Cómo es la innovadora tecnología que usa frío extremo para combatir tumores

Este procedimiento mínimamente invasivo, guiado por resonancia magnética, permite abordar el tejido canceroso con precisión y sin usar bisturí. La explicación de expertos a Infobae

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La crioablación guiada por resonancia
La crioablación guiada por resonancia magnética destruye tumores sólidos usando frío extremo, sin necesidad de cirugía convencional, según expertos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La crioablación guiada por resonancia magnética representa una opción terapéutica innovadora para el tratamiento de tumores sólidos. Según expertos, esta técnica permite destruir tejido tumoral mediante la aplicación controlada de frío extremo, sin la necesidad de recurrir a cirugías convencionales ni a procedimientos de mayor riesgo.

Así lo explicó Diego Kaen, ex presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), en diálogo con Infobae: “La célula tumoral, para estar viva, necesita la temperatura corporal, que son unos 37 °C. Al llevar la célula tumoral a -40 °C o -80 °C, ese frío extremo lleva a la muerte celular”.

Este desarrollo responde a la búsqueda de métodos menos invasivos que logren resultados efectivos y reduzcan el daño a tejidos sanos. El uso de la resonancia magnética como guía posibilita una visualización precisa del área tratada, lo que mejora la seguridad y la eficacia del tratamiento, y amplía las alternativas disponibles para pacientes que presentan limitaciones frente a las intervenciones tradicionales.

¿Cómo funciona esta técnica?

La crioablación guiada por resonancia magnética consiste en destruir tumores mediante la aplicación de frío extremo, lograda por la inserción de criosondas que descienden la temperatura del tejido. Se trata de agujas especiales diseñadas para introducirse directamente en el tumor y liberar un gas a temperaturas muy bajas, lo que genera una congelación controlada.

La crioablación se recomienda para
La crioablación se recomienda para tumores pequeños y localizados como los de riñón en estadios iniciales y lesiones hepáticas seleccionadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor Kaen agregó: “La resonancia magnética cumple un rol central porque permite visualizar en tiempo real tanto el tumor como la llamada ‘bola de hielo’ que se forma durante el procedimiento, lo que brinda un control muy preciso del área tratada y reduce el riesgo de dañar tejidos sanos cercanos”.

Los expertos de la Facultad de Medicina de Stanford coinciden: “La resonancia magnética nos permite ver el tejido anormal y el tejido sano circundante en tiempo real antes, durante y después del tratamiento”, lo que permite un control exhaustivo, una reducción significativa de complicaciones asociadas a procedimientos invasivos, y una recuperación más rápida.

La Interventional Radiology Society of Australasia (IRSA) afirma que el mecanismo de acción incluye la destrucción celular por congelación y posterior reabsorción del tejido tumoral dañado. El proceso alterna ciclos de congelación y descongelación, por lo que precisa de una planificación detallada a partir de imágenes diagnósticas y la intervención de equipos multidisciplinarios especializados.

Indicaciones, ventajas y limitaciones actuales

Esta técnica no es utilizada en todos los casos, y todavía no es un tratamiento generalizado. Actualmente, en Sídney, Australia, algunos hospitales, como el Hospital de Liverpool, ya cuentan con equipos de resonancia magnética que permiten realizar crioablación y comenzaron a tratar tumores con esta tecnología. También está disponible en centros de referencia de los Estados Unidos.

Equipos multidisciplinarios y planificación detallada
Equipos multidisciplinarios y planificación detallada son esenciales para la efectividad de la crioablación en oncología intervencionista (Imagen Ilustrativa Infobae)

En contraste, en Argentina la crioablación se realiza principalmente guiada por tomografía y no por resonancia magnética, debido a la falta de disponibilidad de equipos y al alto costo de las criosondas. Según el oncólogo Diego Kaen, en Buenos Aires existen servicios donde se ofrece crioablación, aunque no guiada por resonancia, mientras que en el interior del país la técnica aún no está disponible. Esta diferencia en el acceso resalta la necesidad de mayor inversión y desarrollo tecnológico para que más pacientes puedan beneficiarse de este procedimiento.

