Cuál es la mejor forma de preparar el huevo para aprovechar todos sus nutrientes por la mañana

Este alimento es rico y nutritivo

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huevos
(Imagen Ilustrativa Infobae)

El huevo es un alimento que aporta proteína, grasas saludables y micronutrientes esenciales desde la primera comida del día. Su preparación incide de forma directa en la absorción de vitaminas y minerales, como la biotina, el hierro y las vitaminas del grupo B, que participan en el metabolismo y el rendimiento físico. Cocinarlo de manera adecuada evita la pérdida de nutrientes y reduce riesgos asociados al consumo de huevo crudo.

El contenido proteico del huevo es de aproximadamente seis gramos por unidad, lo que lo convierte en una opción eficiente para el desayuno. La yema concentra la mayor parte de las vitaminas A, D, E y K, así como colina, un nutriente importante para el funcionamiento del cerebro. Cocinar el huevo sin añadir grasas en exceso permite aprovechar estos valores nutricionales y mantener la dieta equilibrada.

Cocción suave conserva más nutrientes y facilita la digestión

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El huevo cocido en agua, ya sea en modalidad tibia o dura, preserva la estructura de la proteína sin desnaturalizarla por completo. Este método reduce el riesgo de contaminación por bacterias como la salmonella, que puede estar presente en el huevo crudo. Al preparar el huevo en agua, la cáscara actúa como barrera y evita la pérdida de micronutrientes solubles.

Preparar el huevo en modalidad tibia —cociendo durante cuatro a seis minutos— mantiene la yema semilíquida y facilita la absorción de hierro y vitaminas. El consumo de huevo cocido sin añadir aceites reduce la ingesta calórica y mejora la digestión, ya que la clara cocida es bien tolerada por la mayoría de las personas.

Revolver el huevo en sartén antiadherente, sin grasas añadidas, es otra opción que permite mantener el contenido nutricional. La cocción breve, hasta que la clara esté completamente blanca y la yema ligeramente cremosa, ayuda a conservar la textura y el sabor sin modificar la composición de vitaminas y minerales.

Evitar el huevo crudo y las frituras para proteger la salud

Una olla de acero inoxidable con huevos de cáscara marrón hirviendo en agua burbujeante sobre un quemador de gas azul en una estufa de cocina.
(Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo de huevo crudo o poco cocido puede limitar la absorción de biotina, una vitamina importante para el metabolismo celular, ya que la avidina presente en la clara bloquea su aprovechamiento. Cocinar el huevo inactiva esta proteína, permitiendo que el organismo utilice la biotina de forma eficiente. El huevo crudo también representa un riesgo de infecciones bacterianas.

Preparar el huevo frito en abundante aceite o mantequilla aumenta el contenido de grasas saturadas y calorías, lo que puede afectar la salud cardiovascular si se consume con frecuencia. El exceso de temperatura durante la fritura puede destruir parte del contenido vitamínico y alterar el perfil lipídico de la yema.

La mejor forma de obtener los nutrientes del huevo es cocerlo en agua o prepararlo en sartén antiadherente, evitando aceites y grasas añadidas. Este método mantiene el equilibrio entre proteínas, grasas saludables y vitaminas, al tiempo que reduce riesgos asociados a la contaminación y la absorción deficiente de micronutrientes.