Limitar las calorías cinco días al mes podría mejorar los síntomas en la enfermedad de Crohn, afirma un estudio

Investigadores de la Universidad de Stanford realizaron un innovador abordaje alimentario durante tres meses y los resultados mostraron indicadores prometedores ante la inflamación, además de mejoras relevantes en dolor y calidad de vida, según advierte el Daily Mail

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La dieta que simula el
La dieta que simula el ayuno reduce los marcadores inflamatorios en pacientes con enfermedad de Crohn, según un estudio de la Universidad de Stanford (Freepik)

Un abordaje de especialistas pertenecientes a la Universidad de Stanford identificó que una dieta restrictiva que simula el ayuno puede mejorar de manera considerable los síntomas y la inflamación en personas con enfermedad de Crohn, una patología intestinal que afecta a millones en todo el mundo.

De acuerdo con la información recopilada por Daily Mail, la investigación evidencia que este plan alimenticio, practicado solo cinco días al mes, supera en eficacia a la alimentación convencional y representa una nueva opción para quienes presentan síntomas digestivos graves.

Descubrimiento principal con la dieta que simula el ayuno

El ensayo clínico estuvo dirigido por el Dr. Sidhartha R Sinha y evaluó a 97 pacientes diagnosticados con enfermedad de Crohn. Entre ellos, 65 siguieron la llamada dieta que simula el ayuno, mientras que 32 mantuvieron su alimentación normal durante tres meses.

La dieta consiste en limitar la ingesta diaria a entre 725 y 1.100 calorías durante cinco días consecutivos por mes. Las comidas, con proporciones específicas de grasas, proteínas y carbohidratos, son brindadas por el equipo investigador. Solo se permite el consumo de estos alimentos, aprobados por un dietista del estudio.

Un plan alimenticio mensual baja
Un plan alimenticio mensual baja en calorías y con proporciones específicas mejora el dolor y la calidad de vida en personas con Crohn (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta observación señaló que después de un solo ciclo de esta dieta ya se apreciaban beneficios, y la mayoría de los participantes logró finalizar el periodo alimenticio especial requerido. El 77% completó todos los ciclos previstos.

Resultados clínicos: mejora de síntomas y calidad de vida

Pasados tres meses, el 69% de quienes siguieron la dieta restrictiva reportaron una mejoría clara de síntomas. En el grupo control, este porcentaje fue del 44%. Respecto a la remisión clínica, la alcanzó el 65% en el grupo de dieta, frente al 38% en el de alimentación habitual.

Los participantes con la dieta especial experimentaron menos dolor abdominal y diarrea, así como una mejor percepción general de su calidad de vida. Los análisis mostraron también una disminución notable de la calprotectina fecal, marcador fundamental de inflamación intestinal, junto a una baja de ciertos ácidos grasos proinflamatorios.

En cuanto a la proteína C reactiva, las variaciones fueron menores, pero los síntomas mejoraron. El Daily Mail detalló que los beneficios se observaron tanto en personas con enfermedad leve o moderada como en aquellas que no tomaban medicamentos avanzados para el Crohn. En este subgrupo, más del 75% mostró avances significativos.

Las proporciones específicas de grasas,
Las proporciones específicas de grasas, proteínas y carbohidratos ofrecen beneficios en pacientes del trastorno inflamatorio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ventajas sobre otros tratamientos

El enfoque tradicional para el Crohn leve suele limitarse a dos alternativas: medicamentos inmunosupresores, que deben tomarse de por vida y elevan el riesgo de infecciones, o corticoides para usos breves, asociados a efectos secundarios a largo plazo como aumento de peso, pérdida de masa ósea y diabetes.

En contraste, la dieta restrictiva supone una baja carga terapéutica y solo exige cinco días al mes de pauta especial. El resto del mes, los pacientes pueden reanudar su dieta habitual. Esto facilita el cumplimiento y reduce la sensación de sacrificio crónico comparado con restricciones más prolongadas o medicaciones continuas.

Contexto epidemiológico con desafíos del Crohn

La enfermedad de Crohn no tiene cura y presenta un incremento constante en los casos, de forma especial entre jóvenes. De acuerdo con datos citados por el Daily Mail, en Estados Unidos más de 100.000 menores de 20 años conviven con enfermedades inflamatorias intestinales.

Desde 2009, la prevalencia ha aumentado un 22% en Crohn y un 29% en colitis ulcerosa entre la población pediátrica. El inicio de la enfermedad suele situarse en adultos jóvenes, con una edad media cercana a los 30 años. La mayor parte de los diagnósticos se concentra entre los 20 y 30 años, aunque existe otro pico de aparición cerca de los 50 años.

La prevalencia de la enfermedad
La prevalencia de la enfermedad de Crohn aumenta entre jóvenes, con una aparición promedio entre los 20 y 30 años (Imagen Ilustrativa Infobae)

Teorías sobre causas y explicación biológica

Existe una influencia genética —entre 10% y 25% de los pacientes tiene un familiar directo afectado—, pero ni la herencia ni la convivencia explican por completo el desarrollo de la enfermedad. Incluso entre gemelos genéticamente idénticos, solo uno de cada dos puede desarrollar Crohn. Esto apunta a la implicación de factores ambientales.

Diferentes hipótesis relacionan el aumento de casos con el estilo de vida moderno. Entre ellas destaca la hipótesis de la higiene, que vincula ambientes demasiado limpios a alteraciones inmunológicas, junto a la posible influencia de la dieta occidental, rica en carnes y alimentos procesados.

El estudio de Stanford respaldó la noción de que un cambio dietético puede afectar los mecanismos inflamatorios implicados, al detectarse una menor actividad de genes relacionados con la inflamación entre quienes siguieron la dieta restrictiva.

Asimismo, los efectos adversos más comunes informados fueron fatiga leve y dolor de cabeza transitorios. No se reportaron complicaciones graves vinculadas a la dieta, y el nivel de adherencia por parte de los pacientes fue elevado.

El estudio vinculó la dieta
El estudio vinculó la dieta y factores ambientales, como la higiene moderna y la alimentación con ultraprocesados, a los mecanismos inflamatorios del Crohn (Freepik)

Perspectivas de futuro y declaración del investigador

El Dr. Sidhartha R Sinha, entrevistado por el Daily Mail, expresó: “Nos sorprendió gratamente que la mayoría de los pacientes pareciera beneficiarse de esta dieta”. Subrayó también el interés de investigar más en este campo: “La reducción en los marcadores de inflamación la hace una dieta atractiva para estudiar en el Crohn”.

Aunque los resultados son prometedores, el equipo investigador resaltó que aún falta comprender en detalle por qué distintos tipos de dietas generan efectos diversos en quienes viven con este molesto trastorno inflamatorio.