
Un equipo científico internacional demostró, en una investigación publicada en la revista científica Nature, que ciertos anticuerpos desarrollados por el sistema inmune para combatir el cáncer pueden evolucionar y desencadenar enfermedades autoinmunes que afectan al cerebro.
Los investigadores emplearon un modelo experimental de cáncer de mama triple negativo en ratones, en el que introdujeron la expresión controlada de receptores NMDA —proteínas claves para la comunicación entre neuronas— en las células tumorales.
PUBLICIDAD
Esta estrategia permitió observar cómo el sistema inmune reaccionó ante la presencia de estas proteínas, habitualmente restringidas al cerebro, y cómo evolucionaron los anticuerpos desde formas poco reactivas hasta variantes capaces de atacar tejidos sanos.
Los resultados aportan nuevas evidencias sobre la compleja relación entre inmunidad tumoral y autoinmunidad, y abren interrogantes sobre los límites entre defensa y daño en el organismo.
PUBLICIDAD
Un vínculo directo entre inmunidad antitumoral y autoinmunidad
El trabajo verificó que la expresión anómala de los receptores GluN1 y GluN2B en tumores de mama provocó una respuesta inmunológica robusta. El sistema inmune no solo detectó y atacó las células cancerosas, sino que también impulsó la maduración de anticuerpos capaces de cruzar la barrera hematoencefálica y afectar el sistema nervioso central.
Los investigadores rastrearon el origen de estos anticuerpos y confirmaron que derivaron de células B con baja afinidad por proteínas propias. Tras sucesivas etapas de maduración dentro del tumor, adquirieron una alta afinidad y capacidad de modificar la función de los receptores NMDA. A medida que avanzó este proceso, surgieron variantes de anticuerpos con efectos diferenciados sobre los receptores.
PUBLICIDAD

El estudio documentó la diversidad funcional de los anticuerpos generados: algunos actuaron potenciando la actividad de los receptores NMDA, mientras otros la inhibieron. En los ratones que desarrollaron títulos elevados de estos anticuerpos, se observó una regresión espontánea del tumor tras el pico de la respuesta inmune, lo que evidencia el potencial del sistema inmunológico para limitar el crecimiento tumoral.
Cuando los investigadores transfirieron al cerebro uno de los anticuerpos que aumentaba la actividad de estos receptores, los animales presentaron inestabilidad autonómica y una disminución del umbral para convulsiones, síntomas característicos de la encefalitis autoinmune asociada a cáncer. En contraste, los anticuerpos con efecto inhibidor no desencadenaron síntomas similares, lo que sugiere que el riesgo de enfermedad depende del tipo de anticuerpo predominante.
PUBLICIDAD
Implicancias clínicas y hallazgos en pacientes
El estudio analizó muestras de sangre y tejido tumoral de 53 mujeres con cáncer de mama triple negativo. Encontró que el 15 % presentaba niveles elevados de anticuerpos contra los receptores NMDA, en correlación con la expresión de estos receptores en las células tumorales. Ninguna de las pacientes con títulos altos de anticuerpos experimentó progresión de la enfermedad durante un seguimiento promedio superior a cuatro años, lo que sugiere un posible efecto protector de la respuesta inmune.
Los autores advirtieron que la presencia de anticuerpos en sangre no implica necesariamente el desarrollo de enfermedades neurológicas. Para que los anticuerpos generen daño cerebral, deben atravesar la barrera hematoencefálica, una condición que no se da en todos los pacientes. Esta distinción resulta clave, ya que la mayoría de las personas con títulos elevados de anticuerpos no desarrolla encefalitis autoinmune ni otros síntomas neurológicos.
PUBLICIDAD
El estudio también indicó que este efecto no se limita al cáncer de mama. La expresión de receptores NMDA se observó en distintos tumores y la aparición de anticuerpos similares podría tener implicancias en otras patologías oncológicas.

Dinámicas de la vigilancia inmunológica y desafíos clínicos
Los resultados del estudio muestran que la autoinmunidad puede surgir a partir de la vigilancia inmunológica contra el cáncer. Los autores plantearon que los anticuerpos germinales pueden haber evolucionado como un mecanismo de defensa para detectar células que reactivan programas de desarrollo, como ocurre en infecciones virales o en el cáncer. No obstante, tras madurar, estos anticuerpos pueden atacar tejidos sanos y favorecer el desarrollo de enfermedades autoinmunes, especialmente si logran acceder al cerebro.
PUBLICIDAD
El trabajo indicó que, aunque los hallazgos en modelos animales y muestras humanas son sólidos, existen limitaciones. Los autores reconocieron que su aproximación experimental simplifica una realidad más compleja y que serán necesarios estudios adicionales para comprender cómo se produce la transición de una respuesta inmune protectora a una patológica en seres humanos.
Se remarcó la necesidad de mejorar la clasificación y el tratamiento de las enfermedades neuropsiquiátricas de origen autoinmune, dado que un mismo tipo de anticuerpo puede tener efectos activadores o inhibidores según su evolución y el contexto biológico.
PUBLICIDAD
De acuerdo con los investigadores, diagnósticos más precisos y terapias personalizadas permitirían maximizar la eficacia antitumoral sin aumentar el riesgo de daño neurológico.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La Antártida registró en julio la temperatura más baja del planeta en 14 años: cuánto marcó el termómetro
El registro extremo en la estación Concordia pone el foco en los desafíos de la investigación en ambientes polares y en cómo los episodios de frío intenso se integran al estudio del clima global

Cuáles son los 3 parásitos que pueden habitar en el organismo humano y cómo se adaptan para sobrevivir
Un biólogo identificó distintas formas de vida que se instalan en el interior del cuerpo sin dar señales de su presencia, y detalló los mecanismos que cada una desarrolló para mantenerse allí

Cómo influye el ritmo diario del cortisol en la salud metabólica y la organización del día
Una revisión científica analiza cómo las variaciones de esta hormona a lo largo de las horas se relacionan con el sueño, la alimentación, el ejercicio y el riesgo de desarrollar trastornos como obesidad o diabetes

Una nueva emulsión natural frena al hongo que amenaza el cacao latinoamericano
El avance científico podría marcar el inicio de una alternativa sostenible para sistemas agrícolas que buscan menor dependencia de agroquímicos sintéticos y protección ecológica de los cultivos

Cómo influye comer una palta por día durante seis meses en el riesgo cardíaco de adultos con obesidad
Un ensayo en Estados Unidos halló una señal sostenida en la sangre que cambia la mirada habitual sobre ese marcador



