraya que vitaminas como la B12 y la D resultan fundamentales solo en casos de déficit comprobado, mientras que la proteína es un nutriente clave muchas veces ignorado en la dieta de las personas mayores.
También destaca que los suplementos no deben sustituir una alimentación variada y equilibrada, sino ser una herramienta complementaria cuando la dieta no alcanza a cubrir los requerimientos nutricionales, siempre bajo control profesional.
PUBLICIDAD
Evidencia sobre salud cerebral y envejecimiento

El impacto de los suplementos en la salud cerebral de los adultos mayores es uno de los temas que más interés despierta en la investigación actual. Un estudio publicado en la revista científica Journal of Gerontological Nursing en abril de 2026 revisó los principales suplementos utilizados para prevenir el deterioro cognitivo y la demencia en la vejez.
Para los investigadores, la conclusión es clara: la evidencia sobre la eficacia de los suplementos más populares para la memoria y la salud cerebral es limitada, y existen dudas relevantes sobre sus efectos a largo plazo.
Además, la mayoría de los suplementos carecen de pruebas sólidas que respalden su uso como estrategia preventiva o terapéutica frente al deterioro cognitivo.
Remarca también que futuras investigaciones deberían priorizar el estudio de dosis estandarizadas, poblaciones diversas y un seguimiento prolongado para evaluar tanto la eficacia como la seguridad de los productos.
PUBLICIDAD
Para los especialistas, estos hallazgos ponen de manifiesto la necesidad de evitar el consumo por impulso y de priorizar el asesoramiento profesional, sobre todo en personas que ya toman medicamentos o presentan enfermedades crónicas. El riesgo de interacciones y toxicidad aumenta si se consumen suplementos sin indicación médica.
Priorizar la alimentación y el control profesional

Los estudios más recientes señalan que la mejor estrategia para preservar la salud en la vejez es mantener una alimentación variada, con fuentes de proteínas, frutas, verduras, cereales integrales y lácteos o alternativas. La suplementación resulta recomendable solo ante déficits de vitamina D, B12, folato o proteína, identificados mediante análisis clínicos.
PUBLICIDAD
Además, los expertos advierten que el uso indiscriminado de suplementos puede causar toxicidad, interferir con medicamentos o generar efectos adversos, sobre todo en personas mayores que reciben varios tratamientos.
El consumo excesivo de vitamina D o A, así como el uso de hierro sin deficiencia confirmada, puede ser peligroso. También, antioxidantes como el betacaroteno o la vitamina E en dosis altas demostraron aumentar el riesgo de mortalidad en determinados grupos.

La evidencia científica no respalda el uso generalizado de multivitamínicos ni de suplementos para la memoria en adultos mayores sanos. Por el contrario, existe consenso en que la suplementación debe ser puntual y estar siempre supervisada por un profesional de la salud, una vez confirmada la carencia nutricional.
PUBLICIDAD
En paralelo, el seguimiento médico resulta fundamental para ajustar las dosis, evitar complicaciones y garantizar que el abordaje nutricional se adapte a las necesidades individuales en cada etapa del envejecimiento.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Más de 11 millones de personas en América Latina tienen diabetes y no lo saben
La falta de diagnóstico afecta a casi un tercio de quienes conviven con esta enfermedad en América Central y del Sur. Se prevé que el número de casos en ambos subcontinentes crecerá 46% hacia 2050, hasta superar los 51 millones

Descubren patrones de actividad cerebral que podrían anticipar el riesgo de Alzheimer hasta 12 años antes de los fallos de memoria
Un estudio de la Universidad de Stanford comparó pacientes diagnosticados con la enfermedad y a los llamados “super ancianos”, mayores de 75 años con una longevidad excepcional. Buscan predecir la probabilidad de deterioro cognitivo o neurodegeneración

Chernóbil, 40 años después: los perros que sobrevivieron al desastre nuclear son genéticamente distintos, según un estudio
La investigación analizó los genomas de 63 animales y halló variaciones en más de 100 zonas del ADN vinculadas con el cáncer, la reparación celular y la respuesta inmunitaria del organismo

Dientes de un cementerio inglés sugieren que el clima contribuyó a enfermar a los niños durante la Revolución Industrial
Un estudio liderado por la Universidad de Durham analizó piezas dentales de Coach Lane y halló que los choques climáticos naturales pudieron agravar la deficiencia de vitamina D en la infancia durante los siglos XVIII y XIX

Cáncer de mama temprano: una terapia combinada reduce casi 20% el riesgo de muerte
Los resultados a seis años del estudio NATALEE, presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica 2026, mostraron que ribociclib junto al tratamiento endócrino, disminuyó un 19,1 % la mortalidad relativa frente a la estrategia hormonal sola en pacientes con tumores RH+/HER2- de alto riesgo de recaída



