Griselda Siciliani reveló los detalles que aportó para su personaje de Envidiosa: “No estaban en el guion”

La actriz contó algunas intimidades de la creación de la inolvidable Vicky y explicó sus sensaciones al despedirla, tras el estreno de la última temporada

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Las experiencias de Griselda Siciliani en Envidiosa

Griselda Siciliani compartió detalles íntimos sobre su proceso creativo y su vínculo con los personajes durante una charla con Sebastián de Caro. La conversación giró especialmente en torno a su experiencia en escena y la construcción de su papel en Envidiosa, la serie que acaba de estrenar su cuarta y última temporada.

“En Envidiosa comí mucho, porque el personaje es una, es una glotona”, señaló Sicialiani cuando De Caro le consultó si le había tocado comer en teatro. Así introdujo una de las características más recordadas de su rol: el acto de comer en escena, que terminó definiendo gran parte de la identidad de Vicky, su personaje.

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Cuando De Caro quiso saber si ese rasgo le resultaba cómodo, la actriz fue contundente: “Hermoso”. Sin rodeos, expresó el placer que le generó interpretar a una mujer entregada al disfrute y la ansiedad por la comida, un gesto que, según aclaró, no estaba previsto en el guion original.

La autenticidad de Griselda Siciliani en Envidiosa convierte a Vicky en un personaje memorable, marcado por matices y entrega absoluta

Ante la mención de una controversia sobre su identificación con Vicky, Sicialiani recordó: “No estaba escrito ni lo de comer ni lo del exceso de peso, que ella se mira el cuerpo. Todo eso lo agregué yo”, dijo en la charla en el ciclo Por favor Rebobinar, por Olga. Con esa confesión, reveló cómo su aporte personal enriqueció al personaje, llevándolo más allá de lo que la dramaturgia había planteado.

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“El vestido que me aprieta, no me entran las cosas y la ansiedad por estar todo el tiempo comiendo algo”, detalló Sicialiani sobre las incorporaciones espontáneas que aportó a la primera temporada. Más adelante, según relató, la autora Caro Aguirre fue sumando esos matices a las temporadas siguientes, reconociendo el valor que la actriz añadió con su mirada y su cuerpo en escena.

Siciliani aclaró que su identificación con Vicky es una muestra del éxito de su trabajo, aunque no coincide con el personaje en la vida real
Siciliani aclaró que su identificación con Vicky es una muestra del éxito de su trabajo, aunque no coincide con el personaje en la vida real

A lo largo del diálogo, quedó claro que Sicialiani se adueñó de Vicky desde los pequeños gestos cotidianos. “En la primera temporada yo agregué un poco cuestiones de la panza, el vestido que me aprieta”, explicó. De este modo, el personaje ganó una dimensión física y emocional construida a partir de la observación y la experiencia personal de la intérprete.

El hecho de que parte de la gestualidad y los hábitos de Vicky no estuvieran en el libreto original refuerza la idea de que el trabajo del actor no termina en la interpretación, sino que también abarca la creación activa de mundos posibles en escena.

Durante la entrevista, De Caro subrayó: “Recuerdo esta pequeña controversia, vos aclarando que no eras como Vicky. Digo, en un punto es el mejor elogio que te pueden hacer”. Siciliani respondió con un escueto “Sí”, dejando en claro que, aunque la identificación público-personaje puede ser halagadora, también requiere aclaraciones para distinguir la ficción de la realidad.

El proceso de despedida de un personaje tan querido también estuvo presente en la charla. “¿Te molesta despedir a los personajes? ¿Te toca en algo emocional cuando se termina?”, preguntó De Caro, a lo que Sicialiani contestó de manera afirmativa. Y explicó los motivos.

La despedida del personaje resultó profundamente emotiva para Siciliani, quien afirmó haber entregado todo en su interpretación

“Es más que feo, es como emotivo. Feo no, porque le di todo”, aseguró. Así, describió la mezcla de nostalgia y satisfacción que le deja el cierre de una etapa artística tan significativa. Así, la sensación de despedida no es dolorosa ni amarga, sino profundamente conmovedora.

Envidiosa
La construcción de Vicky destaca la importancia del trabajo actoral más allá de la interpretación, con aportes activos a la dramaturgia

Griselda Sicialiani construyó a Vicky desde la autenticidad de gestos y emociones propias, transformando el texto original con aportes espontáneos y generando un vínculo profundo que convierte la despedida en un acto cargado de sentido. Para quienes se preguntan qué diferencia a un personaje memorable, la respuesta parece estar en esa entrega: “Le di todo”. El resultado está a la vista y convirtió a Vicky en uno de los papeles más importantes de su carrera.

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