
La pérdida auditiva puede desarrollarse de manera silenciosa, sin que quienes la padecen se den cuenta de inmediato. Son pequeños cambios en la forma de percibir sonidos cotidianos los que, según expertos, podrían indicar un problema incipiente. Reconocer estas señales tempranas resulta fundamental para actuar a tiempo y evitar que la condición afecte la calidad de vida.
Se trata de un problema creciente con impacto global. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que para 2050 casi 2.500 millones de personas tendrán algún grado de deterioro auditivo, y más de 700 millones necesitarán algún tipo de rehabilitación.
PUBLICIDAD
La pérdida auditiva se considera una discapacidad sensorial cuando la reducción supera los 35 decibelios (dB) en el oído que escucha mejor. Cerca del 80% de los afectados reside en países de ingresos bajos y medios, lo que refleja una brecha significativa en acceso a diagnóstico y tratamientos. Además, la incidencia aumenta con la edad: más del 25% de los adultos mayores de 60 años presenta una pérdida auditiva.

Según un informe realizado por The Independent, estudios recientes destacaron que gran parte de la población experimenta dificultades auditivas sin haber recibido un diagnóstico formal.
Expertos del Instituto Nacional Real para Personas Sordas (RNID) y otorrinolaringólogos del Reino Unido alertaron sobre situaciones que muchas personas pasan por alto, pero que podrían ser indicios de un deterioro en la audición.
PUBLICIDAD
1. Subir el volumen del televisor
Uno de los primeros signos visibles de pérdida auditiva se observa en la forma en que se ajusta el volumen de dispositivos electrónicos. El fonoaudiólogo Ryan Reid señaló a The Independent: “Una de las cosas más comunes que los miembros de la familia suelen notar primero es que el volumen del televisor va subiendo cada vez más”.
Reid explicó que quienes empiezan a tener dificultades auditivas no siempre perciben la falta de claridad en el sonido, y subir el volumen no garantiza que comprendan mejor el contenido.

Los familiares suelen ser los primeros en detectar este cambio: “La gente a menudo no se da cuenta de que el volumen del televisor está subiendo poco a poco hasta que entra alguien con audición normal”.
PUBLICIDAD
2. La sensación de que otros murmuran
La pérdida auditiva temprana afecta primero a las frecuencias altas, lo que dificulta comprender consonantes como la S, F, T y SH. El fonoaudiólogo advirtió que “si tienes dificultades para oír o crees que la gente murmura, es señal de que no lo estás oyendo como debería”.
La distorsión en la percepción del habla hace que quienes padecen esta condición interpreten mal las palabras, generando la sensación de que los demás no hablan claramente.
3. Pedir repetición de palabras o frases
Otra señal clave es la necesidad constante de pedir que se repitan las frases. “Este es un mecanismo de defensa común para las personas que empiezan a tener problemas de audición”, afirmó Reid. Esto se manifiesta con preguntas frecuentes como “¿Perdón, qué dijiste?”, especialmente en conversaciones en grupos pequeños.
PUBLICIDAD

4. Dificultades en ambientes ruidosos
Los problemas auditivos se intensifican en lugares con ruido de fondo, como restaurantes o reuniones sociales. Reid explicó que la combinación de múltiples sonidos enmascara la voz de la persona que se desea escuchar.
“En una cafetería, por ejemplo, hay muchos ruidos a la vez: la cafetera, los niños llorando, los platos y la gente charlando. Muchos de esos sonidos enmascaran lo que uno realmente puede oír”, detalló el experto a The Independent.
Este esfuerzo constante del cerebro por interpretar lo que se escucha puede generar fatiga auditiva, dejando a las personas agotadas tras interactuar en entornos ruidosos.
PUBLICIDAD
5. Aislamiento social progresivo
Con el tiempo, quienes tienen problemas auditivos pueden evitar situaciones sociales para no enfrentar ambientes difíciles. Reid ejemplificó: “Un familiar que de repente deja de asistir a un club que antes disfrutaba podría haberlo hecho porque no oye bien en ese entorno social”. Este aislamiento puede ser una estrategia inconsciente para evitar la frustración de no poder participar plenamente en conversaciones.

6. Malinterpretar palabras con frecuencia
Otro indicio de pérdida auditiva es la interpretación errónea de palabras. Reid señaló que “a menudo malinterpretan las palabras y las entienden incorrectamente”. Muchas personas intentan disimular estos errores, pero constituyen un signo que merece atención profesional.
PUBLICIDAD
Diferencias entre pérdida de audición y sordera
La OMS distingue entre diferentes grados de afectación auditiva. Se habla de pérdida de audición cuando la capacidad auditiva es inferior a la de una persona con audición normal, definida como un umbral de 20 dB o mejor en ambos oídos. Esta condición se clasifica en leve, moderada, moderadamente grave, grave o profunda, y puede afectar a uno o ambos oídos, dificultando la audición de conversaciones o sonidos fuertes.
En los casos leves, moderados o graves, las personas suelen ser consideradas “duras de oído”. Muchas pueden comunicarse verbalmente y, en ciertos casos, utilizan dispositivos como auxiliares auditivos, implantes cocleares o subtítulos para facilitar la comunicación.
PUBLICIDAD
En cambio, las personas sordas presentan una pérdida profunda, oyen muy poco o nada, y en general requieren implantes cocleares o sistemas de comunicación alternativos, como la lengua de signos, para participar plenamente en la vida cotidiana.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Qué funcionaría y qué no entre los ingredientes de moda contra el envejecimiento de la piel
Una especialista analizó péptidos, PDRN y exosomas, y remarcó que ningún suplemento sustituye al protector solar ni a los hábitos básicos de cuidado

Casi la mitad de quienes tienen apnea del sueño no ronca seguido: 5 mitos que pueden demorar el diagnóstico
Un neumonólogo de Mayo Clinic explica qué creencias frecuentes dificultan reconocer este trastorno, las señales que conviene observar durante la noche y por qué el tratamiento no debería abandonarse

Qué proteínas conviene incorporar para cuidar los músculos durante el envejecimiento
Las necesidades nutricionales pueden cambiar con la edad y también dependen del nivel de actividad física y del estado de salud. Mayo Clinic detalla las principales recomendaciones para una alimentación cotidiana

Cuando el “me quiero separar” cae como una bomba: el factor sorpresa en la pareja
Una decisión de terminar puede dejar a una de las partes sin respuestas, aunque el malestar y la distancia emocional se hayan acumulado durante meses en el vínculo

Después de los 50, perder músculo puede afectar la vida diaria: los 7 ejercicios de fuerza que recomiendan los expertos
La actividad de resistencia contribuye a preservar la autonomía, reducir el riesgo de caídas y proteger los huesos durante el envejecimiento


