Qué es la grasa intermuscular oculta y por qué eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Un estudio de la Universidad Técnica de Múnich analizó a más de 11.000 adultos sin antecedentes y encontró niveles alarmantes de este tejido oculto. En qué se diferenciaron hombres y mujeres

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Ilustración de un hombre musculoso con lupa en el brazo que muestra células de grasa, un corazón anatómico grande, y botellas etiquetadas 'LDL' y 'Triglicéridos'
La grasa intermuscular oculta se identifica como un nuevo y silencioso factor de riesgo para enfermedades cardiometabólicas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La grasa intermuscular oculta se identifica como un nuevo factor de riesgo para enfermedades cardiometabólicas, incluso en personas sin antecedentes previos. Un estudio alemán difundido por la Sociedad Radiológica de América del Norte (RSNA) reveló que niveles elevados de este tejido, detectados por resonancia magnética, se asocian con hipertensión, alteraciones en los perfiles lipídicos y glucosa elevada.

El equipo del Dr. Sebastian Ziegelmayer en la Universidad Técnica de Múnich analizó a 11.348 adultos considerados sanos utilizando resonancia magnética y algoritmos avanzados. Los resultados mostraron que 16,2% tenía hipertensión, 8,5% glucemia anormal y 45,9% perfiles lipídicos poco saludables.

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La Sociedad Radiológica de América del Norte explicó que la grasa intermuscular altera la regulación de nutrientes y la función metabólica, elevando el riesgo de presión arterial alta y síndrome metabólico, incluso sin síntomas visibles. Ziegelmayer concluyó que a mayor proporción de grasa intermuscular y menor masa muscular magra, mayor es el riesgo cardiometabólico.

Resonancia magnética y análisis de la grasa intermuscular

La resonancia magnética fue el método empleado, junto con un algoritmo de segmentación, para analizar imágenes y medir la grasa oculta entre los grandes músculos del tronco. Tradicionalmente, esta técnica requería una evaluación manual y laboriosa, pero el estudio innovó al incorporar inteligencia artificial, lo que permitió procesar grandes volúmenes de imágenes de manera rápida y precisa.

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Una mujer vestida con bata de hospital yace en la camilla de una gran máquina de resonancia magnética blanca, mientras una técnica la observa por una ventana.
La resonancia magnética, combinada con inteligencia artificial, permite analizar con precisión la grasa intermuscular y anticipar riesgos cardiometabólicos ocultos (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con la Sociedad Radiológica de América del Norte, la resonancia magnética ya se utiliza en la práctica médica y podría adaptarse para identificar este riesgo oculto durante exámenes habituales, ampliando las posibilidades de detección precoz de factores cardiometabólicos.

La acumulación de grasa entre los músculos profundos puede alterar mecanismos metabólicos esenciales, lo que fomenta hipertensión y desequilibrios en los niveles de glucosa y lípidos en sangre. Este proceso ocurre incluso en ausencia de signos clínicos, dificultando la identificación temprana y aumentando el riesgo de complicaciones cardiovasculares.

El grupo dirigido por Ziegelmayer encontró que la relación entre grasa intermuscular y masa muscular magra es determinante para anticipar el riesgo cardiometabólico. El investigador subrayó que a mayor proporción de grasa intermuscular y menor masa muscular, mayores son los factores de riesgo.

Diferencias entre hombres y mujeres y el efecto protector del músculo magro

El músculo esquelético desempeña un papel clave en la regulación de la glucosa, el metabolismo energético y la respuesta inflamatoria, todos factores que influyen en la salud cardiovascular. El estudio evidenció que el aumento de grasa intermuscular incrementa el riesgo tanto en mujeres como en hombres, pero la masa muscular magra ofreció un efecto protector exclusivamente en el caso masculino.

Una persona con camiseta y pantalones cortos oscuros corre por un sendero de parque, con árboles frondosos y luz solar brillante a lo lejos.
Un régimen de ejercicio regular ayuda a reducir el tejido de grasa intermuscular oculto en el cuerpo (Imagen Ilustrativa Infobae)

En las mujeres, la cantidad de músculo magro se mantuvo estable hasta los 40 o 50 años, momento en el que se observó un descenso relevante, atribuido posiblemente a la caída de los niveles de estrógenos vinculada a la menopausia. Este hallazgo sugiere que los métodos de prevención y evaluación del riesgo cardiometabólico deben tener en cuenta el sexo y la edad, ya que las mujeres podrían perder la protección muscular tras la menopausia.

Los autores del estudio consideran que los resultados abren la posibilidad de utilizar la resonancia magnética como herramienta para identificar riesgos ocultos de enfermedad cardiovascular. Ziegelmayer remarcó que esta estrategia puede complementar las pruebas tradicionales, ayudando a detectar a quienes, pese a presentar valores metabólicos normales, tienen una mayor vulnerabilidad a estos trastornos.

La investigación también identificó que una actividad física insuficiente se asocia con más grasa intermuscular y menor músculo magro, reforzando la importancia de mantener un régimen de ejercicio regular para reducir este tejido oculto y fortalecer la protección metabólica.

La Sociedad Radiológica de América del Norte destacó que los avances en las técnicas de imagen no solo permiten identificar el riesgo cardiometabólico, sino que también posibilitan evaluar el bienestar general a través del análisis de la composición muscular, proporcionando una perspectiva más integral sobre el estado de salud global del individuo.

Perspectivas y recomendaciones para la práctica clínica

Imagen de una profesional de la salud utilizando una laptop para diagnóstico médico. La tecnología en la medicina ofrece herramientas avanzadas para mejorar la precisión y eficiencia en el cuidado de los pacientes. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La Sociedad Radiológica de América del Norte resalta que el análisis de la composición muscular mediante técnicas de imagen avanza hacia un enfoque más integral de la salud general (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio sugiere que incorporar la medición de la grasa intermuscular mediante resonancia magnética en exámenes de rutina podría mejorar la prevención primaria de enfermedades cardiometabólicas.

Además, resalta la necesidad de adaptar las estrategias de prevención en función del sexo y la edad, dado que la protección conferida por el músculo magro varía considerablemente entre hombres y mujeres, especialmente tras la menopausia.

El equipo de Ziegelmayer recomienda que los profesionales de la salud consideren la composición corporal más allá del índice de masa corporal tradicional, evaluando tanto la grasa intermuscular como la masa muscular magra, para obtener una imagen más precisa del riesgo cardiometabólico de cada paciente. Esta aproximación podría permitir intervenciones personalizadas orientadas a reducir la acumulación de grasa intermuscular y a preservar el músculo magro mediante actividad física regular y hábitos de vida saludables.

La evidencia presentada por la Sociedad Radiológica de América del Norte y la Universidad Técnica de Múnich refuerza la importancia de la composición muscular en la salud metabólica y cardiovascular, y plantea la necesidad de nuevas estrategias diagnósticas y preventivas basadas en técnicas de imagen avanzadas y en la promoción de estilos de vida activos.

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