Cuántos huevos se deberían comer por semana: la nueva guía que redefine su impacto en el corazón

Nuevas recomendaciones científicas actualizan la cantidad y revelan el verdadero impacto de este alimento en la salud cardiovascular

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Ilustración de una balanza, con un corazón anatómico y un estetoscopio en el platillo izquierdo, y varios huevos en el derecho y en la base
Las nuevas guías alimentarias confirman la seguridad del consumo de huevos en una dieta equilibrada (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las actualizadas guías alimentarias sobre el consumo de huevos confirman que este alimento puede formar parte de una dieta equilibrada sin incrementar el riesgo de enfermedad cardiovascular. La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), citada por Europa Press, respalda estas recomendaciones con base en los estudios científicos más recientes y anima a dejar atrás el mito que relaciona el consumo de huevos con problemas cardíacos.

De acuerdo con la SENC, los adultos físicamente activos pueden consumir entre seis y siete huevos por semana, mientras que en personas con menor actividad física, la recomendación se sitúa entre tres y cuatro huevos semanales. Estas cifras sugieren que este consumo no supone un riesgo añadido para la salud cardiovascular y aporta beneficios nutricionales relevantes, como la presencia de proteínas de alta calidad y diversos micronutrientes.

El consenso sobre la seguridad del huevo se ha replicado en las últimas actualizaciones internacionales de guías alimentarias, como las emitidas por la American Heart Association y la British Nutrition Foundation, que coinciden en que el consumo moderado de huevo no eleva el riesgo cardiovascular en la población general.

La evidencia científica de la última década ha permitido actualizar recomendaciones en distintos países, desmontando el vínculo directo entre el colesterol del huevo y la enfermedad cardiovascular.

Huevo frito en sartén con gotas de líquido cayendo sobre la yema y clara en cocción
Vinagre añadido al freír huevos es un truco recomendado por expertos gastronómicos para mejores resultados (Imagen Ilustrativa Infobae)

La SENC subraya que ni el colesterol presente en el huevo ni su consumo regular se asocian al desarrollo de patologías cardíacas. Javier Aranceta, presidente de la sociedad, destacó en declaraciones recogidas por Europa Press el objetivo de ofrecer a la población “información clara, veraz y accesible” para favorecer decisiones alimentarias saludables.

Por qué los huevos no aumentan el riesgo cardiovascular

Diversos estudios internacionales, como los reseñados por la revista médica The Lancet, han concluido que el colesterol dietético del huevo tiene un impacto limitado en los niveles de colesterol sanguíneo y no incrementa el riesgo de enfermedad cardiovascular en adultos sanos. Este consenso ha motivado la revisión de pautas alimentarias tanto en España como en otros países de la Unión Europea y América del Norte.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Estudios reseñados por The Lancet señalan que el consumo de huevo no aumenta el riesgo cardiovascular en adultos sanos, lo que impulsó nuevas guías alimentarias más flexibles y adaptadas a hábitos, sostenibilidad y formas de preparación (Imagen Ilustrativa Infobae)

La nueva edición de las guías españolas incorpora un enfoque que promueve la alimentación consciente y sostenible, incentivando la elección de productos de temporada y cercanía para proteger el medio ambiente.

Aranceta, entrevistado por Europa Press, defendió la necesidad de adaptar la dieta a los hábitos culturales y al estado de salud de cada individuo, permitiendo así una prevención más eficaz de enfermedades. Además, el método de cocción y preparación influye en los beneficios que se obtienen de los alimentos.

Carmen Pérez-Rodrigo, integrante de la junta directiva de la SENC, señaló que el placer y el disfrute forman parte de una alimentación saludable: “Defendemos una alimentación saludable, pero también de disfrute, en la que todos los alimentos tengan su lugar oportuno y en su justa medida”.

Recomendaciones para una dieta equilibrada

Las guías de la SENC establecen que el agua debe ser la principal fuente de hidratación, seguida de infusiones sin calorías y fruta fresca. Los jugos, lácteos y bebidas vegetales sólo pueden sustituir a la leche si están enriquecidos con calcio y vitamina D.

Respecto a los alimentos de origen animal, se aconseja limitar la carne roja a una o dos raciones semanales, priorizando cortes magros y técnicas de cocción saludables. Las carnes procesadas, por su alto contenido en sal y aditivos, deben reducirse al mínimo.

En tanto, el pescado debe incorporarse alternando variedades azules y blancas, siguiendo las pautas de seguridad alimentaria ante posibles contaminantes como el mercurio.

Primer plano de una ensalada de pasta con atún, morrón rojo en cubos, zanahoria rallada, arvejas verdes, vainas de arveja y huevos duros cortados.
Esta apetitosa ensalada casera de pasta fusilli incluye atún, morrón rojo, zanahoria rallada, arvejas, vainas de arveja y huevos duros, ofreciendo una comida completa y nutritiva. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En cuanto al consumo de bebidas alcohólicas, la SENC advierte que no existe una cantidad segura de ingesta y recomienda minimizar su consumo. Además, la guía promueve el principio de “residuo cero”, que implica comprar y preparar solo los alimentos que serán consumidos para evitar desperdicios y contribuir a la sostenibilidad ambiental.

La SENC enfatiza que el equilibrio y la moderación son más relevantes que la eliminación de alimentos concretos, invitando a considerar la variedad y la frecuencia como la base de una dieta saludable.

En línea con recomendaciones internacionales, la evidencia respalda que el huevo puede ser parte de una alimentación equilibrada en distintos contextos y culturas.