
A pesar del acceso creciente a información y del avance en el debate sobre hábitos saludables, persisten numerosos mitos de nutrición que pueden afectar la calidad de la dieta, advirtieron especialistas en alimentación citados por GQ.
El oncólogo Ezekiel J. Emanuel de la en la Universidad de Pensilvania afirmó al medio que la base de una buena nutrición reside en crear rutinas saludables sostenibles a lo largo del tiempo: “Llevar a cabo una buena nutrición consiste en crear hábitos saludables que se pueden mantener durante años y años”.
PUBLICIDAD
Instituciones como la Harvard T.H. Chan School of Public Health también destacan que el camino hacia una alimentación sana se basa en hábitos duraderos, alimentos variados y frescos, y evitar los extremos y las soluciones milagrosas.
Comer entre horas: ¿mito o realidad?
Uno de los mitos más frecuentes es la idea de que consumir alimentos entre comidas impide alcanzar objetivos de salud. Los especialistas aclararon que comer entre horas no es perjudicial si se eligen alternativas adecuadas. “El comer entre horas no tiene por qué ser malo si lo hacemos de una forma consciente y equilibrada”, señalaron los expertos consultados por GQ.
PUBLICIDAD

Optar por opciones ricas en proteína y fibra, como frutos secos, yogur natural o frutas frescas, ayuda a saciar el apetito y puede evitar la ingesta de alimentos ultraprocesados. Este hábito favorece el control del hambre y contribuye a mantener el equilibrio nutricional.
El consumo de proteína: ¿es necesario aumentarlo?
Otro mito habitual se relaciona con una supuesta necesidad generalizada de incrementar el consumo de proteína en la dieta.
Los especialistas explicaron que la mayoría de la población ya cubre sus requerimientos diarios de proteína a través de una alimentación variada. Solo en situaciones particulares, como en deportistas de alto rendimiento, personas mayores o con ciertas condiciones médicas, puede ser necesario evaluar la incorporación de suplementos, siempre bajo supervisión profesional y con una medición precisa.
PUBLICIDAD
Harvard T.H. Chan School of Public Health también señala que el exceso de proteína no aporta beneficios adicionales y que una dieta equilibrada incluye la cantidad adecuada para cada etapa de la vida.

Persiste la creencia de que los suplementos alimenticios pueden reemplazar la fibra presente en frutas y verduras. Los especialistas de GQ explicaron que los complementos son solo un apoyo y no logran igualar la complejidad nutricional de los alimentos integrales. Las frutas y verduras no solo aportan diferentes tipos de fibra, sino también micronutrientes y compuestos bioactivos que no pueden reproducirse en una cápsula.
PUBLICIDAD
De acuerdo con la Harvard T.H. Chan School of Public Health, una ingesta adecuada de fibra favorece el funcionamiento intestinal, ayuda a controlar los niveles de glucosa y colesterol, y contribuye a la sensación de saciedad.
Productos bajos en grasa: ¿siempre la opción más saludable?
El mito de que los productos bajos en grasa resultan siempre más saludables permanece vigente. Sin embargo, los especialistas advirtieron que ciertas grasas son esenciales para el organismo. “Las grasas pueden ser muy saludables y que las necesitamos para estar sanos”, recalcaron los expertos de GQ.
PUBLICIDAD
Alimentos como el aceite de oliva, los frutos secos y el yogur griego aportan ácidos grasos, vitaminas y minerales que contribuyen a la salud cardiovascular, la función cerebral y la regulación hormonal. Además, las grasas saludables ayudan a prolongar la saciedad y a mantener una dieta completa.

Otra creencia extendida sostiene que la actividad física puede compensar los efectos de una dieta deficiente. Los especialistas indicaron que, si bien el ejercicio aporta beneficios para la salud y el gasto calórico, no puede contrarrestar los efectos de hábitos alimentarios inadecuados. El ejercicio físico y una buena alimentación se potencian entre sí y resultan imprescindibles para lograr resultados duraderos y mantener un estado de salud óptimo.
PUBLICIDAD
Hacia una nutrición sostenible y personalizada
Los expertos consultados por GQ coincidieron en que la estrategia más efectiva es recuperar el valor de una dieta variada, inspirada en el modelo mediterráneo y adaptada a las necesidades de cada persona. Destacaron que la constancia, el equilibrio y la educación nutricional deben prevalecer sobre las soluciones rápidas y las modas pasajeras.

Apostar por una nutrición sostenible implica elegir alimentos frescos, locales y de temporada, así como mantener hábitos que puedan sostenerse a lo largo del tiempo para favorecer el bienestar y la salud integral.
PUBLICIDAD
Tal como subrayan las recomendaciones de Harvard School of Public Health, el enfoque más sólido es apostar por la educación alimentaria, la variedad y la moderación como pilares de una nutrición saludable.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El entrenamiento noruego 4x4 gana terreno: por qué el descanso cambia su efecto, según los expertos
Este método gana adeptos por su formato simple y sus mejoras rápidas, pero especialistas señalan que la pausa entre series podría ser clave en la respuesta fisiológica y el objetivo del trabajo

Qué dice el color de la orina sobre la salud y cuándo conviene consultar
Un reporte de Prevention reunió la mirada de urólogos sobre tonalidades habituales y señales de alarma, y recomendó buscar evaluación profesional al identificar algunos cambios específicos

6 fuentes fundamentales de omega-3 para incorporar fácilmente a la dieta diaria
Especialistas en nutrición recomiendan sumar pescados, frutos secos y opciones vegetales para favorecer la salud cardiovascular y cerebral a través de grasas saludables presentes en alimentos habituales

Várices: qué hábitos ayudan a prevenirlas y aliviar sus molestias
Una especialista reunió una serie de pautas sobre alimentación, movimiento, calor y actividad física que pueden contribuir a mejorar la circulación y reducir la pesadez en las piernas

VO2 max: el número que los relojes deportivos miden y los médicos pueden tomar como predictor de longevidad
Organismos como la American Heart Association y la American College of Sports Medicine coinciden en que la aptitud cardiorrespiratoria puede anticipar enfermedades y riesgos con mayor precisión que varios indicadores clásicos del chequeo anual


