
Cada 10 de febrero se celebra el Día Mundial de las Legumbres, una jornada que promueve el conocimiento sobre estos alimentos y destaca su importancia para la salud y una alimentación equilibrada.
De acuerdo con especialistas, existe consenso en que las legumbres cumplen un papel central en la prevención de enfermedades, el cuidado del corazón y la salud digestiva. Aunque aportan nutrientes esenciales, su consumo disminuye en varias regiones y persisten mitos sobre su preparación y tolerancia.
PUBLICIDAD
Las legumbres son semillas secas, bajas en grasa, que pertenecen a la familia de las leguminosas, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este grupo abarca frijoles, porotos, habas, lentejas, garbanzos y guisantes secos.

No se consideran legumbres, en el sentido técnico internacional, aquellas especies destinadas a consumirse como hortaliza fresca, como los guisantes verdes; tampoco la soja utilizada para extracción de aceite ni cultivos forrajeros como el trébol. Existen, además, variedades menos frecuentes como el frijol mungo o los altramuces.
PUBLICIDAD
Valor nutricional y beneficios para la salud
La FAO señala que las legumbres se consumen desde hace miles de años y son esenciales para la seguridad alimentaria mundial, sobre todo en países en desarrollo. Su densidad nutricional las convierte en una opción adecuada para lactantes, escolares, personas con dietas vegetarianas y poblaciones en riesgo de anemia.
La Cleveland Clinic afirma que las legumbres sobresalen por su perfil nutricional. Contienen altos niveles de fibra y proteína vegetal (alrededor del 17% al 25% de su composición), hierro, calcio, magnesio y ácido fólico. También aportan vitaminas del grupo B y carecen de colesterol y grasas en exceso.
PUBLICIDAD
Alimentos como los porotos, lentejas y garbanzos proporcionan hidratos de carbono de absorción lenta, que suministran energía constante y favorecen un bajo índice glucémico. Este rasgo facilita el control de la glucosa en sangre.
Prevención cardiovascular y diabetes

Estudios demuestran que el consumo habitual de legumbres reduce el colesterol LDL, relacionado con mayor riesgo cardiovascular, infartos y angina de pecho. Ingerir cuatro raciones semanales de legumbres puede disminuir hasta en 14% el riesgo de cardiopatía isquémica.
PUBLICIDAD
La American Diabetes Association, destaca el bajo índice glucémico de estos alimentos, lo que ayuda a estabilizar los niveles de glucosa e insulina. En personas con diabetes, la fibra y los carbohidratos complejos de las legumbres contribuyen a una dieta más controlada.
La fibra y la proteína vegetal de las legumbres generan mayor saciedad y colaboran en la regulación del peso. Datos de Clinical Diabetes de Estados Unidos señalan que las dietas que incluyen legumbres suelen asociarse a pesos corporales más bajos y menor proporción de grasa abdominal.
PUBLICIDAD
La fibra mejora el tránsito intestinal y previene el estreñimiento, las hemorroides y otras afecciones del colon, según la Clínica Mayo. Su consumo regular puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer colorrectal.

Proteínas vegetales y combinaciones recomendadas
Las legumbres contienen cerca del doble de proteínas que los cereales integrales como el trigo. Combinadas con cereales, proporcionan proteínas de calidad similar a las de origen animal, alternativa relevante para vegetarianos y quienes buscan reducir la ingesta de carnes.
PUBLICIDAD
Clinical Diabetes recomienda variedades como lentejas, porotos negros, garbanzos, chauchas y edamame. Cada una aporta un perfil distintivo de fibra, proteína y minerales. Se pueden incorporar en ensaladas, sopas, guisos, currys o como snacks asados. La FAO aconseja combinar legumbres con cereales para obtener proteínas completas y con alimentos ricos en vitamina C, como limón o kiwi, para mejorar la absorción del hierro.
Además, al elegir legumbres, se recomienda optar por versiones frescas, secas o en conserva con bajo contenido de sodio y sin BPA. Evitar las enlatadas con salsas añadidas o alto contenido de sal ayuda a mantener los beneficios nutricionales.
PUBLICIDAD
Especialistas de la Fundación española del Corazón sugieren el remojo previo, especialmente en garbanzos y porotos, para acortar la cocción y mejorar la digestibilidad. Lentejas y guisantes secos suelen cocerse sin remojo.

Para quienes presentan molestias digestivas o gases, se recomienda comenzar con pequeñas porciones e incrementar gradualmente. Hervir las legumbres a fuego alto en los primeros minutos y retirar la espuma puede reducir los antinutrientes y las flatulencias, según la FAO y la Cleveland Clinic. Además, conviene evitar té o café durante las comidas con legumbres, ya que dificultan la absorción de minerales como el hierro.
PUBLICIDAD
Las legumbres son versátiles y pueden sumarse a sopas, ensaladas, salteados, purés y preparaciones horneadas. Tener legumbres cocidas en el refrigerador o congelador facilita su uso frecuente en diversos platos.
Raciones ideales y recomendaciones especiales
La Fundación del Corazón sugieren consumir entre tres y cuatro raciones de legumbres por semana, equivalentes a unos 70 gramos de producto seco o un plato individual cocido por ración. Esta frecuencia ayuda a aprovechar todos sus aportes nutricionales y cardiovasculares.
La Clínica Mayo aconseja a quienes padecen afecciones digestivas específicas —como enfermedades inflamatorias intestinales agudas, colon irritable o personas sometidas a cirugías digestivas— consultar previamente al equipo médico antes de aumentar la ingesta de fibra o legumbres. La incorporación debe ser gradual y acompañada de adecuada hidratación.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Gymtimidation: cuando la ansiedad impide disfrutar del gimnasio y cómo trabajar la confianza personal
El temor al juicio ajeno, la comparación social y la presión por la imagen alimentan este fenómeno. Los expertos brindan recomendaciones para recuperar la motivación y mejorar la experiencia de entrenamiento

Por qué la cuarentena por hantavirus es más prolongada que la de otras enfermedades virales
El brote del crucero MV Hondius obliga a 42 días de confinamiento, un plazo inédito respaldado por la evidencia científica. Las recomendaciones de la OMS

Cuál es el ejercicio ideal para bajar la presión arterial, según un nuevo estudio
Investigadores de Brasil compararon ocho tipos de actividad física en 1.345 personas con hipertensión y llegaron a una conclusión

Por qué la falta de hierro es uno de los déficits nutricionales más comunes y cuáles son los factores que elevan el riesgo
Expertos consultados por The Times analizaron cómo ciertos hábitos, condiciones médicas y combinaciones de alimentos influyen en el funcionamiento del organismo, y detallaron las señales que suelen observar ante cuadros vinculados con bajos niveles de este mineral esencial

Cómo afecta la dermatomiositis a la piel y por qué puede ser una señal de alerta
Las lesiones e irritaciones cutáneas pueden anticipar la aparición de esta enfermedad autoinmune y afectar de forma significativa la vida diaria