El presidente de la AAOC, el Dr. Claudio Martín, manifestó en diálogo con Infobae que “es un método que podría tener indicaciones muy puntuales en algunos tumores, en caso de que no sean tratables por otros motivos. Por ejemplo, si el paciente no puede ser operado por algún motivo médico o eventualmente para cuando hay múltiples lesiones o metástasis de algún tipo de tumor en especial. No es un método muy utilizado actualmente aún”.

Hoy en día, se recomienda en tumores pequeños y localizados, como cáncer de riñón en estadios iniciales, tumores de próstata, lesiones hepáticas seleccionadas, tumores pulmonares periféricos y metástasis óseas o de partes blandas que generan dolor.

El Dr. Kaen resaltó: “Es un método complementario a otros tratamientos. Solo en excepciones, es un tratamiento único. Con las indicaciones precisas es altamente efectivo. No reemplaza a la cirugía ni a los tratamientos sistémicos, pero amplía de manera significativa las opciones terapéuticas, sobre todo en pacientes seleccionados”.

La crioablación es una opción
La crioablación es una opción complementaria a cirugía y tratamientos sistémicos, amplía notablemente las alternativas terapéuticas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este enfoque, según el oncólogo, resulta especialmente útil en personas que no son buenos candidatos a cirugía por edad, comorbilidades o localización del tumor, o cuando se busca preservar al máximo la función del órgano afectado.

Los pacientes suelen recibir anestesia general y pueden regresar a su hogar el mismo día, con reincorporación a sus actividades habituales en pocos días, según lo considerado por los especialistas de Stanford. Este beneficio se refleja también en el testimonio de la IRSA, que asevera: “La crioablación es una alternativa mínimamente invasiva a la cirugía, que ofrece un tratamiento eficaz con menos tiempo de inactividad y una recuperación más rápida”.

Respecto a los riesgos, Martín advirtió: “Hay de dos tipos. Uno, los inherentes a la localización de la lesión, porque habitualmente para llegar hasta la lesión tenés que ubicarla y puede estar lejana a una punción y eso puede ser un riesgo. O la lesión puede estar cerca de alguna vena o arteria y aplicar frío en las cercanías de la localización del tumor puede llegar a ser peligroso”.

Por otro lado, Kaen comentó que “como todo procedimiento invasivo, tiene riesgos, aunque en general son bajos. Los principales incluyen sangrado, infección, daño a estructuras cercanas y dolor transitorio”. La visualización precisa que aporta la resonancia magnética permite minimizar la incidencia de estos eventos adversos. Además, la IRSA señala que, aunque existe un pequeño riesgo de disminución de la función de los riñones en casos de tumores renales, la técnica preserva la mayor parte del órgano tratado.

Se espera que la crioablación
Se espera que la crioablación guiada por resonancia crezca en importancia a medida que haya más evidencia clínica y equipos entrenados (Imagen Ilustrativa Infobae)

El acceso a la crioablación guiada por resonancia refleja desigualdades geográficas y económicas. Kaen puntualiza: “No es un tratamiento de rutina para todos los pacientes oncológicos, pero sí una alternativa cada vez más considerada en centros especializados y dentro de equipos multidisciplinarios”.

“Respecto al futuro, creo que es muy probable que su uso se expanda. A medida que haya más evidencia clínica, mayor disponibilidad tecnológica y equipos entrenados, la crioablación guiada por resonancia va a ocupar un lugar cada vez más importante, especialmente como alternativa para pacientes que antes tenían opciones limitadas”, concluyó el oncólogo.

“Esta técnica creo que es difícil que se generalice su aplicación, porque las indicaciones pueden llegar a ser muy puntuales. Puede ser una herramienta más en algunos casos muy seleccionados, cuando otros tratamientos no son posibles o eventualmente cuando hay múltiples lesiones que hacen que una cirugía sea compleja para sacarlas, o si recaen a tratamientos convencionales como la radioterapia”, agregó Martín.

Este avance marca el rumbo hacia una oncología más precisa. Aunque su masificación local enfrenta desafíos, la crioablación se consolida como una alternativa para devolver esperanza y calidad de vida a pacientes que previamente carecían de opciones.